Junio 1, 2008
Jesús
Estoy aquí, contigo en todo momento. Yo veo tu lucha por la santidad y Yo te animo a continuar a lo largo del camino que has escogido. Cuando tú estás desanimado, algunas veces ves otros caminos escogidos por otras personas. De donde tú estás mirando, su camino podría verse suave y fácil, feliz y satisfactorio. Quizás su camino no incluye el sacrificio que tú encuentras que es necesario recorrer a lo largo del camino que Yo he marcado para ti. Quizás el camino de ellos no parece ser tan inclinado, tan lleno de obstáculos, y quizás su camino parece incluir mayor aclamación del mundo y aceptación. Pobres pequeños apóstoles. Aquí está lo que ustedes no pueden ver cuando admiran la aparente facilidad del camino de otros quienes no han sido escogidos como Ustedes lo han sido. Ustedes no ven que otros, quienes no han aceptado el mismo nivel de compromiso, no están disfrutando del mismo nivel de unidad con el cielo. Sí, su lucha parece menor. Sí, sus recompensas parecen inmediatas y abundantes. Pero tú tienes algo que nadie más tiene de la misma manera y éso soy Yo. Nadie tiene la misma relación conmigo como la que tienes tú. Tú eres mi apóstol amado y Yo amo a todos mis apóstoles. Pero el amor que Yo te tengo y el plan que yo tengo para ti es único. Este nunca será repetido. Yo necesito que tú continúes en tu servicio por Mí. Yo necesito que tú recuerdes que eres llamado a vivir diferentemente, que tu vida, la cual quizás no procede exactamente como tú la planeaste, está procediendo exactamente como Yo la planeé. Puedes tú aceptar ésto? Puedes recordar que tú le has permitido a tu Salvador navegar tu camino en la tierra? Puedes tú regocijar del camino que Yo he demarcado para ti aún si éste incluya sufrimiento? Por favor, mi amado apóstol, inténtalo, Yo te ayudaré con ésto. Regocija en tu compromiso apostólico por Mí. Yo te enviaré mis gracias en todo momento. Estas gracias son irrepetibles, ésto significa que si una persona en un momento rechaza una gracia particular, éste momento agraciado no puede ser recuperado. El tiempo pasa mientras estás en la tierra. Oportunidades también pasan. Tú estás tomando ventaja de tu tiempo en la tierra para la familia de Dios y por sus seres queridos y por ti mismo. Tú eres tan precioso para Mí. Yo estoy cuidando de ti, te lo prometo. Cuando tú seas tentado con desesperanza, recuerda que Yo estoy contigo en todo momento, enviándote perfectas gracias y bendiciones para ti y a través de ti. Ten paz en Mi voluntad para ti y Yo protegeré mi plan para ti. Tú eres amado por todo el cielo y eres amado por Mí.
1º de Mayo de 2008
Jesús
Amados apóstoles, Mi corazón se revienta de amor por cada uno de ustedes. En realidad, no puedo contener el amor que tengo por toda la humanidad. Muchos rechazan Mi amor. No se abren a aceptar amor directamente de Mi corazón. Ustedes, Mis amados apóstoles que me sirven en este tiempo, sí aceptan el amor del Salvador. Ustedes regocijan en Mi amor. Ustedes permiten que Mi amor los transforme a ser portadores del plan del Cielo de sanación para la humanidad. Porque muchos me rechazan, Yo regalo de una manera ridiculamente pródiga a los que se inclinan a aceptarme. Muchos de los hijos de Dios, que viven en la tristeza del pecado, no admiten que Dios podría ofrecerles algo de valor. Están cerrados a Mi amor hacia ellos y están cerrados a Mi plan para ellos. Pero, no obstante, esta gente aceptará bondad de ustedes, los apóstoles de Dios. Aceptarán el buen ejemplo de ustedes, los apostoles de Dios. Finalmente, si Mi plan tiene éxito, ellos aceptarán amor de ustedes. El amor que encuentran en sus corazones me pertenece a Mí porque Yo lo puse allí. Cuando aquellos que los rodean son amados por ustedes, ellos me conocen a Mí. Esto sucede porque ustedes están conectados a Mí cada día por medio de sus promesas apostólicas y por medio de sus servicios apostólicos. Les he dicho en el pasado que ustedes traen la luz al mundo oscuro. Quiero que sepan, queridos y fieles apóstoles, que la luz que ustedes traen está cambiando al mundo. Nosotros, los que estamos en el Cielo, vemos que la luz está creciendo. Unos de ustedes empezaron inconstantemente. No están seguros que son llamados. Mi amado, Yo te hablo a ti en este momento. Escuchame. Eres llamado. Perteneces en esta familia. Necesito tu ayuda. No quisiera nunca estar separado de ti otra vez. Me duele estar separado de ti y a ti te duele estar separado de Mí. Yo soy el único que te ama perfectamente. Si permaneces cerca de Mí, puedo seguir amándote de tal manera que tú sabrás que te valorizarás como el Cielo te valoriza. Ustedes no son perfectos. Es cierto. Yo acepto esto en ustedes. Si tú creyeras que eres perfecto, Mi amado amigo, no me servirías. Es mejor para cada uno de Mis objetivos que tu creas que tienes defectos. Cree en Mi perfección e inclínate a ella, y juntos podemos traer un flujo irrefrenable de amor al mundo. Me regocijo en tu amor por Mí, amado apóstol. Quiero que te regocijes en Mi amor por ti. Si haces esto, mostrarás a otros un perfecto ejemplo de la paz que viene de descansar en el Salvador. Regocíjate en tu corazón. Estoy allí y te amo.
1 de abril de 2008
Jesús
Mis amados apóstoles, les hablo desde mi corazón, la fuente del amor. Les hablo libremente en esta hora para enseñarles tocante el amor. Deseo que cada uno de ustedes acepten mi amor, que incluye el amor de todo el Cielo. Los que son tibios y no aceptan mi amor no pueden ayudarme en mi meta de renovación. Los que se preocupan por establecer sus reinos en la tierra perderán oportunidades de sembrar la renovación cada día. Los que posponen un compromiso completo con mis metas tristemente encontrarán que estarán decepcionados más adelante, cuando se den cuenta que importante era su servicio para Mí. Yo confío en que mis apostes sean apasionados en su servicio, buscando siempre almacenar tesoros divinos en las almas de aquellos que tienen a su alrededor. Verdaderamente, no se pierde ninguna palabra bondadosa, ningún silencio compasivo, ni ningún acto de amor. Cada uno de éstos se utiliza inmediatamente y se preserva eternamente. Entiendo que ocasionalmente te canses. Entiendo que a veces te desalientes. Yo entiendo estas cosas porque en mi humanidad Yo también sentí estas cosas. Yo permito estos sentimientos en mis amados apóstoles porque entonces su servicio a Mí llega a ser aún más beneficioso. Tengan la seguridad que se les ha dado toda la fuerza y valor necesarios para el servicio de cada día. Desde el punto de vista Celestial, no hay dificultad, en que los apóstoles sirvan a pesar de su cansancio. La mayoría de los apóstoles desempeñaron sus servicios en medio del cansancio y el cansancio que cada apóstol pueda sentir no significa que el fuego del Espíritu este a riesgo de ser extinguido. No tengan ningún miedo sobre esto porque Yo mismo cuido de la presencia del Espíritu en tu alma. Este fuego ha sido almacenado de forma experta para que queme durante todo el tiempo que sea necesario. Algún día tú terminaras tu servicio en la Tierra. Las tareas que necesito de ti serán cumplidas. Este será un día alegre para ti. Tú verás todo lo que haz logrado por Mí. Sí, el cansancio viene y va, pero el amor crea energía que mantiene constantes al servidor y el servicio. En el futuro me prepongo aumentar la capacidad para el amor en cada apóstol. Esto es necesario para las metas celestiales y permitirá a mis amados servir aun con más esmero y humildad. Con el pasar del tiempo, te enseñaré más y te instruiré a cerca del uso de este don. Esta concesión divina aumentará grandemente la eficacia de Mi presencia en tu alma. Estoy tan agradecido que tus buscas permanecer cerca de Mí. Alegraos, amados apóstoles. Estoy con vosotros.
Marzo 1, 2008
Jesús
Mi estimado amigo, aprenderás muchísimo sobre el amor en el Cielo. Reflexionarás en el pasado de tu estancia en el mundo y entenderás que muchas de las cosas que te ocurrieron fueron tanto como ejercicios en el amor como oportunidades para amar. Existe en el mundo un mal entendimiento sobre el amor pero los que me siguen, mis estimados apóstoles, tratan de dominar el amor como yo lo dominé, en el sacrificio. Es cierto que el amor produce gozo. Esto es cierto. Pero cuando tomamos el amor, también a veces es como tomar un peso que tenemos que cargar. No debemos decidir a favor del amor y luego al darnos cuenta que es una molestia, abandonarlo. No se hace así. Al contrario, si amas como Yo amé, te darás cuenta que a veces el amor es pesado. Yo sentí esto en el Calvario cuando llevé Mi amor por ti hasta la muerte. ¿Hice la decisión apropiada de pagar el precio sublime por el amor? Seguramente que sí. ¿Qué más haría, dada la Hermosa creación que eres tú? De la misma manera, quiero que cada uno de mis apóstoles sepa que a veces el amor por mí es una carga pesada para ellos. Esto es normal. Quiero que cada uno de mis apóstoles sepa que el amor para otros es a veces una carga para ellos. Esto es normal también, Hay veces cuando la decision de amar se siente liviana, naturalmente, y no parece que haya ninguna carga. Regocíjate en estas ocasiones. En el amor, existen otras ocasiones cuando la carga te causa dudar tu compromiso. No tengas miedo de estas ocasiones. El dudar es necesario para tu crecimiento. Yo tuve tal experiencia también. Sufrí tentación hacia una manera más fácil. Cuando el amor es llevado de esta manera y triunfa, ese amor se hace más firme y menos probable de ser frustrado después. Recibe los desafíos al amor mientras decides a favor del amor. Yo estaré contigo en cada situación, aconsejándote en la humildad y nobleza. Mira cada desafío como un ejercicio de valor, permitido por el Cielo para enseñarte sobre la eternidad. Considera las oportunidades de amar los que te rodean, especialmente a los que a veces encuentras difíciles de estar en acuerdo con ellos. Favor de no alarmarte cuando salgas mal en el amor, cuando otros te faltan. Esto tambien fue mi experiencia y esto también será de beneficio para ti porque te ayudará en aprender a perdonar. Yo te traeré a una santidad más grande con cada experiencia si te acuerdas que estoy contigo y que te amo perfectamente y completamente. Desde el lugar seguro de Mi corazón, tú avanzarás con confianza en sí mismo de que eres amado. Esta confianza se expresará en una habilidad creciente de amar a los que te rodean. Tengan la paz, mis amados apóstoles. Mi plan es tal que aprenderán a vivir como residentes del Cielo. Todo está bien.
Febrero 1, 2008
Jesús
Mi amigo, el Cielo ha logrado muchas cosas con tu servicio al Reino. ¿Te cuentaré lo que estamos logrando juntos? Primero, hemos aumentado tu santidad. Es cierto, mi querido apóstol. Con tu cooperación, he podido adelantarte en virtud. Considera donde estabas en el camino sagrado cuando primero te comprometiste a servir como mi apóstol. Considera donde estas ahora. Podrás ver que haz avanzado, aunque puedas ver que aun tienes mas trabajo que hacer en este respecto. Quiero que entiendas que tu progreso se ha hecho para que te alegres y tengas esperanza de un mayor progreso. Esto es bueno para ti y es bueno para el Cielo. Adicionalmente, tu servicio al Reino se ha usado para traer luz a otras almas. Piensa por un momento. ¿No es cierto que tu haz empezado a tratar a otros mas como Yo los trato? ¿No es cierto que han habido momentos en que haz retornado amor por hostilidad? ¿No haz descubierto que tu vez aun a tus enemigos con mas compasión? Piensen queridos apóstoles. ¿Han compartido Mi mensaje de misericordia con otros? ¿Se han beneficiado? Sin tu cooperación, esto no habría sucedido. Si, muchos se han beneficiado porque tu haz escogido servirme. ¿Te gustaría saber de otro resultado de tu servicio? El Cielo, como tu sabes, esta lleno con amor perfecto y consuelo. Yo amo a toda la humanidad, desde luego, sin embargo no todos corresponden a Mi amor. Debido a tu cooperación, Yo, Jesucristo, he recibido una mayor cantidad de amor y consuelo de tu mundo. Tu, en tu determinación de servirme Me haz otorgado el mas grande consuelo. La luz de tu voluntad de servir como Yo deseo que tu sirvas Me ha dado consuelo en una época en que Mi corazón sufre de soledad por muchos. Tu verdaderamente te haz convertido en Mi amigo y te guardo en Mi corazón con la mayor protección. Todas las intenciones en tu corazón ahora se mueven con el latido regular de Mi corazón. Yo no te abandono y Yo no abandonaré tus intenciones. Juntos seguiremos cada una de ellas. La lealtad que tu sientes por tus seres amados es compartida por Mi en el sentido que tus sagrados deseos se convierten en algo personal para Mi, así como son personales para ti. Así como tu haz determinado que los amados tuyos sean sanados, así Yo también he determinado que los amados tuyos sean sanados. Estos son proyectos conjuntos embarcados por el Salvador y Su amado apóstol. Tu nunca estas solo en tus preocupaciones y tus cruces. Yo te agradezco por ayudar al Cielo a lograr mucho y Yo te recompenzaré, en parte, manteniendo la promesa que Yo he hecho de buscar la conversión de todos tu seres queridos. Ten paz en todas tus pruebas, por favor, por que Yo estoy contigo.
Enero 1, 2008
Jesús
Siempre estoy con ustedes, amados apóstoles. Ustedes se mueven en
sus días de servicio aprendiendo grandes y más grandes lecciones en
la santidad. Yo soy el maestro. Cuando me ofrecen su día, me
prometen permanecer conmigo a través del día. Esto de ninguna manera
disminuye la necesidad de que sientan su humanidad con todos los
gozos y pesares. Al contrario, es a través de sus gozos y pesares
diarios que están aprendiendo las lecciones de amor. Quizás piensen
que su cruz está muy pesada y quizás en realidad la cruz que cargan
está pesada. Quizás piensen que la pasarían mejor y más facilmente
sin la cruz. Esto es posible, mis amigos, ¿pero para qué propósito?
Seguramente, Yo, Jesucristo, podía haber avanzado más rapidamente y
más cómodamente al Calvario sin el gentío burlón, sin las flaquezas
físicas o sin el peso de la cruz. Esta es una declaración obvia.
Pero estaban destinados a ser salvados por Mi Pasión. El mundo
entero se benefició por Mi decisión de aceptar la voluntad de Dios,
que incluía el sufrimiento. De esta misma manera, el mundo está
beneficiando de tu decisión de aceptar las cruces en tu vida. Me
ofreces tu día. Esto es algo tan simple en los ojos del mundo, sin
embargo, en los ojos del cielo, esto es una ofrenda realmente amplia.
No tengas miedo de la cruz de cada día. No pienses que tu cruz va a
interponerse con el plan que tengo para ti. La verdad es lo
contrario. El plan que tengo para ti incluye el sufrimiento y tu
santidad aumentará debido a tus cruces. No me regocijo en el
sufrimiento de Mis amigos. No, no es así. Pero sí me regocijo en la
buena disposición de Mis amigos a sufrir, por Mi y conmigo. Esto
nunca cambiará. Mi gratitud para cada uno de Mis amados apóstoles se
aumenta en cada día que el compromiso fluye al pasado. Una corriente
de promesas de fidelidad te siguen al proceder hacia mañana. Ten la
paz en tus cruces, te ruego, porque las cruces son de beneficio para
ti en modos que no puedes entender. Debe ser sufuciente para ti que
el Salvador entiende. Si estás cansado, no temas. Tendrás lo que
necesitas para afrontar y Yo te apoyaré. Yo estaba cansado también.
Si faltas, no te desanimes. Yo falté, también, y Yo te levanataré y
te pondré de pie de nuevo. No existen circunstancias que te puedan
causar ansiedad porque así como prometes tu fidelidad al Padre, Yo,
el Salvador, prometo mi fidelidad a ti. Yo los cuidaré, mis amados.
No serán abandonados.
1 de diciembre de 2007
Jesús
Somos una fe de esperanza. Ustedes esperan para que Yo regrese al
mundo y Yo espero para que las almas regresen a Mí. Ustedes sienten
un anhelo por Mí y por bondad lo cual ocasionalmente les causa
dolor. Yo Siento un anhelo similar por las almas en el mundo que me
han rechazado y por eso sufren el dolor de la separación de Mí. Cómo
se lastiman. Cómo sus heridas los disturban y los hacen lastimar a
otros. Mi corazón suspira con la soledad de ellos. Ansió
confortarlos y consolarlos. Anhelo curar sus heridas. Uds., mis
amados apóstoles, me confortan en este duelo compartiendo esta
experiencia conmigo. Soy confortado por vuestra fidelidad hacia Mí,
la cuál se refleja en su fidelidad hacia la causa de vuestros
hermanos y hermanas. Mientras que espero vosotros esperan y mientras
yo sufro vosotros también sufren. Les hablo hoy para recordarles
algo. Mientras me regocije, así vosotros también os debes regocijar.
Regocíjense conmigo por el regreso de muchas almas, así como quizás
otros también se regocijaron por tu regreso. Regocíjense conmigo por
la sanación de muchas almas, así como quizás otros también se
regocijaron de tu sanación. Tú te regocijarás al ver que otros
vuelven a Mí a través de tu servicio constante y humilde. Somos una
fe de esperanza, es verdad, pero somos también una fe de alegría. La
bondad del Padre se derrama sobre toda la tierra en este tiempo en
olas de amabilidad y de bondad.
Ustedes, mis amados apóstoles, empujan suavemente estas ondas con
vuestro compromiso a mi servicio. La gran misericordia del Padre
atrae almas a mi corazón, el cual arde constantemente, un horno de
compasión divina y amor. Si, estamos esperando. Pero mientras
esperamos, nos estamos preparando. Ustedes se preparan para recibir
a su Rey y Yo me preparo para recibir los frutos de tu servicio.
Estén en Paz, mis amigos amados. Servimos juntos, sufrimos juntos, y
nos alegramos juntos. Asegúrense que ustedes son amados y que su
soledad es temporal. Yo estoy regresando.
Noviembre 1, 2007
Jesús
Mi amado apóstol, comprendo tus luchas. Te estás haciendo más santo,
pero piensas que no estás progresando. Amadísimo, ¿puedes aceptar
que entre más santo te hagas, más santidad deseas? ¿Puedes aceptar
que entre más estés vigilante de tus propias faltas, más inclinado
estás en aceptar las faltas de otros? Estoy en paz que me estás
conociendo mejor. Cada día te trae crecimiento de alguna clase para
ti, aunque ese crecimiento se origina en errores aceptados y
corregidos. Te comprendo, amado apóstol. Yo sé que en ciertos días
estás listo para la batalla de santidad y que en otros días sientes
que no estás bastante fuerte para la batalla. Esto es lo que te
quiero decir. Te levantas cada día y recitas tu promesa de lealtad
al Padre. Este compromiso de tu día te asegura que el Padre te toma
cada día en la condición que te encuentra. Cada debilidad se usa
para aumentar tu humildad e iluminarte el camino de transformación.
No te desanimes por la necesidad de mejoramiento. Si continúas en el
camino en el que te has embarcado, vas a gozar de mucha santidad. No
puede ser de ninguna otra manera porque los que prometen lealtad al
Padre son cuidados en todo detalle. Nuestra meta para ti es la
santidad porque sólo en la santidad encontrarás la paz y la alegría.
Fíjate en tu alrededor. ¿Cuántos se han comprometido a la santidad
como tú te has comprometido? Si te fijas en otros, te darás cuenta
que el Salvador puede contar sólo con unos cuántos como sus
apóstoles comprometidos. Y aun así, cada persona, no importa su
condición, anhela por la santidad que tú buscas, aunque su anhelo
sea negado e ignorado. El corazón se me mueve con lástima por esos
que no acuden a Mí. Deja que tu corazón también se mueva con lástima.
Muestra compasión constante, nunca juzgues a esos que no entienden
lo que les falta. Trato de mostrarte, mi amado apóstol, que tú has
empezado un viaje que toda persona que va a pasar toda una eternidad
en la familia de Dios debe tomar. Si otros demoran el viaje, eso es
cosa de ellos. Mis amados apóstoles entienden que este viaje, el
viaje a la santidad, es el viaje más importante que han de tomar.
Esto es su prioridad, mis amigos. Sigan haciendo su promesa y Yo me
encargaré de que se hagan más santos.
Octubre 1, 2007
Jesús
Mis amados apóstoles, por favor est
én alerta a mi voluntad. En
ningún momento deben temer que yo no tenga un plan perfecto para
ustedes. A veces hacen decisiones que no son consistentes con mi
plan. A veces esas decisiones les causan dolor a ustedes y a otros.
Debe ser en estos momentos en que más deben buscarme por que yo
adaptaré mi plan para ustedes, para que se empalme con sus
circunstancias. Yo siempre busco traerlos más cerca a Mí, y más
cuando ustedes creen que se han alejado de su camino debido a la
tentación o al pecado. ¿Cuándo deberían creer que estan solos?
Nunca. ¿En que circunstancias estará mi Corazón tan endurecido que
me rehusaré a acogerlos prontamente con perdón y gracia y un plan
alterno para ustedes? Esas circunstancias no existen. Mis amadísimos
pequeños apóstoles, tengan plena seguridad de mi deseo de trabajar
con ustedes a cada momento, irrespectivamente de su condición en ese
momento. En la humanidad, hay momentos de tal santidad que hasta el
cielo se detiene para admirarlos. En la humanidad también hay
momentos de debilidad y crueldad. Por favor crean que el cielo toma
lo malo con lo bueno y mueve cada alma dispuesta hacia mayor y mayor
bondad. El cielo los aleja de la tentación y del dolor del pecado.
Yo soy bueno, mis amigos, como mi Padre es bueno. Ustedes mis
queridos apóstoles, son llamados a parecerse a Mí y también ser
buenos. Yo sé que ustedes tratan de hacer esto. Hoy Yo pido que cada
apóstol considere que Yo he tratado a otros con bondad. Yo les he
instruido acerca de la gentileza y hoy los instruyo acerca de la
bondad. Pequeños apóstoles, los corazones de otros son heridos tan
fácilmente. ¿Puedes recordar cuando alguien te trato con brusquedad?
¿Recuerdas tu dolor? Yo fuí tratado con maldad en algunos momentos y
mi Corazón sintió este mismo dolor. Nosotros no queremos esto para
otros. Queremos que los otros puedan entender que Dios los ama y
ustedes, mis amigos, harán esto cuando traten a otros con la bondad
del Padre. Yo les ayudaré si me lo permiten. Les enseñaré a
permanecer en silencio ante la presencia de las faltas de otros y
les enseñaré como hablar abiertamente acerca de sus cualidades.
Pausa una vez más y trata de recordar una bondad que se haya hecho
hacia ti. ¿Recuerdas como te sentiste en ese momento? ¿Sentiste
agradecimiento, cierto? ¿Te sentiste afianzado? Yo quiero fluir a
través tuyo hacia otras personas. Me permitirás hacer eso si
trabajas diariamente en ser bueno con cada persona con quien te
encuentres. El dolor de ellos disminuirá debido a tu bondad. El
dolor del mundo entero será reducido si cada uno de mis amados
apóstoles aprende a ser bueno. Empieza con ser bueno contigo mismo.
Yo te acepto, mi amigo. Tú debes de aceptarte a ti mismo. Ten paz en
mi amor por ti. Yo no te doy una instrucción sin también darte la
gracia de ejecutarla entonces ahora te enseñare acerca de la bondad.
Septiembre 1 de 2007
Jesús
Queridos apóstoles, les envío un espíritu de dulzura. Porque son
llamados a tratar a otros como Yo he tratado a los demás, son
llamados a ser benignos con los que los rodean. Este llamado a
dulzura de ninguna manera disminuye el llamado a vivir en la
verdad. Si predican la verdad como Yo lo hice, suavemente,
pueden atraer a otros a nosotros y en la unidad del pensamiento
y acción. En este tiempo, cuando es tan importante que las almas
sean llamadas a regresar a la familia de Dios, tenemos que tener
mucho cuidado de ser benignos con los demás en cada interacción.
Yo soy Jesús. Estoy lleno de amor para cada alma que encuentres,
no importa su condición. Mira a cada persona por medio de Mi
amor y trátala con Mi dulzura. Mi más querido apóstol, de
manera que permitas que tu mismo recibas sanación de cualquier
heridas que tú mismo sufres, tu debes permitir que Yo te
ministre a ti. Soy manso y humilde de corazón con tus faltas.
Recuerda esto y no huyas de Mí cuando sientas que has fallado.
Si no permites ministrarte durante los tiempos de inquietud,
serás vulnerable a los torcimientos que podrán ser sembrados por
el enemigo. Los apóstoles que andan conmigo inspiran esperanza
al mundo. Este es el plan. Pero mis amigos deben recordar que
los apóstoles que andan conmigo también inspiran miedo al
enemigo. El miedo del enemigo le causa que dé latigazos a los
amigos del Rey que Regresa. Tengan paz en esto ya que siempre ha
sido así y no hay ninguna razón mas que tener confianza en Mi
plan para cada día de toda la vida. Al mismo tiempo, prepárate
para hacer batalla por tu santidad también como Yo luché. Si
permaneces conmigo, las batallas te harán más fuerte y más santo.
Esa es Mi meta. Acepta el benigno ministerio de tu Salvador en
silencio y podrás ser capaz de sobresalir si eres benigno y esto
es lo que necesito de ti. Necesito que permanezcas con calma y
seas representante benigno del modo diferente. El mundo te
recordará por tu dulzura si permites que Yo te enseñe. Tú no
eres llamado a cambiar el mundo. Yo soy llamado a cambiar el
mundo. Tú eres llamado a representarme exactamente de manera que
Yo tenga la oportunidad con cada alma que encuentres. Por medio
de tu amor, tu benevolencia, y tu dulzura, vas a crear
oportunidades celestials para Mi en los que te rodean. Nunca
perederé una oportunidad, te prometo. Hago el mejor posible uso
de tus esfuerzos. Gracias te doy, Mi estimado amigo. Tu
fidelidad al Padre nunca se olvidará.
Agosto 1 de 2007
Jesús
Un niño pequeño reza muchas veces que Dios le ayude a ser bueno.
Esta oración es agradable a Dios. En realidad, ¿cuál oración es
más agradable? Un niño reza esta oración con humildad y
sencillez hasta con más pureza. Es esta pureza de corazón que
todos los apóstoles deben procurar. Cada día debe estar lleno de
breves oraciones de esta clase. Si un apóstol quiere vivir con
el Padre, tal apóstol debe hacerse el niño del Padre. Dios es
sin igual. No busquen grandeza. Busquen la bondad. Mis amados,
ustedes saben que los quiero y que estoy agradecido por sus
servicios. Saben que estoy agradecido con su progreso. ¿Saben
que Jesús les llama constantemente a más santidad? ¿Hago esto
para beneficio mío? Sí es cierto. Es verdad que tomo placer en
verlos avanzar. Y así es para sus propios beneficios también que
los llamo para que traten de llegar a más alturas. Quiero que se
vuelvan tan santos como puedan. Al aumentar su santidad, mi
amigos, su paz también aumenta. Al aumentar su paz, también la
paz del mundo aumenta. Es por muchas razones, todas como estas,
que les pido que acudan y entren más y más en mi corazón.
Ustedes son llamados a que se acerquen más a mí y se retiren más
de las distracciones. Dirijan su vista al cielo y al hacer esto
se retiran más del mundo que trata de alejarlos de mí. Por hoy,
prometan su lealtad al Padre y luego traten de ser más santos.
“Padre, ayúdame a ser bueno.” En cada momento de su vida hay
oportunidades para la bondad. Encuentren esas oportunidades y
hagan la intención. Deben esforzarse, mis amados. Trabajen por
su santidad. Si estuvieran participando en un juego, tratarían
de ganar. Quiero que participen en su movimiento hacia la
santidad. Quiero que hagan esfuerzos cada día a escoger el curso
de más santidad. Yo estoy con ustedes en cada momento,
ayudándoles. Si ustedes, mis amados apóstoles, trabajan conmigo
a hacerse más santos, yo puedo alcanzar a otros por medio de
ustedes. Pero eso es negocio mío. El de ustedes es de tratar de
volverse lo más santo posible. No tengan miedo. Ustedes son
amados.
Julio 1, 2007
Jesús
Estoy contigo. Frecuentemente te lo repito. Yo, Jesus, estoy
contigo. Yo, Jesús, nunca te dejaré. Yo veo todo lo que ocurre
en tu vida. Yo entiendo exactamente el origen de tu dolor. Como
nadie mas, Yo te comprendo. Gran parte del dolor que mis
pequeňos sienten es por la soledad. Aunque estés rodeado de
otros, tu te puedes sentir solo. Miren, queridos apóstoles, cada
persona sentirá la soledad hasta que lleguen a descanzar en Mi.
Es solamente despues de unirse a Mi que podrán amarse los unos a
los otros asícomo fueron destinados amarse el uno al otro. Hay
muchos que no permiten ser unidos a Mi. Yo no puedo forzarme en
ellos, por que ellos son libres de rechazarme. Porque me
rechazan a Mi, no pueden amar a otros de la forma como ellos
fueron destinados amar. Hay quienes, tristemente, permanecen sin
ser amados. Otros así llegan a ser heridos. Otros atacan por
medio de su dolor, causando angustía. La humanidad fue creada
para vivir en la tierra en comunión con Dios. Mis apóstoles, a
pesar de tu lucha, tu permaneces unido a Mi. Así Yo puedo
sanarte y enviar Mi amor por medio tuyo. Los signos de Mi
presencia te rodean, a pesar de tu lucha. Creé esto. Si tu vez a
una persona que me ha rechazado, verás signos de aquel rechazo.
Si miras a un mundo que me ha rechazado, también verás los
signos. Amados Mios, cuando vean seňas que Dios ha sido
rechazado, deben mantener la calma. Yo, Jesus, te he dicho que
el cambio es necesario. Yo, Jesus, te he dicho que deseo cambio.
Yo no te abandono, ni abandono al mundo. Tengo muchos amigos en
este mundo y tú eres uno de ellos. Tú confías en Mi, Yo lo sé.
Yo le daré honor a la confianza que has puesto en Mi. Yo llevaré
todas las cosas al bien, tanto en tu vida como en el mundo. Yo,
el Inocente, nunca he traicionado a nadie y no lo haré contigo.
Piensa con frecuencia en las promesas que te he hecho. Te he
dicho que nunca te abandonaré. Te he dicho que protegeré Mis
intereses en tu alma. Te he dicho que buscaré la conversión de
tus seres queridos. Durante este tiempo, quiero que cada uno de
mis apóstoles considere mis promesas. Sirvanme con firmeza y
desde luego también sirvanme en paz. Queridos apóstoles, ustedes
están conectados a Mi. Ustedes aceptan Mi amor. Deben saber que
así como te quiero a tí, también los quiero a todos. Mis
queridos amigos, por favor vivan estas verdades para que otros
vean en ustedes un ejemplo. Por favor, den ejemplo de confianza
y alegría. Necesito esto de ustedes, para que Yo pueda hacer
regresar a Mi esas almas heridas. Estoy contigo. Yo te ayudaré a
lograr todo esto.
1 de junio de 2007
Jesús
La consideración celestial es la brujula que asegurará el camino
correcto para cada apóstol. En cada situación, considera las
metas celestiales para ti y aquellos alrededor tuyo. El apóstol
que le da consideración cuidadosa a las metas celestiales será
conocido por hablar menos, en vez de más. Aquel apóstol hara
deciciones en Mi companía, conociendo Mis metas. Le pediría a
cada uno de Mis apóstoles que pongan esto en practica hoy.
Desplazate dentro de cada dia suavemente, conciente que Yo
tendráque ajustar tu curso varias veces. Quizás tu esperas una
cosa. Pero Yo, tu Jesus, tal vez necesitaré algo diferente de tí.
Quizás estas comprometido a cierto plan. Pero Yo, tu Jesús,
quizás he escogido un plan completamente diferente. Solamente
con cuidadosa consideración estarás alerta a Mi voluntad en cada
situación. Apóstoles, ustedes han sidos preparados para servirme
en la manera que Yo requiero que sirvan. Se les ha enseñado
muchas cosas acerca de la santidad. Si son humildes, sabrán que
todavía hay muchas cosas que aprender acerca de la santidad. Si
son humildes, tal vez protestarán, diciendo, “Jesus, no estoy
listo. Necesito ser más santo aun.” Entiendo tus debilidades y
tus luchas. No temo a los limites de tu humanidad. He tenido en
cuenta tus debilidades en el plan que tengo para tí. Nunca debes tener
miedo que te falta santidad para completar la misión que he
designado para tí. Te haré santo si procedes de acuerdo con Mi
guía. Tendrás todo lo que necesitas. Por favor empieza a usar
todo lo que se te ha sido enseñado. Empieza a ver a otros así como
Yo los veo, en necesidad de amor y tolerancia. Se les ha
enseñado a no juzgar a otros. No hagan juicios. Han sidos
enseñados a tomar tiempo en silencio. Tomen tiempo en silencio.
Han sidos enseñados a confiar en Mi. Confíen en Mi ahora, hoy.
Han sidos enseñados a no temer al futuro. No teman al futuro.
Queridos apóstoles, han sidos enseñados a rezar. Rezen. Ahora,
hoy, cada día. Rezen. Pídanme por misericordia para este mundo.
Pídanme por la gracia de converción para este mundo. Pídanme por
el espíritu de la verdad en tal abundancia que todos los ojos
seán abiertos a la verdad de Dios. Mis amados y leales apóstoles,
quiero que usen todo lo que les he dado para servirme para que
de tal forma otros sean salvados. Estoy con Ustedes. Yo los
dirigiré en cada momento. Deben estar en paz para que así, otros
puedan aprender sobre la paz. Necesitan tener calma, para que
así también otros puedan aprender sobre la calma. No
menosprecien el poder de ser ejemplos de mantener la
consideración celestial. Es esta consideración en cada apóstol
que me permitirá finalmente reclamar a una multitud de almas
para el Padre.
1 de mayo de 2007
Jesús
Mis apóstoles, les hablo con gran esperanza. ¿Porqué siento
esperanza cuando les hablo con estas palabras? Yo, vuestro Jesús,
siento esperanza por que estás leyendo estas palabras y me estás
escuchando. En tu alma, tú estás interesado en Mi plan. En tu
alma, tú estás dispuesto a realizar cambios que llevarán acabo
Mi plan. En tu alma, recibes un preludio del cielo lo cual te
causa la alegría que Yo deseo que tu hagas disponible a otros.
Mi plan celestial está verdaderamente arraigado en tu alma, y
por esta razón tengo esperanza. Estos tiempos en los que estás
viviendo te presentan con oportunidades de practicar la
esperanza, aún cuando la mayoría del mundo siente desánimo y
temor. Mis apóstoles ven que el mundo está cambiando y este es
el mensaje, un mensaje de esperanza, que emana atravez de ellos.
Eres precioso para Mí, tanto por el amor único que Yo siento por
tí, sino también por el plan único que Yo tengo para tí.
Permíteme descansar en tu alma cada día, y Yo te llenaré con Mi
amor. ¿Dónde podrás hallar más silencio? ¿Cómo puedes darle a tu
Jesús algunos minutos más de tiempo para estar contigo y
santificarte aún más? Mi amado apóstol, por favor sé
disciplinado cada día con tu tiempo Conmigo. No quiero que estés
distraído. No quiero que el mundo te cause perder la esperanza.
Si no tomas tiempo para estar Conmigo, serás vulnerable a los
temores plantados por el enemigo de la esperanza. Yo confío en
mis seres amados. En ellos encuentro descanso y consuelo. Ves,
Mi querido apóstol, si puedo cambiarte y llenarte con mis
grandes bendiciones espirituales, Yo también puedo cambiar a
otros. ¿Hay por lo menos una vida de quien puedas decir que tú
haz afectado por tu fe en Mí y por Mi presencia en tí? No
límites Mi plan en tu mente. Mi plan es vasto y está funcionando.
Sé alegre hoy como también Yo estoy alegre. Espera en Mí,
querido, como Yo espero en tí. Confía en Mí también como Yo confío
en tí. Esta Conmigo así como yo también ansío estar contigo, y
juntos llenaremos el mundo con esperanza, atrayendo así a muchas
almas heridas a nuestra familia de amor.
1 de abril de 2007
Jesús
Mis amados apóstoles descansan en Mi corazón cada vez que oran.
Verdaderamente, cuando vienen a Mi, allí estoy Yo. Hay veces que sienten
abandono como Yo me sentí abandonado. Yo permito esto para que
puedan compartir Mi experiencia. De esta manera, compartiendo Mi
experiencia de abandono, pueden llegar a concernme de una forma
más completa. Por vía de esta intimidad se asemejan más a Mi.
Mis queridos, es a través de compartir Mis experiencias que
aprenden amar a otros que cargan cruces. Hay momentos que tu
humanidad te lleva a juzgar a otros, pero por que también haz
sufrido, ofreces compasión en vez de condena. Cada experiencia
en tu vida, compartida Conmigo, aumenta tu capacidad para la
santidad y compasión. Piensa en aquellas ocasiones cuando
alguien te trató con compasión cuando tu esperabas condena.
Piensa en las ocasiones en tu vida cuando alguien te trató con
bondad y apoyo, sobrepasando una falla o un defecto. Mis amigos,
no siempre entienden que son las cruces que cargan que aumentan
vuestras capacidades celestiales en vuestras almas. Conozco tu
lucha. Yo acepto tus debilidades. No pienses que tu angustía es
una medida de tu santidad. No pienses que por que hayas tu cruz
pesada, que no estás progresando. Yo estoy contigo y te estoy
avanzando, aún cuando gimas de fatiga. El Reino hará el mejor
uso posible del inevitable sufrimiento que acompaña tu humanidad.
Tu decisión de servir es todo lo que es necesario para obtener
gracia para otros que provenga de tu vida. Ten paz que Yo entiendo
tu sufrimiento y tu movimiento hacia la santidad. Estoy contigo
en cada momento. Me causa gran alegría el aceptar tu sufrimiento
y recompensarlo con ganancias celestiales, tanto en tu alma como
en el mundo. Ustedes son Mis seres amados. Son Mis elegidos. El
mas grande cuidado se toma con cada uno de vuestras pequeñas almas.
Desde Mi punto de vista tu progreso es evidente. Debes confiar
en Mi y permitirme llegar a otros por medio de tuyo. Reflecciona en
nuestra caminar juntos. Piensa en la enorme gracia que ha fluido
a travez tuyo en el pasado. Este flujo de gracia aumenta a cada
momento y no depende de tu perfección, sino de Mi perfección. Mi
presencia en tu alma trae un perfume al mundo que es
irremplazable. Te necesito. Nuestra unidad, tuya y Mía, trae
beneficios únicos al Reino. Sí, tu eres importante para Mi y
para tu familia celestial. Ahora, descansa junto a tu Jesús mientras
Yo te mando valentía, fuerza y calma celestial.
1 de marzo de 2007
Jesús
Mis amados apóstoles, que duro están trabajando. Que
diligentemente ven a Mis deseos. Los estoy trayendo a la
santidad, despacio y sutilmente, pero con certeza. Tu camino te
lleva hacia Mi corazón y a cada momento de cada día, estas
siendo atraído más completamente a Mi. Tal vez no sientes el
aumento en santidad. Tal vez no notas tu progreso pero te
aseguro que si estás progresando. Tu santidad florece bajo el
prudente y vigilante cuidado del Jardinero Divino. Quizás tu
querrás avanzar más rápidamente. Tal vez suspiras sabiendo los
labores necesarios para avanzar en la santidad. Entiendo ambas
cosas pero te digo hoy que no te debes desanimar. Soy Yo, Jesús,
quien finalmente contempla tu alma y determina la rapidez a la
que necesitas para progresar y llegar al lugar perfecto en el
momento correcto. Si te movieras demasiado rápido, quizás sobrepases
este punto. Si detuvieras tu labor no avanzariás tan lejos como
Yo lo requiero. Ten paz donde te encuentras espiritualmente y
entiende que te estoy pastoreando allí constantemente. También
ten paz que necesitas trabajar hacia la santidad, avanzando
constantemente con virtud. Estoy contigo. Acepto tu disposición
para servir y tu deseo de ser más santo y verdaderamente envío cosas
grandes dentro de tu alma y dentro del mundo. Pido que cada
apóstol encuentre silencio durante este tiempo, permitiendo que
el silencio corte la maleza que brota en las actividades de cada
día. Trabajamos juntos en tu alma, como lo he dicho, y Yo, Jesús,
cuento con que hay trabajo por hacer. Si no contará con que aún hay
trabajo por hacer en tu alma, diría que habrías avanzado lo
suficiente y te llevaría al Cielo. Cuando veas la condición de
tu alma e identifiques correctamente que hay trabajo por hacer y
proyectos por emprender, regocijate. Compara tu alma a la Mía, y
tendrás un vistazo a la realización de este proyecto. Debes
decir “Verdaderamente, confío que Jesús me llevará allí si yo lo
sigo.” Yo no abandonaré el proyecto de tu santidad. Tu no lo
debes hacer tampoco. La santidad personal de cada apóstol recibe Mi
mayor atención por que cada proyecto en el mundo se desprende de
este proyecto en cada una de las almas individualmente. ¿Entiendes?
¿Estás en paz con esto? Necesito que aumentes en santidad cada
día para que así Yo pueda estar más presente en el mundo cada
día. Si tú eres nuevo en el camino a la santidad, alegrate. Eres
bienvenido, y florecerás. Si llevas caminando hacia la santidad
por muchos años, alegrate. Eres valorado y estas progresando. A
través tuyo Yo renuevo al mundo. Alegrate. Mi plan para tí y
para el mundo va por buen camino.
1 de febrero de 2007
Jesús
Mis pequeños apóstoles continúen creciendo en santidad. Hoy los
llamo a la obediencia. Es Mi deseo que examinen su vida y
traigan obediencia a cada parte de sus vidas. Yo les ayudaré.
¿Hay alguna parte donde puedes mejorar? ¿Deseas que ilumine esto
para para tí? Considera Conmigo, tu Salvador, donde puedes
mejorar. Hay áreas que son solidas, por supuesto, pero también
hay áreas donde falta el espíritu de obediencia y con esto
quiero decir el espíritu de amor y humildad. No pienses tanto
en la condición de otros almas. Concentrate mas bien en la
condición de tu propia alma. Considerando la obediencia, es
bueno pensar como un niño pequeño. Un niño pequeño quien es
amado por sus padres, busca ser bueno y agradable. Su bondad y
actos pequeños de obediencia le permiten sentirse bien de si
mismo y del camino de pureza que está escojiendo. Algunos de mis
pequeños en el mundo han perdido esta inocencia. Yo quiero esto
para ti. Después de todo es esta inocencia que te admitirá en el
Cielo. Juntos necesitamos cultivarla. Separa la opinión del
mundo de Mi opinión por que el mundo te dirá que es una tontería
ser obediente en cosas tan pequeñas, por ejemplo, si nadie te
está viendo. Pero Yo siempre estoy contigo y te veo a cada
instante. Mira cada situación, a pesar de lo insignificante que
parezca y trata de ser obediente. No trates de hacer esto solo,
sino Conmigo, por que juntos trabajamos en tu desarrollo
espiritual. Es nuestra labor conjunta, tuya y Mía. Es nuestro
proyecto. Es un proyecto interesante y dichoso para Mi. No hay
nada que Yo más ame que querer ayudarte a mejorar la condición
de tu alma. En la medida que la condición de tu alma mejora, así
aprenderás más y más acerca de Mi, y de lo mucho que tanto te
amo. ¿Quieres aprender más de lo tanto que te amo? Practica la
obediencia en las cosas pequeñas. No espero que te vuelvas
perfecto repentinamente. No esperes esto de tí mismo. Sé gentil
contigo mismo. Yo te amo tanto que no quiero que te juzgues
duramente. De la misma manera, Yo nunca seré severo contigo.
Nunca seré duro o frió. Eres valorado, Mi amado. Soy tu Jesús,
siempre estoy aquí para tí. Toma Mi mano, y te guiaré más cerca
a la obediencia cada día.
1 de enero de 2007
Jesús
Yo, Jesús, me deleito en Mis apóstoles. Veo hacia el mundo y veo
a Mis amigos, sirviéndosen unos a otros y creciendo en el amor y
en verdad siento alegría. Mis amigos, ustedes serán bien
recompensados. Entre más sagrado te vuelvas más fácil será para
tí llegar al Cielo. Esa es mi meta para tí, que te conviertas
tan santo en la Tierra que tu muerte será un momento de gran paz
y alegría. Como anticipo la llegada a casa de cada uno de Mis
amados servidores. Yo planeo aquel día y hago preparaciones para
el gran regocijo que esto será. Serás bienvenido a la eternidad
por una multitud de apóstoles, todos los cuales sirvieron antes
de tí. Reconocerás a tus amigos y a tu familia en el Cielo y
ellos reunirán para recibirte. Que jubilosa reunión. Que
recompensa tan merecida. Mis amigos, sus vidas pasarán
rápidamente, mucho más rápido que se puedan imaginar. Hoy les
hablo para recordarles y para animarlos. Les recuerdo que
ustedes están comprometidos Conmigo, con Mi voluntad. Empiecen
cada día recordando que ustedes han hecho un compromiso de
servir al Cielo en ese día. Si prometes tu lealtad a Dios,
estarás del lado de Dios. Si estas del lado de Dios, estarás
trabajando contra el enemigo de Dios. Quiero que rechazes todo
que viene del enemigo. Sean diligentes en su tiempo en silencio
y Yo les revelaré aquello que deseo que rechazen o abandonen. Te
atraigo a Mi corazón más y más. Siempre hay una necesidad de
avanzar. Hoy, te llamo para hacer un compromiso aún mas grande para
avanzar hacia la santidad. Te ayudaré, por supuesto. Haré tu
camino más claro. Vengo hoy para recordarte de tu promesa, pero
también para animarte. Veo al mundo en este tiempo y hay
oscuridad, es cierto, pero también hay luz y esa luz proviene
de vuestro compromiso a Mi. Los ángeles ven tu servicio y se
regocijan. Los santos ven tu servicio y aplauden. Nuestra madre,
María, ve tu servicio y ella es consolada. Yo, Jesucristo, veo
tu servicio y siento alegría. Eres parte de un equipo, Mi equipo.
Somos el equipo que trae salvación y esto lo hacemos a través
del amor. En tu corazón estoy depositando amor para toda la
humanidad. Tu sentirás este amor individualmente, hacia cada
persona con quien entres en contacto. Así es como Yo experimento
el amor. Yo amo a toda la humanidad y esto lo hago una persona a
la vez. Tu debes hacer lo mismo. Ama a todos a tu alrededor,
especialmente a aquellos en tu familia. Trata a cada persona con
dignidad y respeto por que si ellos ven que eres bueno, ellos
van a entender que Yo soy bueno. Ten paz. Estoy contigo en todo
y tu servicio me deleita.
1 de Diciembre, 2006
Jesús
Hoy les hablo con una gran determinación. Recibo mayor consuelo
al observar cómo Mis apóstoles laicos sirven tan diligentemente
preparando a otros para Mi regreso. Mi Corazón se lamenta por el
rechazo de algunos, pero también se llena de esperanza con la
aceptación de muchos otros. Cuánto es lo que Me agradan,
pequeños apóstoles, pues no sólo trabajan para el cielo sino que
hacen equipo con él. Juntos estamos llevando esperanza a
aquellos que antes no la tenían. Ésta es su ruta, éste es el
camino de la santidad. Yo los estoy dirigiendo en todo mientras
van por el camino que Yo les he marcado. En el caso de ustedes
todo está bien, pero les quiero explicar por qué hoy hablo con
una gran determinación. Estoy decidido a manifestarme más en el
mundo. Quiero que todos gocen de la luz celestial; quiero que
todos posean confianza y quiero consuelo para cualquier persona
que esté sufriendo. En este tiempo estoy enviando una gran
precipitación de gracias de conversión. Es tiempo de que los
corazones cambien, y porque tal es Mi deseo, una enorme cantidad
de conversiones, les estoy proporcionando todo lo necesario para
lograr esta meta. Mis apóstoles notarán que muchos se sentirán
atraídos hacia su misión que es verdadera; acéptenlo con una
profunda humildad. Muéstrenle al mundo cuán pequeños son ustedes,
y ellos verán cuán grande soy Yo. Esa es la manera de ganar
almas para el Padre. Me siento muy complacido cuando un apóstol
acepta los desprecios e insultos con paz. Esta situación Me
agrada porque es la prueba de que en verdad están aceptando el
llamado que se les ha hecho de imitarme. Asimismo, es una
muestra de que la arrogancia va en retroceso y la humildad en
aumento. ¡Cuánto se alegra el pequeño del pesebre con esta
actitud! Éste es el mejor regalo que le puedan dar al Rey:
aceptar los insultos con humildad. En verdad, Yo busco este tipo
de ofrendas y Me regocijo con ellas. Cuando Me regocijo, las
gracias se derraman sin trabas ni obstáculos bañando al mundo
entero. Nunca subestimes el poder que puede venir de ti, un
apóstol humilde, unido a Mí, un Dios decidido. Juntos estamos
cambiando al mundo.
1 de Noviembre, 2006
Jesús
Yo soy real, queridos apóstoles. No teman de haberse equivocado
al poner su confianza en Mí. Serán recompensados por su servicio
y compromiso, aunque aquel apóstol que es sabio comprende que ya
ha recibido su recompensa, pues siendo un servidor leal está más
próximo al Rey y esto lo va convirtiendo en un servidor cada vez
más noble. Si ustedes caminan conmigo, Yo los iré cambiando,
ampliando cada vez más sus capacidades espirituales. Mis amados
apóstoles laicos irán notando que aunque los cambios en su alma
sean constantes, también serán suaves. En este tiempo está
disponible un gran progreso espiritual producto de Mi
misericordia y de éste que es Mi plan. A través de la santidad
de unos cuantos convertiré a muchos. Sean valientes mientras
hago estos cambios en su alma. Conserven la paz. El Salvador
quiere asegurar Su plan llamando cada vez más almas al campo del
servicio. Alégrense cuando vean que son muchos los que responden
y entiendan que este plan es para todos. Ustedes están siendo
llamados; están escuchando Mi dirección y están en vías de mayor
santidad. A través de ustedes estoy llamando a los demás. Cuando
los otros escuchen y respondan, entonces volveré a llamar a más
y más a través de ellos, y una gran multitud será atraída de
este modo al seno seguro de la familia de Dios. Conserva la paz,
pequeño apóstol; todo está bien y el cielo está complacido al
ver que el plan de Dios se está llevando a cabo. Nunca te dejaré
solo ejecutando Mi plan. Siempre estarás actuando conmigo si
estás trabajando para Mí ¿Comprendes? Sé que lo entiendes porque
lo que digo es sencillo. Estoy contigo. Jamás te dejaré.
1 de Octubre, 2006
Jesús
Hijos Míos, estoy con ustedes. Su Dios, Su Creador les comunica
este mensaje de tantas formas. Cada día, al amanecer, escuchen
Mi voz que les dice, 'Estoy contigo.' Cuando se sientan tentados
a desesperarse por las cruces y los problemas, escúchenme
susurrándoles, 'Estoy contigo.' Cuando vean el trabajo que deben
hacer y sientan que éste los rebasa, permítanme dirigirlos
suavemente para que lo realicen con la perfecta aseveración de
que: 'Yo estoy contigo.' Queridos apóstoles, tan valientes,
estoy con ustedes. Yo no les digo que el peso los rebasará, ni
tampoco que el trabajo que tienen encomendado les será imposible
de realizar; este tipo de mensajes no vienen de Mí. Yo, en
cambio, les digo que perseverarán y saldrán triunfantes. Nuestra
misión de misericordia no vacila, aunque los pasos de Mis
pequeños apóstoles lo hagan a veces. La misión se está abriendo
paso en el mundo con una constancia que desafía todos los
intentos contra ella. Si Mis apóstoles en ocasiones sienten
temor, sepan que eso no representa ningún problema para Mí o
para la misión, pues el temor es de esperarse. Preséntenme sus
temores y con detalle expónganme qué cosa los está amenazando.
Cuando así lo hagan, Yo podré remover todo aquello que les causa
temor. Los convenceré de que en Mi presencia y con Mi poder,
todo es posible. Si temen que su pequeña barca pueda estrellarse
contra las rocas, comprendan que jamás lo permitiré. Si soy Yo
quien dirige su barca -que es su trabajo- serán conducidos a
puerto seguro. Ábranse paso durante cada día con todo valor,
sabiendo que si bien para ustedes no será posible, para mí sí es
posible. Quizás les falte valor, pero Yo lo tengo. Algunas veces
caminarán en la oscuridad, pero Yo tengo la luz para ver
exactamente a dónde los están llevando sus pasos. Queridos
apóstoles, es tiempo de trabajar duramente, sí, pero también es
un tiempo de mayor gloria. Regocíjense. Yo estoy con ustedes.
1 de Septiembre, 2006
Jesús
Una profunda paz reside en los que sirven al Señor. Esta paz
interior, que es signo de la presencia celestial, es lo que une
a cada apóstol con el Salvador. Trabajo en cada alma sin
interrupción si ésta me acoge. Las circunstancias que rodean al
apóstol cambian, y aunque los demás vengan y se vayan en su vida,
quizás con sufrimiento o persecución, Mi presencia permanece
constante aliviando, consolando y dirigiendo. Esta conexión que
hay entre el cielo y cada servidor apostólico es como el
pasadizo a través del cual estoy regresando al mundo. ¡Cuánto se
alegra el cielo con cada persona que se compromete! En este
tiempo son muchos los que, al mirar al Salvador, saben que los
estoy llamando. Cada apóstol escuchará Mi llamado. Ustedes lo
han escuchado y deben considerar lo que su Jesús les está
pidiendo hoy. Piensen cómo les estoy pidiendo que sirvan hoy.
Querido apóstol, debo insistir en la necesidad de que pases
tiempo en silencio contemplando Mi voluntad. Insisto en ello
porque requeriré de tu servicio en cualquier forma que sea Mi
voluntad durante este tiempo. Si cada día te dispones completa y
atentamente a Mí por un período de tiempo, podré instruirte e
impulsarte. También te podré otorgar un atributo celestial que
es sumamente importante: la paz que necesito que poseas. Debes
tenerla por tu propio bien, claro, pero también para que a
través de ti fluya al mundo. Tu mundo no tiene paz. Mi paz ha
sido rechazada por el mundo. Ustedes, Mis queridos apóstoles,
rechazarán las discordias del mundo y aceptarán Mi paz. Por eso
son tan importantes para Mí. Yo soy su amado y pueden sentir Mi
presencia ¿no es así? En verdad, estoy con ustedes. De la misma
forma, querido apóstol, deseo estar con todos. ¿Me ayudarás? Sé
que lo harás. Dedica un tiempo para estar en silencio conmigo
cada día y te proporcionaré todo lo que necesites y todo lo que
el mundo necesita.
1 de Agosto, 2006
Jesús
A Mis apóstoles les estoy enviando la gracia necesaria para que
se mantengan en un espíritu de calma. Con este espíritu, Mis
seguidores esparcirán la calma celestial a un mundo agitado que
se convulsiona por la inestabilidad. Este compromiso lo vivirán
dedicándole tiempo a la oración en silencio momento en el que Yo
derramaré estas gracias celestiales en su alma. Los demás, al
verlos, podrán identificar estas gracias, pues estos dones son
contrarios a los que ofrece el mundo. Ésta será una forma más en
que Mis apóstoles se distinguirán. No pierdan demasiado tiempo
discutiendo los eventos del mundo; las discusiones prolongadas
no benefician la situación. En cambio, dediquen más tiempo a
orar por el estado del mundo, pues con la oración se benefician
las situaciones, las personas que están a su alrededor y su
invaluable y pequeña alma que, además, se vuelve cada vez más
hermosa con la oración y el silencio. Quiero que cada apóstol
entienda que Yo no he abandonado al mundo. Consideren esto con
mucha cautela. Yo Soy Jesús. Soy Dios. No he abandonado al mundo.
No teman. Se los digo, queridos apóstoles, con la mayor firmeza.
No quiero que Mis apóstoles sientan temor o vayan infundiendo
temores a los demás. Entréguenme sus temores y transmitan Mi paz
a otros. Éste constituye su llamado, su tarea divina, y deben
aceptarlo con tanta seriedad, como aceptan Mi amor por ustedes y
su amor por Mí. Este amor mutuo es algo natural y justo, santo y
bendito. De igual manera, la paz que proviene de Mí y que pongo
en su alma es natural y justa, santa y bendita. Apóstoles:
practiquen disciplinarse en todas las acciones que les
proporcionen paz; y también sean disciplinados para evitar todo
aquello que les cause angustia o tristeza. Su Jesús quiere
consolar a muchos y, con mucha frecuencia, lo haré a través de
ustedes.
1 de Julio, 2006
Jesús
Conserven la paz, pequeños hijos de Dios. Estoy con ustedes. No
piensen que se han quedado huérfanos y abandonados en un mundo
que no tiene amor a Dios. Quiero que Mi amor se derrame en el
mundo como un arroyo continuo. ¡Cuánto Me deleitan Mis pequeños
apóstoles cuando generosamente Me permiten usarlos para este
propósito! Cuando un alma Me acoge, trabajo sin descanso; y así
esté durmiendo o descansando de alguna manera, Yo sigo ocupado
trabajando en su alma, preparando grandes regalos para sus
hermanos y hermanas que no Me conocen. Soy incansable y estoy
decidido a formar muchos santos que escalarán con gran rapidez
la montaña de santidad para que Me puedan servir de una manera
más plena. ¿Te gustaría ser uno de esos santos? Ya lo creo que
sí. Trabajaremos juntos, tú y Yo, para que te acerques más
plenamente a lo que es Mi voluntad. Cómo cuido a Mis pequeños
apóstoles; cómo los rodeo con Mi protección. Muy de cerca
observo sus vidas para que cada experiencia que tengan beneficie
su alma. Mis pequeñitos experimentan el dolor y van cargando con
sus heridas, pero esto no debe asustarlos. Yo no los juzgo por
el dolor que sienten, al contrario, cuando los miro recuerdo Mi
propio dolor y Me conmuevo; su dolor no los separará de Mí. Una
vez más quiero decirles que no teman. Estoy trabajando en su
alma para que pueda llevar Mi Reino a la tierra a través de
ustedes. Yo me encargaré de todo. Confíen en su Jesús para que
conserven la paz.
1 de Junio, 2006
Jesús
Hoy les hablo a Mis amados apóstoles con un Corazón herido y
sufriente. Sufro por cada alma que va por la tierra sin conocer
Mi amor. Mi amor no tiene límites y, pese al rechazo, se derrama
sobre el mundo. Aquellos que no acogen el amor del Salvador
permanecen en soledad, pero los que sí lo acogen se ven
inundados por él. Queridos apóstoles: sé que están fatigados:
ustedes no pueden ver todo el impacto que tiene su servicio en
el Reino, pero por favor créanme cuando les digo que un día
experimentarán los frutos de su labor. Se regocijarán de cada
acto de servicio y de cada vez que se negaron a sí mismos,
porque verán sus actos junto con todas las gracias que se
obtuvieron: entonces se maravillarán de Mi generosidad. También
estarán agradecidos conmigo por haberles ocultado estas cosas
mientras pudieron servir, pues a través de esa confianza,
ustedes habrán ganado méritos para su eternidad y gracias de
conversión para las almas. ¿Cuántos pecadores no han sido
atraídos a Mi Sagrado Corazón a través de sus más pequeños actos
de amor y confianza, cada vez que los han despreciado y se han
burlado de ustedes? Queridos apóstoles: piensen si ustedes
mismos no regresaron a Mí por un acto de generosidad de otra
persona: así es como formamos una gran familia. Cada apóstol
está en deuda con los demás por su propio progreso en la montaña
de santidad, ya que el servicio de uno sostiene y apoya a los
demás. ¡Cuántas bendiciones tiene el plan de Dios! Mi gratitud
hacia ustedes perdurará por siempre. Continúen sirviendo al
Reino y se contarán entre Mis amigos y fieles seguidores.
Imaginen cómo será Mi gratitud. El enemigo se burla de Dios
afirmando que sus hijos le han dado la espalda y se han alejado
del cielo; se jacta de que los hijos de Dios escuchan más la voz
de las tinieblas. Por todo ello, es preciso que los apóstoles de
Jesucristo se mantengan firmes con el rostro elevado al cielo y
escuchando únicamente Mi voz. Amadísimos Míos, no presten oídos
a las palabras vacías del enemigo; antes bien, permitan que sea
Mi voz la que los consuele y dirija para que no caigan en el
engaño. Trabajen para que las almas acepten Mi amor. Todo está
bien. Estoy con ustedes en todo momento.
1 de Mayo, 2006
Jesús
Mis amigos del mundo conocen el sufrimiento, pero esta
situación no cambiará; siempre ha sido así. Sin embargo, lo que
diferencia a Mis amigos de aquellos que van por la vida sin Mí,
es la gracia que acompaña a los que Me siguen. Cuando un alma
está dispuesta a aceptar la gracia celestial su sufrimiento
cambia, pues sus cruces las lleva en unión con el cielo, y con
ello se beneficia tanto el alma individual, como el resto del
mundo. Considerado de este modo, que es el verdadero, las almas
pueden llegar a comprender que el sufrimiento no es algo malo,
sino algo muy valioso que debe ser explotado en aras del cielo.
No vayan a creer que su Jesús no comprende las dificultades
asociadas con el sufrimiento. Mediten de continuo el sufrimiento
que Yo acepté y padecí cuando estuve en el mundo -no sólo en Mis
últimas horas en la cruz, claro está- sino también en el que
padecí a lo largo de toda Mi vida. Mi vida en la tierra no
estuvo rodeada de comodidades, y tampoco disfruté horas de
sosiego. Tuve que trabajar duramente día tras día, y las más de
las veces me las arreglé sin todas esas cosas que actualmente
las almas dan por un hecho. Consideren Mi vida terrena en su
totalidad. Querido apóstol, amigo Mío: viví tan silenciosamente
como Me fue posible, y a diario ofrecía oraciones por ti.
Consolé y ayudé a los que sufrían o tenían alguna necesidad.
Cada día me dedicaba a Mis deberes y jamás me desvié de Mis
responsabilidades. Lo hice así porque sabía que te beneficiarías
de un modelo a seguir. También te diré que pasé todos y cada uno
de Mis días terrenos consciente de tu vida, y cuando Me llegaba
a tentar la desilusión, pensaba en tus luchas; así Me
disciplinaba a Mí mismo y obtenía valor y esperanza. A Dios
Padre le ofrecí Mis luchas, pidiéndole que a cambio te
concediera a ti la gracia de tener valor y esperanza. No perdí
ni un solo instante de Mi tiempo en la tierra, amado Mío. Te
pido que medites frecuentemente en esta vida Mía, y que
comprendas que no pasó un día sin que pensara en ti, y que te
dejé un ejemplo a seguir en la forma de vivir cada día. Si
logras recordar esto, que caminé en la tierra por ti, entonces
podrás comprender que caminas en la tierra conmigo, con ese
Alguien que comprende cada uno de tus temores, cada una de tus
tentaciones. Ahora quédate en paz y caminemos juntos. El tiempo
no puede separar a un apóstol de su Salvador. De nuevo, y
siempre, te aseguro que estoy contigo.
1 de Abril, 2000
Jesús
Mis apóstoles buscan la forma de agradarme. El sólo deseo de
agradar a su Salvador, por sí mismo, Me consuela enormemente.
Por lo tanto, si sientes el más pequeño deseo de agradarme,
pequeño apóstol, puedes estar seguro de que ya lo has hecho.
Claro que el deseo de agradar es sólo el comienzo, pues de allí
Yo te muevo para que sirvas activamente en el Reino. ¡Con cuánta
urgencia requiere el Reino de Dios de apóstoles firmes en estos
tiempos! En los que más confío es en aquellos que son constantes
en su servicio. Mis pequeños pueden ver los planes que tengo
para ellos al momento presente, pero a veces subestiman la forma
en que intento valerme de ellos en el futuro. Esto es aceptable,
claro, y siempre será mejor que un apóstol se mantenga enfocado
en el día en que se encuentra; sin embargo, Yo les aseguro que
el grado de servicio que obtenga de ustedes el día de mañana -y
cada mañana que les conceda- está directamente relacionado con
el grado de cooperación que obtengo de ustedes hoy. Si al
presente Me sirven totalmente, pueden estar seguros de que los
estoy preparando para que presten un mayor servicio el día de
mañana. A final de cuentas, todo tiene que ver con la práctica.
Practiquen su santidad, queridos amigos Míos, apóstoles Míos, y
no teman el mañana a pesar de lo que ocurra hoy. Mi plan es
detallado y todo lo abarca. Yo cuidaré de Mis amados amigos y de
sus seres queridos. Yo Soy Dios; Soy Todopoderoso, y jamás
podrán poner tanta confianza en Mí, que no pueda Yo superar
hasta en sus mayores expectativas. Sirvan con toda plenitud el
día de hoy, amigos Míos, y los utilizaré con mayor efectividad
el día de mañana. Confíen en su Jesús. Yo los protegeré.
1 de Marzo, 2006
Jesús
Hijos, Mis palabras llevan todo el amor que les tengo. Cuando
lean Mis palabras, comprendan que las estoy enviando porque los
amo. Toda esta misión está cimentada en Mi amor por ustedes.
Entiendan que pronuncio estas palabras con el objeto de poder
ayudarlos a que acepten Mi amor y permitir que éste cambie su
corazón. A veces escuchan lo que estoy diciendo pero no cambian
su pequeño corazón y, en ese caso, Mis palabras no les ayudan en
nada. En otras ocasiones, cuando permiten que estas palabras
auxilien su alma, su pequeño corazón cambia y se suaviza
llenándose de todas las cosas divinas y permitiendo que el poder
divino los dirija. Cuando esto sucede, cuando permiten que Mis
palabras y gracias alteren la forma en que piensan y viven,
entonces es cuando esta misión tiene éxito. El mundo está
cambiando, querido apóstol, y cuando tú tomas la decisión de
sentarte en silencio conmigo y escuchar Mis palabras, ese
pequeño acto ya está asegurando que el mundo cambiará porque tú
estás cooperando conmigo. Los planes que tengo para tu vida se
basan únicamente en lo que es mejor para ti y para el mundo que
te rodea. En este tiempo, en que muchos buscan la manera de
dirigirte hacia Mi enemigo, Yo vengo para dirigirte hacia el
cielo. Esto, por supuesto, no es otra cosa que misericordia Mía
y sé que estarás agradecido. Dios se consuela con la gratitud de
Sus hijos. Quiero que uses este mensaje para hacer una revisión
de tu pequeña alma que es invaluable. Siéntate en silencio
conmigo y descansa en el amor tan perfecto y total que te tengo,
en virtud de que te acepto, querido tesoro Mío, con todas tus
imperfecciones. Tus pecados no Me desalientan de ninguna manera.
Tráeme tus pecados; confiesa tus pecados, y te pido que no vayas
a creer que por ellos tu Jesús no podrá amarte. Por supuesto que
te amo con todos tus pecados y tu dolor. Esta misión de amor
existe porque te amo, y ahora mismo te estoy hablando
directamente a ti porque te amo. Queridísimo y pequeño apóstol:
se te ha elegido para que trabajes en este mundo íntimamente
unido a Mí. ¿Me responderás con un 'sí'? ¿Aceptarás el amor
tierno y total que siento por ti, y Me permitirás suavizar tu
pequeño corazón? No me rechaces. Yo Soy tu Jesús y he venido por
ti. Ábreme tu corazón aunque sólo sea un poquito, y vendré a
vivir contigo para siempre. Quiero únicamente lo que es bueno
para ti, y a través de todo lo que es bueno para ti, renovaré al
mundo. Acéptame, Yo te lo pido.
1 de Febrero, 2006
Jesús
Mi muy querido apóstol: te pido vehementemente que seas pequeño
de alma, pues sólo con humildad espiritual podrás ver el
verdadero estado en el que se encuentra tu alma y comprender el
trabajo que necesitarás realizar para hacerte santo; la santidad
es tu meta. Cuando hay santidad en el alma, Yo puedo hacer que
enormes gracias fluyan al mundo a través de ella. No pienses en
tus propias metas, pequeño apóstol, sin antes haberlas comparado
con las Mías. En este tiempo necesito que muchos apóstoles se
esfuercen por alcanzar la humildad, un valor totalmente opuesto
a lo que incita el mundo. ¿Lo entiendes? Estudia este concepto y
te darás cuenta que en el Reino de Dios se necesita una gran
pequeñez. Las almas que están en el cielo no se tiran unas a
otras, sino que se edifican mutuamente, y Mis santos en el cielo
están buscando varias maneras de afirmar a las almas terrenas
que están luchando; no piensan cuál será la mejor forma de
anteponerse a sí mismos, sino que intentan por todos los medios
elevar a un alma hacia la santidad. Ustedes también deben
comportarse así. Los exhorto a escuchar a su Salvador:
esfuércense por lograr la pequeñez en el servicio que prestan al
Reino. Que su alegría brote de haberme permitido tener la gloria.
Yo escudriñaré su alma buscando ese anhelo de santidad y los
convertiré en santos, con tal de que Me lo permitan. Amados míos:
en Mi vida verán un ejemplo constante de paciencia hacia los
demás. En la tierra fui dócil y sigo siendo dócil; porque soy
dócil les tengo paciencia. De igual forma, ustedes han de ser
pacientes con los demás, dóciles con los demás, tener perdón
para los demás y confiar en Mi habilidad para trabajar en el
alma que Me dé la libertad de hacerlo. Si un alma está dispuesta,
Yo la ayudaré, ya se los he dicho. Confíen en Mis palabras y
oren unos por otros, especialmente por aquellos que se designó
caminarían con ustedes durante este tiempo de transición.
Queridos amigos del cielo, créanme cuando les digo que todo
estará bien. Su preocupación en este tiempo debe enfocarse en
los avances de su propia santidad, y la única forma de lograrlo
es conservando la pequeñez interior. Que Mi paz esté con ustedes
en todo momento, porque Mi gracia es mucho más poderosa que
cualquiera de los amargos planes del enemigo. Les estoy pidiendo
que se concentren en cuánto van avanzando hacia Mí. Por cada
apóstol que Me rinda su orgullo, le daré al mundo Mi majestad,
la majestad de Jesucristo, su Rey que retorna.
1 de Enero, 2006
Jesús
Mis apóstoles escuchan Mi voz y saben que su Salvador les habla.
Con mayor frecuencia les hablaré en sus almas dirigiendo sus
acciones. En este preciso momento estoy regresando a través de
cada uno de ustedes. ¿Podría algún plan ser más perfecto?
Atraigan a otras almas hacia Mí para que también a través de
ellas Yo pueda fluir al mundo. Queridos amigos del Salvador:
unidos iremos cambiando su mundo. Cuando las almas sientan temor,
nosotros les llevaremos calma; cuando las almas sientan rabia,
nosotros les llevaremos perdón; cuando las almas se sientan
abandonadas, nosotros les llevaremos amor; cuando sientan una
enorme tristeza, les llevaremos consuelo, y cuando las almas
vean la muerte, las induciremos para que acepten el cielo y
comprendan la vida eterna. Muchos de los que viven en el mundo
actualmente, no saben o no entienden cuál es su herencia, y esto
les hace sentir un gran temor a la muerte impidiéndoles vivir
plenamente. Si un alma acepta la verdad sobre la eternidad, esa
alma trabajará para Mí, porque sabrá que la gloria es permanente
sólo si es obtenida para el cielo. La gloria del cielo es el
amor, y se logra en la medida en que uno haya amado en la tierra.
Aquellas almas que hayan vivido de manera egoísta y afanándose
únicamente en concentrar y obtener bienes mundanos, se llevarán
una gran decepción cuando al final miren en retrospectiva su
vida; la situación será decepcionante no sólo para ellas y para
Mí, sino también para los miembros de sus familias, desviados
por aquella visión imperfecta del propósito de la vida. Sin
embargo, si realinean el propósito de su vida, Yo ayudaré a que
sus familiares también cambien el propósito de su vida: ésta es
Mi promesa para ustedes. Hagan de Mí, Jesucristo, el propósito
de su vida, y obraré a través de ustedes para reivindicar al
mundo. ¿Cómo puedo ayudar al mundo por su medio con la vida que
les he dado? ¿Cómo pueden poner un ejemplo para que los demás Me
vean en ustedes y en sus acciones? Piensa en esto, Mi querido
apóstol. Medita en esto. Dame el tiempo para que dirija tu alma,
porque tu alma y tu vida en la tierra son esenciales para Mi
plan. No queremos que el Reino pierda almas porque viviste un
propósito equivocado. Esto de ninguna manera debe suceder porque
ya Me estás escuchando, pero es preciso que todos los días Me
dediques un tiempo para que trabaje en tu alma, para que Me
comunique contigo, para restaurar la valiosa paz y calma que, en
estos tiempos, es Nuestro regalo para el mundo. Con el paso de
los días, esto irá adquiriendo cada vez mayor importancia.
Cuando a ti te envíe este don de paz y tranquilidad, tú lo
llevarás a los demás; y si te envío más, tú también transmitirás
más esta calma y paz a los que te rodean. Si en algún momento no
sientes calma, no temas; es señal de que el mundo te ha quitado
la calma, y entonces deberás regresar a Mí para que te conceda
más. Mi plan funcionará, pero para que eso suceda, es necesario
que hagas un compromiso y dediques un tiempo a la oración. Hoy y
todos los días, planea el tiempo que Me dedicarás, Mi tiempo. ¿Cuándo
te sentarás en silencio para que Yo pueda comunicarme contigo?
Si aún no tienes un momento determinado, puedes hacerlo ahora
mismo, si quieres. Mi queridísimo apóstol: te amo de manera
total y confío en ti. Mi gratitud hacia ti no tiene límites y
estoy bendiciendo a tus seres queridos. Cumpliré con Mi parte de
la oferta. Acepta Mi regalo de enviar calma a tu vida y te
dirigiré en todo y comenzarás a vivir tu vida para los
propósitos de Dios, y en verdad, Mi Reino llegará.
1 de Diciembre, 2005
Jesús
Queridos hijos: cada uno de ustedes fue creado por el Padre,
Quien recibe su mayor alegría de observar cómo van progresando
en el aprendizaje de amar mientras van de paso por el mundo. De
camino experimentan las dificultades, pero al irlas superando,
van creciendo y avanzando. Este proceso de aprender cómo amar y
rechazar todo aquello que no es amor, es el verdadero y único
sentido del tiempo que tienen destinado en la tierra. Si se les
dijera que pronto vendrían al cielo ¿cómo tratarían a las almas
que están a su alrededor? ¿De qué diferente manera los verían,
si supieran que el tiempo que les queda para estar con ellos
está limitado? Bueno, pequeñas almas, hoy quiero recordarles que
el tiempo que tienen destinado para estar con cada una de esas
almas que los rodea, es finito. El tiempo pasará, y la
oportunidad que tuvieron de compartir con esas almas habrá
terminado. Si aman verdaderamente a cada una de las almas que
rodean su vida, cuando llegue el fin de su estancia terrena se
sentirán en paz y satisfechos porque sabrán que, a pesar de las
dificultades que surgieron y que hicieron todo más difícil,
hicieron el intento de amarlas. Las dificultades y obstáculos
para amar se originan de dos fuentes: la primera, son sus
propias fallas; y la segunda, son las fallas del otro. Estas
dificultades, que son de esperarse, han de superarse para que,
tanto unos como otros, se relacionen con el amor puro que
experimentarán en el cielo. Cuando en su vida se presente un
alma que ustedes creen no poder amar, sólo recuerden que estarán
con ella en el cielo, en donde se amarán mutua y perfectamente.
Mucho agradaría y consolaría al Padre celestial que, ya desde
este plano terreno, comenzaran a tratar a los demás con este
amor perfecto. Ahora bien: si tuvieras que hacer esto solo,
seguramente batallarías mucho y quizás no tendrías el perdón que
se requiere para que ese amor mutuo pueda brotar de la misma
forma que en el cielo. Sin embargo, esto no lo harás solo: tu
acción irá acompañada de todos los habitantes celestiales,
además de Mí, Jesucristo. Muchos son los ejemplos que te he dado
sobre la forma en que amé durante Mi estancia en la tierra.
Queridos apóstoles: instrúyanse sobre Mi vida en las Escrituras,
y sean dóciles como Yo fui dócil; sean amables como Yo fui
amable; respetuosos como Yo; perdonen como Yo perdoné. Estoy con
ustedes en todo momento, y Me podrán pedir la gracia de amar a
cada alma que toque su vida. Hijo Mío: Yo te enviaré la gracia,
y juntos, tú y Yo, te prepararemos para amar como residente del
cielo. En el proceso hallarás una alegría sin límites que será
apenas el comienzo de la recompensa que te tengo reservada.
Conserva la paz; tu Dios te creó para amar y Él te mostrará cómo
hacerlo.
1 de Noviembre, 2005
Jesús
A Mis apóstoles se les conocerá por su amor; siempre ha sido así.
Busquen a los que son gentiles con los demás, y verán Mi mano en
acción. Si comienzan a seguirme, serán amables y amorosos con
las demás almas. Queridos apóstoles: en este tiempo les estoy
enviando grandes gracias. Todo lo que necesitan viene de Mí, así
que no duden en responder a Mi llamado sólo porque no se sienten
lo suficientemente santos. Es cierto que están llamados a la
santidad, pero toda verdadera santidad proviene de Mí, y si
ustedes Me lo piden, se las enviaré y en abundancia. He
observado que muchas almas temen comprometerse conmigo porque se
fijan únicamente en sus fallas y debilidades. En este tiempo, te
pido que dejes de pensar en ti mismo en términos que son sólo
humanos. Es tu humanidad lo que Me deleita, amigo Mío; es tu
humanidad lo que Me da gloria. Las almas en el cielo Me rinden
adoración, es verdad, y Yo correspondo a su amor; pero cuando un
alma en la tierra, actuando en fe, hace incluso el más pequeño
acto de amor o fidelidad hacia Mí, a Mí Me da la mayor gloria y
la familia de Dios recibe un gran poder. Sí; cada vez que un
alma terrena se pronuncia a favor de Dios en cualquier manera,
el Reino crece. No pongan límites a la importancia que tiene
cada acto por pequeño que éste sea, y cada pequeña oración. Aún
cuando se levantaran cada día e hicieran su juramento de lealtad
al cielo deseando honestamente servir, y saliendo cometieran
pecados durante todo el día, se les seguiría considerando amigos
del Salvador. Ahora bien; Yo sé que no lo harán así, puesto que
una vez que Me han jurado lealtad, quedan rodeados de enormes
gracias que los ayudan en cada momento, les iluminan cuál es Mi
voluntad para ustedes, y pueden de este modo tomar las
decisiones celestiales con mayor facilidad; sin embargo, quise
hacer esta referencia para que comprendan que cuando intentan
agradarme aún en la forma más insignificante, pueden cambiar el
mundo. Cada oración, por más pequeña e imperfecta que sea,
enciende esta Renovación. ¿Responderán a Mi llamado? Estoy
confiando en Mis apóstoles de la tierra para difundir Mis
palabras y permitir que Mi luz y Mi amor fluyan de nuevo a este
mundo. El trabajo, amigo Mío, se te hará difícil únicamente si
estás confiando en ti mismo. Si confías en Mí, verás que ocurren
las cosas más grandes en el menor tiempo. Te llenaré de Mi amor
por los demás; pídemelo, y cuando no sientas Mi amor, recuérdame
esta promesa y la veré cumplir enviándote un amor muy grande por
los demás. Esta oración siempre reflejará Mi voluntad y siempre
es respondida. Si miras a las almas a través de Mis ojos, las
amarás. Mantén la paz en todo momento porque estás rodeado por
el cielo; no hay nada que temer. Permite que el amor dirija tus
acciones y serás parte de Mi equipo
1 de Octubre, 2005
Jesús
Ha sido Mi voluntad que Mis apóstoles gocen un tiempo de gran
alegría. La alegría es algo que el mundo desea arrebatarle a los
hijos de Dios; no obstante, está a su alcance y en gran medida.
El mundo empuja a las almas para que se concentren en las
comodidades y las posesiones materiales; Yo les pido que se
concentren en el servicio. Marcado contraste ¿no es cierto?
Quiero explicarles porqué concentrarse en el servicio les
proporcionará una inmensa alegría. Si cada mañana al
despertarse hacen su juramento de lealtad a Dios, iniciarán el
día con más pensamientos de servir que de ser servidos; de ese
modo comprenderán que su día es una oportunidad de trabajar para
el cielo y para los hijos del cielo, sus hermanos y hermanas.
Esta perspectiva los lanzará dentro de cada día como siervos o
sirvientes, y cuando se les presenten las ineludibles
oportunidades de ayudar, consolar o simplemente de ser
tolerantes con sus hermanos y hermanas, ya no las verán como una
carga o una interrupción en medio de sus entretenimientos y
comodidades, sino como una petición hecha directamente desde el
Trono de su Dios: cumplir con una petición que viene desde Dios,
no puede más que proporcionar alegría. Tú sirves al cielo, y
Nosotros cumplimos con nuestra parte del acuerdo enviándote
alegría. Si todos los hijos de Dios vivieran de esta forma,
existiría gran alegría en la tierra y, a través de ella, vendría
la paz. Pero aún cuando uno solo de los hijos de Dios se
comprometa a servir como apóstol amado, la alegría aumentará y,
desde luego, la paz. Esto se debe a que el apóstol no se enojará
cuando se le incomode, sino que responderá con tranquilidad y
confianza cuando el mundo le presente dificultades o incluso
dolor. No golpeará ni se rebelará contra las demás, porque en él
sólo habrá paz. El mundo está cambiando y lo está haciendo alma
por alma, un alma a la vez. Éste es el momento de que vengas a
Mí y te comprometas a llevar paz a tu mundo. Enviaré la paz a
través de ustedes, Mis amados apóstoles.
1 de Septiembre, 2005
Jesús
Los pequeños hijos de Dios pasan por un gran sufrimiento en la
tierra, es verdad. Siempre habrá quienes estén sufriendo.
Ofrezcan el mayor amor y asistencia a todos aquellos que estén
cargando la cruz, porque algún día ustedes la cargarán y no
faltará quien les ayude. Queridos hermanos y hermanas: todo está
bien, y puedo decirlo porque todo lo veo desde la perspectiva
celestial. ¿Me permitirían compartir con ustedes esta visión?
Les daré Mi visión si están dispuestos a aceptarla. Desde el
cielo veo que las almas piden Mi auxilio; Me piden las alivie de
la oscuridad. Estoy enviando alivio, Mis queridos fieles, estoy
enviando inmensas gracias de conversión. Cuando los niños se
enfrentan a algún problema no sabiendo cómo resolverlo o cómo
salir de aquella situación, se presentan los padres quienes, a
todas luces, podrán comprender con mayor claridad y casi siempre
lo que su hijo necesita para salir del problema y recuperarse,
pero ¿qué padre no ha padecido las protestas de aquel hijo que
quiere hacer las cosas a su gusto y manera, pese al peligro que
hay en el camino que se empeña por seguir? En este caso, el
padre tiene el deber de mostrarle a su hijo un camino mejor y
más seguro e impedir que tome aquel rumbo, y aunque el padre
deba soportar las protestas del hijo, uno que sea buen padre
perseverará en el camino que a la larga beneficiará a su hijo.
En este tiempo, Yo Soy el Padre y, observando el mundo, he
decidido que ha llegado el momento de perforar la oscuridad con
Mi luz. Ya se los he dicho a Mis amados apóstoles y les pido que
confíen en Mí, les pido que sean Mi apoyo, les pido que hagan lo
que les estoy indicando, es decir, que cada mañana cuando me
ofrezcan su día examinen cuál es su rol en esta Renovación, y
así, a través de ustedes, podré seguir irradiando Mi luz al
mundo. Queridísimos amigos: Yo Soy su Salvador, no los abandono.
¿Entienden acaso que el cielo es su lugar de destino; que es el
lugar a donde deberán llegar? Cuando otras almas sean llamadas
al cielo, no pongan objeciones: para eso nacieron en la tierra.
Comprendo la tristeza humana, y saben que la entiendo porque Yo
mismo la experimenté de manera muy profunda cuando estuve en la
tierra, pero Yo los consolaré y los sostendré. Se les ha pedido
difundir Mi calma celestial. Todo está bien. Ustedes lo saben
porque se los estoy diciendo. Tú eres de los que le cree a su
Dios, difunde, pues, Mi calma, Mi gracia, Mi alegría. ¿Apoyarás
a tu Jesús en todo? Eso es lo que te estoy pidiendo. Que tu alma
descanse alegremente conmigo. Te daré exactamente lo que tu
mundo necesita, y tú serás un conductor santo de Mi gracia.
Estoy contigo. Regocíjate.
1 de Agosto, 2005
Jesús
Escuchen a su Salvador, queridos Míos. En este tiempo me estoy
dirigiendo a todas las almas sobre la tierra. Estoy con ustedes
a cada momento y jamás los dejaré. Deben aceptar todas y cada
una de sus experiencias en unión conmigo. Si comienzan a
seguirme tendrán dificultades, pero las han tenido en el pasado.
No quiero que Mis apóstoles crean que si no Me sirven, su vida
estará exenta de dificultades. Si la cruz que llevan es muy
pesada, tráiganmela; Yo Soy el experto cargando la cruz. Es
comprensible que necesiten ayuda en sus dificultades, y también
es sensato acudir con el experto para recibir ayuda. Ésta
constituye una aproximación muy razonable de cómo deben vivir su
vida y cargar con su cruz. Juntos podremos continuar; ustedes
apoyándome en Mi misión de misericordia, y Yo apoyándolos en
todo. Los beneficios recibidos por servir al cielo son
absolutos. Cuando se ponen al servicio celestial, no hay nada
que les pueda faltar, porque el cielo sabe todo lo que
necesitan. Cuando me ofrezcan su día cada mañana, estén
conscientes de que éste es un acto mutuo, ya que Me permiten
entrar en ese día y caminar junto con ustedes a cada momento
fluyendo a través de ustedes, y sí, también cuidándolos,
alertándolos de los peligros y asegurándome que su alma se
beneficie de cada reto, cada alegría y cada cruz que se les
presente. No están solos, y no permitiré que les pase nada que
no Me sirva para su proceso final de santificación. Caminen,
pues, alegremente, porque siendo apóstoles al servicio de un
mundo tan atribulado, tienen derecho a todo tipo de protección
celestial. Mi gratitud por su amistad conmigo jamás la podrán
medir en términos humanos, pero confíen en que Mi gratitud los
habrá de impactar. Apóstoles amados: también estoy cuidando de
sus seres queridos; puedo escuchar sus oraciones, y una parte de
la gratitud que les tengo la utilizaré en beneficio de todas sus
intenciones por otras almas. Ahora ya lo saben: no tienen
ninguna razón, cualquiera que sea su circunstancia, para perder
la alegría.
1 de Julio, 2005
Jesús
Hoy clamo, grito, a los jóvenes. Las almas jóvenes son las más
preciadas joyas del Reino de Dios en la tierra. La formación de
estas almas ha de verse con una profunda reverencia. Cada
individuo del Reino tiene una responsabilidad con las almas
jóvenes, aún cuando sólo sea poniendo un ejemplo de vida
cristiana. Queridos hijos de Dios: se les pedirá rendir cuentas
del impacto que causaron sus acciones, y cada pecado en sí, es
un impacto por imperceptible que éste sea. Consideren la vida
que han llevado y descubrirán en qué área les estoy pidiendo que
auxilien a los jóvenes. Muchos niños viven en familias carentes
de uno de los dos padres; quizás les estoy pidiendo compartir su
fe cristiana con ellos para que tengan un modelo a seguir en ese
rol. Queridas almas: en la mayoría de los casos, los jóvenes
aprenden a ser adultos observando a los demás, y si ustedes
ponen un ejemplo de vida caminando conmigo, esto causará un
impacto en ellos. El niño (o joven) al ver su estilo de vida, la
comparará con el pecado. Piensen si ustedes conocieron a alguna
persona santa cuando estaban creciendo; ahora transpórtense a
ese tiempo en que vieron a otros cometer actos que no eran
santos. ¿Acaso no reconocieron que esos actos no serían
aceptables por aquella persona santa? Algunas veces puede
tratarse simplemente del lenguaje. Hay personas en cuya
presencia se cuidan de lo que hablan. Les estoy pidiendo que se
conviertan en una de esas personas. Quiero que los demás noten
su presencia y sepan que Jesús no debe ser insultado. Quiero que
otros comprendan que en su presencia, su Iglesia no debe ser
injustamente difamada. En resumen, quiero que otros sepan que
cuando ustedes están presentes, Yo estoy presente. Entonces los
utilizarán a ustedes como catalizador para medir sus acciones.
Tienen que defenderme. Les estoy pidiendo, a cada uno, que se
siente en silencio y medite de qué manera le estoy pidiendo que
auxilie a Mis jóvenes en el mundo. Den ya por un hecho Mi enorme
gratitud en este asunto. Mediante esta misión de amor y
misericordia, deseo hacer un llamado a todos los jóvenes para
que regresen a Mi Corazón ¿Me ayudarás?
1 de Junio, 2005
Jesús
Mis hermanos y hermanas: cuánto los amo. Qué ansioso estoy de
que utilicen las gracias que están a su disposición. El cielo
se llena de gozo cuando un alma, una vez que comprende esta
misión, comienza a pedir gracias para los demás. Asimismo, los
que están en la tierra y por quienes se intercedió comienzan a
beneficiarse y cambiar, en virtud de que están rodeados de
gracias y su alma se pone en estado de alerta sabiendo que hay
esperanza. Queridos: ayúdenme. Quiero que todas las almas
regresen a Mí. Estoy esperando a que cada alma se abra para que
Mis gracias puedan inundarla. Muchos de ustedes ya lo han visto
y experimentado y lo pueden entender. Aquellos de ustedes que no
han visto cómo sucede esto, por favor pídanme gracias para un
alma que esté lejos de Mí y continúen pidiendo. Pídanme gracias
para los extraños y Yo acudiré a ellos de una forma especial:
los observaré de cerca -como sólo Yo puedo hacerlo por el
conocimiento que tengo de ellos- y encontraré el momento
perfecto, y mientras espero ese momento, les permitiré
beneficiarse de las oraciones y deseos de ustedes enviando a sus
vidas momentos y gente llenos de gracia. Piensen, amigos Míos
¿acaso no hice lo mismo por ustedes en un momento dado de su
vida? ¿Acaso no los perseguí si se encontraban muy lejos? Si
jamás se alejaron del todo, probablemente los alenté cuando se
sentían abandonados o temerosos. Tengo gracias para cada alma
que está en medio de la oscuridad. Les pido que ahora trabajen
para Mí y verán cómo las almas comienzan a regresar. Todo estará
bien, Mis queridos amigos, ustedes son hijos del cielo y, como
tales, no tienen nada que temer. Lo único que puede haber para
ustedes son cosas buenas. La tierra es residencia temporal; su
verdadero hogar está en el cielo, y cuando lleguen a este lugar,
habrán llegado finalmente a casa. Sean alegres servidores del
Regreso de su Rey, y verán grandes cambios en su vida.
1 de Mayo, 2005
Jesús
Conserven la paz, queridos hijos del cielo, no hay razón para
nada sino para un semblante de paz. Estoy trabajando en tu alma,
si Me lo estás permitiendo, y te acercarás más y más a Mí porque
sabes que te lo estoy pidiendo. Quiero que te comportes como Yo,
e incluso, quiero que pienses como Yo. Tu actitud con la gente
que te encuentres durante el día será suave y amable, y ellos
pensarán qué cosa te hace ser tan diferente. Hay un gran
contraste entre los que Me siguen y los que siguen al mundo, y
mientras más te acerques a Mí, el contraste será todavía más
intenso. Me gustaría ver una gran multitud de almas acercándose
más y más a Mí, y tú Me puedes ayudar con este proyecto, porque
tú Me representas. Los estoy llamando a todos, y me estoy
valiendo de cada uno de ustedes para hacerlo. Por lo tanto, sé
Mi voz en tu mundo y clama, grita a tus hermanos y hermanas;
cuéntales del amor tan grande que les tengo y háblales de Mi
gran deseo de acercarlos más a Mí: Yo lo haré si Me permites
trabajar a través de ti. Si practicas amar a todas las almas y
ser misericordioso con todas ellas, pronto les estarás hablando
de Mí. Tampoco te será difícil entender que si no eres
misericordioso y amable con las almas, no importa cuánto les
hables, las ahuyentarás. La única forma en que las atraigas será
mediante tu amor que será inspirado sólo por Mí. Por lo tanto,
sé gentil y suave como Yo, y las almas regresarán a los pastos
seguros de Mi Sagrado Corazón.
1 de Abril, 2005
Jesús
Queridos hermanos y hermanas Míos: no tengan miedo. He preparado
sus almas para el cambio. Si un profesor preparó a su estudiante
para el examen, éste lo anticipará con paz, sabiendo que lo
único que necesita es trabajar consistentemente. En posición
similar se encuentran Mis hermanos y hermanas en el mundo: a
través de muchos medios les he explicado que en el mundo habrá
cambios, y con una gran claridad también he dicho que estoy
previendo cada detalle. Cada uno de ustedes, Mis amados
apóstoles, tiene un rol en este tiempo de transición. Miren lo
que viene con una gran paz y valor, y su servicio será digno de
honra. Si el mundo responde con excitación y angustia, ustedes
respondan con una calma que se haga notar. En todas las cosas
confíen en Mí. Comiencen hoy mismo. Sin importar lo que suceda
en su vida, respondan pacíficamente repitiendo continuamente:
'Jesús, en ti confío.' He preparado un ejército de soldados
pacíficos que responderán ante los cambios de este atribulado
mundo. Ustedes, amigos Míos, resaltarán; esparcirán Mi paz por
todos los rincones. Estén alegres como su Jesús está alegre
porque, en verdad, la oscuridad se está levantando.
1 de Marzo, 2005
Jesús
En este tiempo Mis hijos están distraídos. Estoy enviando una
gran efusión de paz sobre todos los que Me acogen en sus almas,
y quiero estar presente en cada alma. ¿Desean Mi paz celestial?
¿Les gustaría experimentar de antemano el cielo? Queridas almas:
si ustedes Me lo piden, lo obtendrán. Esta experiencia no es
algo que se pueda comprar, ni tampoco algo que el mundo pueda
crear: es un estado de unión conmigo, es la experiencia de
formar parte de la familia de Dios. Cada uno de ustedes
pertenece a esta familia, pero algunos de nuestros hermanos y
hermanas han elegido alejarse de Mí, dando como resultado sólo
aislamiento y tristeza. La confusión trepa rápidamente en los
que viven alejados de Dios, y las almas se avocan a buscar los
ungüentos del mundo ofrecidos por el enemigo para darle un
sentido a su existencia. Pero ¡Ay de ustedes! porque ninguno de
esos ungüentos habrá de satisfacer a un hijo del cielo, pues
para el alma sólo hay un ungüento verdadero, y ése Soy Yo,
Jesucristo. Yo Soy el único ungüento que sana; Yo Soy el
ungüento que da pleno sentido y suaviza. Acudiré a cualquier
alma que Me busque y llevaré conmigo la paz celestial que no se
puede comprar. Pequeños hijos del mundo, llámenme y vendré a
ustedes. La confusión no viene de Mí, la tristeza y la
desesperación no vienen de Mí, sólo la paz y la serenidad
provienen de Mí. Pídanme que les otorgue estos dones, y lo haré.
1 de Febrero, 2005
Jesús
Deseo hablarle al mundo de Mi amor. Queridísimos hijos de Dios:
serán bienvenidos en el cielo. Aquí tienen una familia que hace
preparativos para cuando lleguen. Cada alma progresa de continuo
en su viaje terrenal, puesto que a cada momento se están
acercando al final de su vida, aún cuando vivan hasta edad
avanzada. Si comenzamos con ese pensamiento, Mi siguiente
pensamiento se les hará más sensato: Quiero que consideren qué
es lo que Me traerán cuando Yo vaya por ustedes. ¿Me traerán su
amabilidad hacia los demás? ¿Me traerán el servicio prestado a
su familia? ¿Me traerán un deber cumplido en obediencia y
dignidad? Como verán, pequeñas almas, Yo no les preguntaré sobre
sus posesiones materiales porque aquí no tendrán ningún valor, a
menos que utilicen estas posesiones para ayudar a otros; sólo
entonces las posesiones materiales adquirirán un valor
celestial. Los he puesto en el mundo para servir. Yo estoy con
ustedes cada día, pero ustedes también deben estar conmigo.
Queridos hijos: pídanme que los guíe, y les diré cómo deseo que
sirvan.
1 de Enero, 2005
Jesús
Queridos hijos del mundo: jamás los dejaré. Les pido que Me
consideren el mejor de todos los padres. ¿Sabe el padre amoroso
cuando el corazón de su hijo solloza? ¡Claro que lo sabe! Si tu
corazón está sufriendo, acércate a Mí. Sanaré tus heridas y
restauraré tu corazón. Te daré fortaleza y valor para que puedas
continuar con tu trayectoria sobre la tierra. Sin embargo, hoy
te estoy pidiendo que actúes de manera diferente: pídeme estar
unido a ti; pídeme que Me quede a tu lado en todo momento;
quiero hacerlo por ti. De esa forma andarás la senda que Yo,
Jesucristo, he marcado para ti. Queridos hijos del mundo: les
pido que caminen conmigo, necesito su ayuda. Yo, el Dios
Todopoderoso, les pido que caminen conmigo ahora. Hay muchas
almas que Me están clamando con gran dolor. Llévenme a ellas.
Por favor, queridos hijos Míos, llévenme a ellas.
1 de Diciembre, 2004
Jesús
Estoy derramando gracias sobre el mundo. En verdad, en este
tiempo comienzo a inundar al mundo con las gracias celestiales
que sanarán a las almas y convertirán los corazones. Queridos
hijos del único y verdadero Dios: su Salvador se prepara para
regresar. Quiero que cada uno de ustedes acoja Mi regreso al
mundo. Para que puedan hacerlo, aquieten su corazón y acepten el
don de Mi gracia divina. Para todos ustedes tengo reservadas Mi
mayor aceptación y Mi perdón. Mi corazón estalla del amor
infinito que les tengo, y ahora regreso para reclamarlos a
todos. Hijos del cielo: sientan Mi alegría. El tiempo de
desolación para las almas ha llegado a su fin. Estoy regresando.