Julio 1, 2010
Jesus
Mis queridos apóstoles, Yo envío muchas gracias al mundo a través de su compromiso a Mí. Ustedes no ven las gracias pero a veces ven el efecto de las gracias. Cuando vean el efecto de las gracias que Yo les envío, alégrense. Agradézcanme. Su agradecimiento expresado hacía Mí, Me da consuelo. Además, su gratitud expresada hacía Mí, les da un carácter alegre. Yo quiero que ustedes sean alegres, queridos apóstoles, porque Yo les regalo tanto. Ustedes están cooperando Conmigo y trabajando duro, es cierto, pero ustedes tambien se benefician porque Mi Corazón está tan agradecido contigo por tu fidelidad que Yo me apresuro a contestar tus oraciones, ambos para tus seres queridos y para el mundo entero. Cuando un viajero va una corta distancia, él puede estar un poco cansado. Cuando un viajero va una larga distancia, él puede estar un poco más cansado. Cuando un viajero viaja una distancia que estrecha lo largo de sus dias restantes en la tierra, como en tu caso, ese viajero comprende que la fatiga será su compañera. Esta compañía debe lograr dos cosas. Una, debe proveér un lazo entre el salvado y el Salvador porque Yo, tambien, experimento fatiga y Yo, tambien, dedico Mi vida al Reino. La otra cosa que la fatiga debe de darte es una poderosa necesidad de adaptar tu servicio a Mi paso que es lento y constante, opuesto a un paso apresurado. Yo pido constante servicio. Yo no quiero titubeo en Mi servicio, no, pero tampoco quiero un tratamiento irresponsable de ya sea tu bienestar fisico o tu bienestar espiritual. Si estás parado junto a un pozo de agua, y no bebes, te deshidratarás, no obstante tu proximidad al pozo. Beban, queridos apóstoles. Experimenten cada dia la gracia que ustedes estan estimulando a otros para aceptar, Yo estoy con ustedes y los alimento constantemente. Ustedes tienen la gracia para hoy.Ustedes deberán regresar a Mí mañana para aceptar la gracia para ese dia. Yo quiero que Mis queridos apóstoles sean sostenidos y Yo les ofrezco sustento. Queridos amigos, todo está bien. Están trabajando fuerte así como Yo trabajé fuerte pero a ustedes se les dará todo lo necesario. Yo estoy tan agradecido con ustedes. Estoy tan complacido con ustedes. Créanme cuando les digo esto. Es muy importante para el mundo que ustedes acepten Mi gratitud porque sino aceptan Mi gratitud, realmente, el mundo no Me entenderá y el mundo no entenderá el servicio a Mí. Las personas deben verlos a ustedes y ver que el servicio a Mí trae bendiciones. Yo estoy con ustedes y Mi gratitud hacía ustedes será evidente por la eternidad.
1 de junio de 2010
Jesus
Queridos apósteles, están ustedes abrumados? ¿Maravillan que Mi servicio requiere santidad? Yo se que ustedes no siempre entienden la relación entre sus sufrimientos y las gracias que Yo estoy enviando a otros. Esto no es claro para ustedes cuando cargan cruces pesadas que requieren gran confianza. Cuando estén conmigo en la eternidad, comprenderán esta conexión y ustedes se alegrarán de haberse mantenido a Mi servicio a pesar de las demandas hechas sobre su voluntad. Yo pido y pido, y de nuevo pido, y ustedes responden, y responden, y otra vez responden. Mis queridos apóstoles, ustedes tienen tal hábito de decirme sí que continúan, día trás día. ¿Los dias están pasando, no es cierto? Un día trás otro, los dias se terminan y ustedes han reclamado gracia para el mundo.
Así es como esto se dispuso para ustedes, queridos hijos del Padre. A ustedes se les pide ser buenos y santos y a cambio el Padre coopera al mantener sus intenciones cerca de Su Corazón. En este momento, donde han sido colocados, allí hay gracia. Lo sienten? Confían en Mi? Estoy con ustedes. Yo no los he abandonado. Resistirán la tentación de abandonarme cuando Yo presionaré su compromiso? Si me piden la gracia de la perseverancia, Yo les daré esto. Este es Mi regalo. Pero deben pedir esta gracia y luego aceptar este regalo. Si sienten que están fallando y aún tratan de servirme lo mejor que pueden, entonces ustedes deben de pasar mas tiempo Conmigo y examinar el concepto del fracaso de la perspectiva del Cielo. Quizás encontrarán que son un éxito en Mis ojos, aún mientras el mundo deshecha sus contribuciones. Todo esta bien. No tengan miedo del cansarse. Solo teman una desición de abandonarme. Acuerden, Yo nunca los abandonaré. Nunca.
Mayo 1, 2010
Jesús
Mis queridos apóstoles, cuántas veces tienen desafíos personales cuando ustedes tratan de proclamar La Buena Nueva. Esto trae con ello la tentación de conectar la autenticidad de La Buena Nueva con su santificación personal. Ay, descubren que no alcanzan, desde luego, porque ustedes sirven con las limitaciones de sus imperfecciones humanas. ¿Disminuye esto la fuerza de Las Buena Nueva que ustedes han sido llamados a compartir? ¿Disminuye esto la autenticidad de La Buena Nueva? No. Su humanidad imperfecta es sin embargo testimonio de la magnitud de La Buena Nueva. Sí, el alcance de La Buena Nueva es tal que cada uno de Mis pequeños apóstoles se convierte en un verdadero heraldo, no obstante las imperfecciones humanas. Cada uno de ustedes es singularmente calificado para ofrecerle La Buena Nueva a un mundo herido. Verás, Mi querido apóstol, que es através de tu aceptación de tu propio dolor y ofreciéndote a tí mismo para sanación que te conviertes en Mi mayor ejemplar. Ustedes, con su complacencia para aceptar la sanación y con complacencia para desarrollarse, muestran a otros lo que Yo estoy ofreciendo al mundo en este tiempo de Renovación. Bella humanidad, qué ardiente es Mi deseo de sanarlos, de consolarlos, de traerlos al Padre donde ustedes encontrarán eterna dignidad y confianza. Yo deseo ardientemente que ustedes acepten Mi amor. Hay personas que aún esperan conocerme, pero es através de tu aceptación de Mí, con completo abandono, que Yo seré llevado a ellos. ¿Acaso Yo los abrumo con Mi trabajo? ¿Encuentran en Mi amistad una cruz pesada de cargar? Déjenme asegurarles, que es sólo en esta cruz que encontrarán su felicidad.
1 de abril de 2010
Jesus
Mis queridos apóstoles, Yo estoy con ustedes. Yo estoy presente en todas sus experiencias. Yo veo sus esfuerzos y Yo proveo todo para que puedan servirme en cada día. Si Me han dado su día, entonces el día me pertenece a Mí. Tu propia voluntad ha sido ofrecida al Cielo y el Cielo la cambia por Mi voluntad. Cómo experimentan esto? En la mayoría de los días su experiencia a servicio Mío es un misterio para ustedes. ¿Como podría ser de otra manera cuando ustedes ven con ojos que aún no han sido expuestos a la visión divina? Día tras día, me entregan su voluntad y día tras día, Yo utilizo su ofrenda para suavemente esforzarme por su intermedio a otros. ¿Se sienten exitosos? O se sienten, a veces, que no tienen éxito? Pobres pequeños apóstoles, Yo entiendo sus preguntas y entiendo sus dudas. Yo les aseguro, en Mi experiencia humana, Yo no Me sentí exitoso en cada momento. Mi experiencia fué a menudo lo contrario. Yo a menudo experimenté la tentación de creer que le estaba fallando al Padre. Yo a veces, en momentos de tentación humana, me preguntaba si, de hecho, el amor era suficiente. ¿Podría el amor lograr a convertir corazones a la bondad? ¿Podría el amor lograr a persuadir a los hijos de Dios a aceptar el plan hermoso del Padre para la humanidad? Sí, por favor crean que Yo sufrí tentanciones. Y ahora, ustedes sufren tentaciones. Juntas, nuestras tentaciones sufridas por el Padre, traen gracias de alivio a otros. Tú, Mi bello apóstol, sirves a pesar de la tentación de abandonarme. Donde otros me dejan, ustedes permanecen. Ustedes perduran por Mí, así como Yo he perdurado por ustedes. De Mi perspectiva, todo está bien, a pesar de su sufrimiento. Mi plan es perfecto y si ustedes me están sirviendo, escuchando a Mi voz, no hay problemas. Si no Me están sirviendo y si no están escuchando a Mi voz, entonces hay muchos problemas para ustedes y continuará habiendo muchos problemas para ustedes. ‘O,’ dicen uds., ‘Jesús, yo te estoy escuchando y aún tengo estos problemas’. Nosotros debemos diferenciar entre los problemas pequeños y los problemas grandes. Problemas pequeños son los sufrimientos que uds. padecen por el bien de la divina voluntad. Los problemas grandes son los problemas que ustedes enfrentan cuando abandonan Mi voluntad y hacen su propia voluntad. ¿Están rezando? ¿Están en constante comunicación Conmigo.? ¿Me preguntan que es lo que Yo quiero que hagan en situaciones donde están inseguros? ¿Pasan tiempo en silencio, considerando el Cielo y el plan del Cielo para Ustedes en el día? Contesten sí a estas preguntas y les aseguro, sus problemas serán manejables. No crean que Yo ignoro sus suspiros o dejo atrás a sus temores. Yo estoy con ustedes. Yo nunca los abandonaré. Mi plan se realizará a través de su perseverancia y a través de la perseverancia de muchos apóstoles como ustedes. Yo estoy tan contento cuando ustedes oran por cada uno porque es así como experimentan, por adelantado, Mi gratitud. Ustedes ven Mi gratitud en las gracias recibidas por otros através de su intercesión. Regocíjanse, Yo estoy respondiendo a su dolor y contestando sus oraciones. Verdaderamente, Yo estoy con ustedes
Marzo 1, 2010
Jesus
Mis queridos amigos, ustedes han progresado. Yo, el que ve todo, puedo marcar el progreso de muchas maneras las cuales ustedes no pueden ver. Yo puedo marcar el progreso en términos de su santidad, que ustedes experimentarán con mayor conciencia de sus imperfecciones y debilidades. Yo puedo marcar el progreso en términos de la promoción de Mi plan, que experimento en un deseo mayor para la bondad de Mis hijos. Yo puedo marcar el progreso en el compromiso de más y más de Mis pequeños apóstoles para propagar Mis gracias sanadoras. Yo estoy satisfecho. Tu tiempo en la tierra será utilizado lo mayormente posible, manteniendo Mi presencia en tus dias. Todo depende de esta toma de conciencia de Mí. Tu comodidad en este momento de cambio mayormente dependerá en esto y esto es el porque Yo he venido en la manera que he venido y en el tiempo que he venido. Yo los preparo, Mis amigos, para que ustedes entonces puedan ayudar a otros. Hay un gemido en Mi Iglesia, un suspiro de un esfuerzo hacia adelante en un nuevo periodo de renovación. Ustedes sienten este doloroso esfuerzo pero tambien sienten la luz de Mi esperanza. Queridos apostoles, ¿por cual razón vendría a ustedes sino por una buena razón? ¿Porque llenar de gracia a Mi Iglesia si no es para renovarla? Por favor. Yo los insto a regocijarse. Yo soy el Mensajero que trae la salvación. Ustedes son los heraldos de Mi salvación. Acaso tiene un heraldo un aspecto desanimado y sin esperanza? Desde luego que no. Un heraldo que anuncia el regreso del Rey está de pie con los ojos brillantes, llenos de expectativa y felizidad. Sean esto por Mí en este mundo donde tantos nos traen la obscuridad. Sean heraldos de la Luz, regocijando, de modo que otros puedan ver su futuro.
1 de febrero 2010
Jesús
Mis queridos apóstoles, Yo los estoy dirijiendo. Yo los estoy guiando. Yo los incito, una y otra vez. ¿ Me oyen? ¿Están aprediendo a distinguir Mi voz de las voces del mundo? ¿Me escuchan cuando insisto en más y más grande entrega? Ustedes están sufriendo, Yo sé. Yo estoy escuchando sus oraciones y Yo estoy con ustedes en su dolor. Por favor no piensen que están sintiendo el sufriemiento simplemente porque me están sirviendo. Observen aquellos que no Me sirven y aún aquellos que no Me conocen. Acaso esas vidas están libres de sufrimiento? Yo les estoy ayudando a rechazar la tentación de creer que si no estubieran caminando Mi senda conmigo serían libres del sufrimiento. No es verdad. Sería verdad decir que si no estubieran unidos a Mí, estarían sufriendo sin el beneficio de Mi compañia. Que sufrimiento solitario. Que desesperanza dolorosa. En cambio, Yo les ofrezco la mayor variedad de consuelos. Yo les ofrezco entendimiento de la relacción entre el sacrificio y la santidad. Yo les ofrezco Mis gracias calmante para ayudarles a preparar sus almas para el Cielo y para darles consuelo y gracia a otros. Queridos apóstoles, están rodeados por el Cielo. Están rodeados de gracia que los sostienen, aún cuando se sienten sin apoyo. Si sienten que no se pueden levantar, dejense caer y descansen en Mis brazos. Yo los cuidaré y les daré todo lo que necesiten para continuar. Sus vidas están cambiando, es verdad.
Esto no debería alarmarlos. Ustedes deberían esperar que sus vidas cambien a medida que los atraigo más y más al plan que tengo para tu servicio al Cielo. Es siempre la manera como los traigo hacia adelante, nunca atrasadamente. Siempre hay movimiento y cambio. Si ustedes rechazarían su servicio a Mí, sus vidas aún cambiarían. Se producen cambios en la vida si sirven al Cielo o si no sirven al Cielo. Ustedes pensarán porque les estoy diciendo estas cosas. Yo les estoy ayudando a resistir la tentación de adjuntar su compromiso a Mí al sufrimiento. Si están sufriendo, es porque el sufrimiento es parte de Mi plan para ustedes. Cada vida incluyerá el sufrimiento. Amados apóstoles, ustedes están tratando con tanto empeño para servir al Cielo. Por favor crean que el Cielo está sirviendolos tambien. Ustedes están protegidos y amados. Ustedes solamente necesitan mantener el camino que les he marcado y todo estará bien.
1 De enero de 2010
Jesús
Existen muchas maneras de comunicar el amor. Una de las formas que Yo comunico amor a Mis apóstoles es a través de Mi presencia constante. Yo estoy en cada momento, en cada dia, ofreciéndote Mi compañía celestial. Yo te ofrezco un flujo constante de amor que sana y asegura de nuevo, que estabiliza y guía. Cuando le es permitido, Yo puedo ayudarle a un apóstol a ajustar su punto de vista a Mi punto de vista, que es muy diferente al punto de vista de uno que ha olvidado Mi presencia o ha rechazado Mi compañía. Con este punto de vista viene propósito calmado. Los días fluyen y pasan, uno por uno, y Mi voluntad fluye a través de cada uno de ustedes que ha aceptado Mi presencia. Tu no vez grandes cambios a la mano. Tal vez te preguntas si tu cooperación es útil del todo. Te puedo asegurar hoy que si me rechazaras mañana, Mi reino sufriría. Sin ti, Yo tendría una casa menos para Mi gran amor en la Tierra. Cada vez que te uso para amar a otro, Yo siento gratitud. Mi gratitud es una fuerza de cambio en las vidas de los que te rodean. Tu estas ganando gracias que sólo el Cielo puede entender. Sólo el Cielo puede ver cómo una acción de gracia se reserva en espera. Esta gracia rodea a cada persona por la cual tú intercedes y en el momento cuando es posible, lo que significa que el Cielo ve la apertura, esta gracia es utilizada para proteger y avanzar el alma. Amado apóstol, que sirves al Cielo con constancia, deja todas tus dificultades a Mí. Abandónate tu mismo a Mi Providencia completamente. Sirve con disciplina en este momento y Yo cuidare de tus seres queridos. Yo te estoy usando para el propósito del amor y deseo utilizarte aún más plenamente. Cuando te desanimes, por favor siéntate conmigo y Yo te ayudaré a comprender la naturaleza limitada de tu visión. Concéntrate en Mi voluntad para tu día. Concéntrate en permanecer en el presente, conectado a tu servicio en cada momento. Evita ser atrapado por el pasado y evita ser sumergido en un futuro en la Tierra en que tal vez no estarás incluído. Tú no sabes cuando Yo vendré por ti. Pero yo estoy contigo ahora, mientras tú lees estas palabras, y Yo tengo trabajo para ti hoy. Observa, junto conmigo, lo que pido de ti y los dos juntos seremos una exitosa fuerza de amor. Yo anhelo tu amor. Cuando confías en Mí y rechazas el miedo, Yo me deleito. Servicio calmado y constante es lo que requiero de Mis amados apóstoles que buscan servirme. Estad en paz. Yo estoy contigo.
1 de noviembre de 2009
Jesús
Mi querido apóstol, que satisfecho estoy Yo con tus esfuerzos. ¿Te diré todo lo que me agrada? Me complace que aceptas Mis palabras y les das la bienvenida en tu corazón. Me complace porque así como les das la bienvenida a Mis palabras en tu corazón, les das la bienvenida a Mis bendiciones en tu vida. Muchos van y vienen en servicio a Mí. Pero ustedes no hacen esto. Ustedes permanecen en Mi servicio. Se tomará toda la eternidad para demostrarles Mi gratitud. Cuando Yo digo servicio, sin duda ustedes piensan prácticamente. Piensan en el trabajo, el trabajo del Cielo, que incluye las tareas que llevan a cabo por Mí y por otros en Mi nombre. Esto es bueno. Yo desesperadamente necesito de aquellos que están dispuestos a trabajar por Mi. Pero cuando Yo digo servicio, quiero que también piensen de amor. Verán, necesitamos puentes construidos que transportarán con seguridad a los hijos de Dios a Mi corazón. Pero la invitación a cruzar el puente del aislamiento al amor de Dios se extenderá a través tu amor, por medio de Mi presencia en tu corazón. Mi amor fluirá de tí hacia otros y ellos descubrirán que las heridas que ellos sufren son vulnerables al amor. Las heridas se derriten cuando estas se exponen al amor. El amor, arraigado en Mi, siempre es desinteresado. Es silencioso en lugar de ruidoso. Espera pacientemente, dispuesto a aceptar el sufrimiento por el mayor bien del alma frente a él. El mayor bienestar siempre estará en la reconciliación conmigo, pero esta reconciliación entre el Creador y el creado es profundamente personal y se lleva a cabo en la privacidad del alma. Queridos hijos de Dios, ustedes han sido elegidos para aceptar Mi amor y para utilizar ese amor para atraer a otros a Mí. Yo veo de cerca como se esfuerzan para alcanzar mayor santidad. Yo veo de cerca mientras avanzan. Yo estoy con ustedes en su propio sufrimiento y permito la soledad para cada apóstol en servicio porque es sólo a través de esta soledad que ustedes comprenden lo tanto que me necesitan. Su soledad, a continuación, se convierte en un puerto celestial en una tormenta de actividad a través de la cual ustedes llevan bendiciones hacia el mundo. Ustedes ven que sufren. Cuando ustedes vuelvan a Mi para siempre, verán que su sufrimiento, aceptado en Mi nombre, avanzó no sólo Mis intenciones, sino también las de ustedes. Esté en paz, pequeño apóstol. Participo en todo lo que ocurre en tu vida. Estoy contigo. Yo no te abandonaré.
1 de septiembre de 2009,
Jesús
Amados apóstoles, les recuerdo que pidan al Cielo las bendiciones que ustedes requieren. Para poder trabajar en mi plan, unidos a mi voluntad, ustedes deben mantener el hábito de pedir todo lo que les sea necesario. Esta constante petición de ayuda en su servicio crea en ustedes la conciencia de la unidad con que ustedes sirven. De esta manera, ustedes comenzarán a entender que nada puede atribuirse a ustedes excepto su voluntad de servir. Ustedes recibirán la gracia que necesitan, por supuesto, y con esta gracia vendrá humildad porque ustedes adquirirán una com-prensión de la relación entre sus peticiones y las respuestas del Cielo. Si el Cielo les está suministrando todo lo que necesitan para cumplir las tareas que el Cielo les ha asignado, entonces ustedes no pueden tomar crédito por sus logros. Ustedes podrían decir que ya hacen esto. Yo respondo que quiero que ustedes aumenten tanto su dependencia del Cielo como su conciencia de su dependencia del Cielo. Cada día, todos los días, pidan ayuda al Cielo a lo largo de su día. Mis amados apóstoles, Yo los estoy preparando para un tiempo nuevo que les traerá alegría porque servirán pacíficamente en confianza completa. ¿Por qué debe inquietarse un niño cuando su padre vela por todas sus necesidades? Realmente, ustedes están unidos al Cielo. Yo sólo busco inculcarles una mayor comprensión de su unidad. Yo, su Jesús, les pido a ustedes dedicación y sacrificio, es cierto, pero no sin razón y no sin beneficio. Velen por mis intereses cada uno de sus días, por favor. En cambio, Yo protegeré sus intenciones. Compartan alegría y bondad. Compartan unidad y paz. Difundan con-fianza en Dios el que nunca abandonará a sus hijos.
1 De agosto de 2009
Jesús
Queridos apóstoles, gracias por sus esfuerzos en nombre Mio. ¿Pueden ver el labor de su labor? Tal vez no. Quizás ustedes continúan sirviendo, viviendo sus compromisos sin comprender cómo bendigo al mundo a través de su servicio. Yo escucho sus suspiros. Yo estoy con ustedes en su incertidumbre. En la humanidad, siempre hay incertidumbre. En la humanidad, siempre hay duda. También llega el temor y cada ser humano algún día sentirá pesadumbre en su corazón. Ninguna de estas cosas deben convencerlos que sirven en vano. Ninguna de estas cosas debe distraerlos de una representación ferviente del mensaje del Evangelio. Verán, el mensaje es mucho más grande que cada uno de ustedes. Y sin embargo, cada uno de ustedes es indispensable. La verdad del Evangelio se echa adelante en un mundo que ansía la verdad, aún mientras el mundo mismo la rechaza. Tú, amado apóstol, formas parte de ese impulso. Tú sentirás el esfuerzo en tu cuerpo y alma. Sentirás el sacrificio. Si no sintieras tal esfuerzo o sacrificio, habría razón por ansiedad porque el vivir y difundir el Evangelio es trabajo. Cuando te sientas cansado, recuerda que Yo también sentí cansancio. Nunca separes tus sufrimientos de mis sufrimientos y estarás en paz, aún cuando durante este tiempo cargues con tu parte de la Cruz. Estoy contigo, amándote y sosteniéndote. Estoy siempre vigilante. Cuando me necesites de una manera especial, estaré contigo, con cada gracia que sea necesaria. No tengas miedo de nada. Tu Jesús no te abandona nunca.
1 de julio, 2009
Jesús
Mis amados apóstoles, que agradecidos van a estar por que les he dado estas oportunidades de servir. Ustedes voltearán atrás a ver su tiempo en la tierra y verán que las oportunidades que como apóstoles Yo les di para prestar servicio a otros, fueron en verdad los actos más grandes de Mi misericordia hacia ustedes. Ustedes ven que Mi servicio requiere sacrificio. Ustedes ven que a menudo Mi servicio les causa sufrimiento y quizás ustedes piensen que sería más fácil vivir la vida sin este llamado a servir. Es verdad que a menudo, al rechazar Mi llamada al servicio por un día, ustedes pueden disminuir su sufrimiento inmediato. Yo reconozco esta verdad. Es evidente para todos que el servicio a Jesucristo viene con un mayor llamado al sacrificio. Mientras Yo reconozco esto, les pido a ustedes que también reconozcan esto. Ustedes me dan su día y entonces Yo les saco de cosas que les darían satisfacción inmediata y les pido que retrasen esta satisfacción por el beneficio de otros. Podría parecer en estos momentos de sus vidas, que ustedes están renunciando a algo. Lo qué ustedes no ven es que en cuanto ustedes más me sirven y más se abandonan a Mi llamado, mayor es la gracia que ustedes reciben. Ustedes están renunciando a placeres terrenales y están recibiendo una corriente constante de placeres divinos. Comparen los dos. Los placeres terrenales duran por unos momentos. Los placeres divinos perduran por la eternidad. Quizás ustedes no entienden la diferencia. Solamente en el Cielo ustedes comprenderán totalmente, pero notemos que los placeres divinos vienen a través de ustedes, bendiciéndolos, y después se dispersan, bendiciendo a todos aquellos a su alrededor. Tu alma está abierta a recibir bendiciones divinas, no solo para ti sino para el mundo entero. Imagínate que tan hermosa le parece al Cielo un alma cuando esta alma es un recipiente abierto de bendiciones divinas. Gracias por ayudar al Cielo. Gracias por ayudar a ésos alrededor de ustedes. Y gracias por ayudarme a Mí. Irrespectivamente de sus sufrimientos y de sus sacrificios, llegará un momento cuando ustedes me agradecerán que les permití participar en esto, Mi renovación.
Junio 1, 2009
Jesús
Estimados apóstoles, Yo les pido que recuerden cada día que Yo estoy participando por medio de ustedes en el curso de la historia. Lo que viene de Mí solamente puede ser bueno. Cuando vean bondad y benevolencia, me deben dar las gracias. Estas ocurrencias son creadas en el Cielo y son traídas al mundo por la participación de los que cooperan con la gracia. Siempre hay los que insisten que participan en la gracia, pero no es así. Existen también los que insisten que me rechazan pero sin embargo participan en la gracia permitiendo que la benevolencia fluya por medio de ellos. Qué confusión puede ser esto para mis hijos. Estimados hijos, al fin, esto se volverá claro por el hecho que cada persona tendrá que contestar sí o no en cada momento. Sean en alerta a las preferencias de su día. Sean alerta al ejemplo que dan a otros con sus decisiones por el bien o el mal. Sean alerta a la paz que Yo les traigo cuando deciden por lo que es bueno. Mis apóstoles, ustedes me anhelan, lo sé. Anhelan Mi regreso a su mundo por medio de una extensa aceptación del Espíritu de paz. ¿Cómo pueden satisfacer este anhelo? Yo les diré. Para poder aliviar las angustias del hambre por la benevolencia, ustedes deben de traer la benevolencia a los demás. Hablen de benevolencia. Celebren la benevolencia. Regocíjense en la benevolencia y luego traten de participar en la benevolencia por medio de la cooperación con Mi renovación. De esta manera ustedes sabrán que nunca se encontrarán desamparados en contra del mal. Ustedes entenderán que Yo tengo poder de curación, sí, y Yo puedo derramar Mi poder de curación por medio de cada persona que acepta su responsabilidad de traerme a otros. Estoy muy contento con mis estimados apóstoles porque ustedes han aceptado sus tareas. ¡Cuán agradecido estoy al escuchar cada día sus promesas de lealtad¡ ¡Cuento con ustedes! Tomen un momento para considerar lo que he cumplido por medio de su cooperación. ¿Han mostrado benevolencia? ¿Han tratado de volverse más santos? ¿Han propagado Mi mensaje de compasión? Tú eres solamente una persona. Ahora bien, considera cuántos he llamado a Mi servicio en esta ocasión. Considera todos los que he llamado al servicio por medio de tu servicio. Considera las gracias de curación derramadas por medio de Mi misericordia. Mis amigos, todo va bien. La renovación continúa.
1 de mayo de 2009
Jesús
¿Cuantas veces les he llamado `Mis pequeños apóstoles'? ¿Les he llamado alguna vez `Mis grandes apóstoles'? ¿Por qué piensan que les llamo `pequeños'? Les diré. Es porque cada apóstol, por su deseo de servir, se empequeñece. Él se empequeñece de modo que Dios pueda ser glorificado. Si una persona me sirve, entonces esa persona desea solamente Mi gloria. Si una persona me esta sirviendo, entonces esa persona desea parecer como servidor de hombres, no como amo de hombres. En el caso de líderes, este deseo de humildad debe ser aún más pronunciado, para que el líder no empiece a creer que él mismo dispone, lo cual se opone a Mi gran esperanza, que Yo, Jesús, disponga a través del hombre. Me propongo a enviar líderes durante este tiempo. Ustedes los conocerán por su espiritu de servicio. Ustedes les conocerán por su humildad. Ustedes los conocerán porque ellos les ayudarán a pensar en Mí y en lo que Yo necesito de ustedes. Ningún hombre se merece la gloria reservada para Dios. Ningún hombre es digno de esta gloria. Solo hablo hoy de esta manera de modo que cada hombre considere su llamada al servicio como una llamada a la santidad. Quisiera que cada hombre me diera crédito por las cosas buenas que Yo permito que vengan al mundo a través de él. ¿Entienden ustedes, pequeños apóstoles? Les recuerdo que todo bien procede de Mí para que ustedes no sean tentados al orgullo por los grandes frutos que Yo envío a través de su servicio y su compromiso conmigo. Es importante que cada apóstol se examine a sí mismo de signos y síntomas del orgullo. Hoy les pido esto de una manera seria. Nosotros, juntos, estamos trayendo una época de gracia y las gracias serán evidentes, no por poder suyo, sino por el Mío. Pequeños apóstoles, no crean que Jesús les regaña. No lo hago. Les estoy ayudando a examinarse a sí mismos para prevenir dificultades, tanto como para su santidad como para Mi plan. Les ayudaré en esto cada día si ustedes me lo piden. Pídanme que les envíe un flujo del Espiritu cuando tengan miedo que el orgullo les causa turbación. Yo haré esto por ustedes porque los amo y porque el orgullo les causa gran tristeza. El orgullo es el gran devorador de la alegría. Ustedes, Mis hermosos apóstoles, tienen derecho a la alegría y hoy les envío Mi alegría. Todo está bien. Trabajamos juntos para perfeccionar sus almas.
Abril 1, 2009
Jesús
Mis amados apóstoles, por favor sepan que han obtenido una corriente constante de gracia para el mundo. Hacen esto al servir tan generosamente. Su generosidad obtiene para otros gracias sublimes de calma y de paz, sublimes gracias de caridad y verdad, y sublimes gracias de conversión y perseverancia. Cuando se dan cuenta cómo el Cielo ha usado sus servicios, se alegrarán que dieron tanto voluntariamente y consistemente. Mis amigos, no deben distraerse por sus sentimientos. Sus sentimientos son como los más pequeños tallos del césped volando en el viento, tan rápidamente se pasan. No se atormenten. Simplemente permitan que pasen los pensamientos de la tentación y concéntrense en la verdad que han permanecido en Mi santa compañía. Si hacen esto serán menos distraídos. Podrán decir, “Hoy estoy triste, mañana estaré felíz, el siguiente día sentiré miedo y después me alegraré. ¿Qué es la diferencia mientras esté unido con Mi Jesús y esté sirviendo su Reino?” Sí, muchos en estos tiempos se encuentran tan distraídos por sus sentimientos que ponen en cuestión su decisión de servir. Este es el grado fundamental de la tentación. Si Yo no quisiera que sirvieran, no les hubiera llamado a servir. Necesito que mis escogidos permanezcan estrechamente unidos con su decisión de traer Mi luz a otros. Solamente de esta manera Mi plan en el mundo avanzará adelante. Sometan sus sentimientos a Mí. Cuando sus sentimientos les causen dudas, siéntense conmigo y juntos los examinaremos, uno por uno. Si son examinados en Mi compañía, se darán cuenta que sus sentimientos de ninguna manera cambian Mi verdad siendo que han sido formados para servirme y verdaderamente necesito de tu servicio. Por favor sean fieles a su decisión para el servicio celestial mientras viven su tiempo en el mundo. Si se mantienen fieles, puedo hacer muchas cosas. Estoy con ustedes. Estoy dirigiendo todo lo que ocurre en sus vidas. Caminemos juntos y juntos triunfaremos sobre toda tentación.
1 de marzo de 2009
Jesús
Mis hijos, su trabajo se extiende por delante de ustedes. ¿Cuántos Me sirven? ¿Cuántos resisten mi voluntad para con ellos? Cuando ustedes consideran a otros que no parecen estar en mi servicio, quisiera que ustedes voltearan su cara. Quiero que en todo momento ustedes consideren solamente mi voluntad para con ustedes. Esto los protegerá de muchas tentaciones. Ustedes pueden contestarme con simplicidad cuando les pregunte al final del día, “Me han servido bien hoy?” Ustedes pueden decir simplemente, “Sí, Señor. He hecho lo mejor.” Entonces ustedes podrán alejar sus preocupaciones y descansar. Amados apóstoles de Dios, no se dejen distraer por otros. Sé que esto es difícil para ustedes. Sé que otros pueden causarles trastorno. Pero si ustedes consideran cómo les he pedido que experimenten a otros, ustedes podrán actuar mejor. Quisiera que ustedes vieran aquellos alrededor de ustedes como peregrinos que viajan hacia Mí. Eso es lo que ustedes son después de todo. ¿Pueden ustedes negarle a otros la necesidad de moverse gradualmente a la perfección cuando ustedes están haciendo lo mismo? Ustedes están envueltos en un proceso lo que significa que ustedes siguen siendo imperfectos. ¿Por qué sería diferente para los demás? Ustedes han llegado a confiar en mi amorosa compasión, en mi perdón y en mi afecto ininterrumpido. Eso es porque ustedes han llegado a conocerme. Si otros no Me conocen tan bien como ustedes, confiarán menos en Mí. Si confían menos en Mí, experimentarán miedo y éste les causará dificultades que provienen del miedo y esto les causará cada vez más y más dolor. Si mis apóstoles aceptan que el miedo de no ser amado es la fuente de gran dolor para otros, mis apóstoles entonces verán los errores de otros con compasión, así como Yo lo hago. Sí, el dolor de la humanidad solo se puede remediar con compasión amorosa. Esta es la razón por la cual ustedes han sido enviados por Mí. Ustedes se mueven por el mundo con la compasión curativa del Cielo. Mis apóstoles, quizás ustedes no sientan que reciben esta compasión de otros. Quizás ustedes sientan necesidad de compasión y solo encuentran condenación. Hago dos observaciones sobre esto. Una, por favor estén dispuestos a pedir comprensión de otros apóstoles santos y luego acepten lo que les ofrecen en humildad. Después, pregúntenme si Yo los estoy juzgando. Pregúnteme si Yo los veo con dureza. Ustedes saben que Yo no lo hago. Yo estoy satisfecho con lo que ustedes puedan ofrecerme en términos de fidelidad y servicio. Estoy satisfecho con lo que ustedes Me den en términos de oración y silencio. Yo trabajo tan bien en sus pequeñas almas cuando ustedes Me lo permiten. Siento gran compasión para con ustedes. Soy feliz con sus esfuerzos de ser santos y de amar a aquellos alrededor de ustedes. Me regocijo en ustedes. Me regocijo en su compromiso hacia Mí. Les urjo hoy de la manera más seria de confiar en Mí y de confiar en mi plan para ustedes.
Febrero 1, 2009
Jesús
Estimados apóstoles, qué amorosamente es el ministerio del Cielo para ustedes en su riguroso trabajo. Si se mueven tranquilamente de una tarea a otra, conscientes de la presencia del Cielo en su día, entonces no se sienten abrumados. Por otra parte, si se olvidan que el Cielo está con ustedes y que son solamente una parte de un gran plan, se sentirán abrumados o sentirán que no tienen lo que necesitan para cumplir su parte en Mi plan. Yo he diseñado sus vidas de tal manera que ustedes puedan vivirla en cada momento conmigo. Tengo todo lo que necesitan para cada momento del tiempo. Su servicio es importante para el Cielo. Es tan importante para el Cielo que el Cielo no arriesgaría abandonarles sin las gracias necesarias para cada tarea que les he asignado. ¿Estás trabajando duro? ¿Cargas una cruz pesada? ¿Estás preocupado por tus seres queridos? ¿Te sientes solo? Tengo las gracias necesarias para ti. Tengo lo que ustedes necesitan igualmente para ser santos y para permitir a otros que tomen de su santidad. Estoy aquí, con ustedes, trabajando a través de ustedes y a su lado, y yo soy firme. No vacilaré, queridos apóstoles. No cambiaré mi manera de pensar acerca de ustedes Los amo hoy y los he amado desde hace mucho tiempo. Yo te conozco. Sé lo que necesitas. Estás progresando. Tu buena disposición a sentarte calladamente a leer mis palabras, consciente de Mi amor por ti, me da felicidad. Permite que mis gracias te den felicidad. Permite que mis gracias te den un corazón más alegre. Sí, hay trabajo qué cumplir, pero no es trabajo sin gozo. Sí, hay cruces que cargar, pero no para ser cargadas sin confianza. Estás preocupado por tus seres amados pero yo comparto tu preocupación y bendigo tus oraciones y esfuerzos por ellos. Quizás estés triste, querido apóstol, pero no estás solo. Regocíjate. Estoy contigo.
1 de enero de 2009
Jesús
Estimados apóstoles, hoy deseo traerles ánimo celestial. Ustedes a menudo sienten lo contrario del ánimo, es decir, el desánimo. Mientras que esta experiencia de desánimo es una inevitable parte de su tiempo en la Tierra, quisiera que ustedes supieran de mi presencia en esta cruz. Hablen conmigo sobre sus sentimientos de desánimo y se moverán a través de estos períodos con seguridad y más confortablemente. Si ustedes hablan conmigo, podrán entender mejor que su desánimo viene de su humanidad y no del Cielo. En otras palabras, sentimientos de desánimo no son reflexiones exactas de los sentimientos del Cielo, de ustedes, de su servicio o de su eficiencia. Pueda ser que desde la perspectiva del Cielo, todo va perfectamente con ustedes, pero sin embargo ustedes no están conscientes de esto por muchas razones. Quizás estamos permitiendo una cruz de sufrimiento para ustedes para que esta les traiga beneficios a ustedes y al mundo. Ustedes sienten esto como desánimo, pero el Cielo no se desanima. Por cierto, frecuentemente el caso es que el Cielo está satisfecho con su fidelidad frente a su cruz. El desánimo humano se debería ver conmigo, Jesús, para poder entender su causa y beneficio. Por ejemplo, alguien que sufre con enfermedad de su cuerpo, o alguna limitación, justamente entendería su lucha con desánimo. Un apóstol luchando en misma manera podría entender y aceptar que está recibiendo igualmente gracias para él y obteniéndolas para otros. Amados apóstoles, permítanme entrar en sus luchas. Serán más ligeras. Les mantendré motivados si permanecen unidos a Mí.
1 diciembre 2008
Jesús
Mis estimados pequeños apóstoles, hay mucho qué hacer. Ven la necesidad de llevarme a otros. Ven a sus hermanos y hermanas luchando en la obscuridad sin Mí. Si la luz ha de traerse a ellos, será traída por ustedes. Cuando digo que hay mucho qué hacer, les estoy diciendo que el mundo necesita el servicio de ustedes, es cierto. Pero también les estoy diciendo que hay muchas cosas qué hacer en sus almas. Deben estar comprometidos a cambiar. ¿Están preparados a permitirme a hacerlos santos? Si no están preparados a abandonar las cosas que los previenen progresar en santidad, entonces no avanzarán. Si no avanzan, se retirarán de Mí. Ustedes empezarán a resentirme por las cruces que les envío. Empezarán a persuadirse que quizás hay algun camino mas fácil para ustedes, un camino que exija menos sacrificios y menos obligaciones. Esto no será Mi plan sino el plan de ustedes. Esto será su versión de santidad, no la Mía. Yo sé que algunos de los servicios que les pido son repugnantes para ustedes. Comprendo esto y sin embargo les llamo a estas cosas. Si ustedes rechazan partes del trabajo, entonces llevarían a cabo un plan incompleto. Yo tengo un plan grande. Le añado algo cada día. Ustedes son parte de éste. Quiero que escuchen con atención a Mis direcciones y luego sirvan exactamente como les pido. Mis estimados amigos, si Yo no puedo instruirlos y dirigirlos, entonces ¿quién Me escuchará? ¿Quién confiará en Mí en proteger a la humanidad? Dónde está la alegría que viene de los hijos de Dios cuando ellos confían en su Padre en el Cielo? Les digo que donde la alegría está ausente, la confianza está ausente. Cuando una persona es humilde, se dará cuenta que necesita confianza más abundante y tratará de volverse más pequeño de manera que Yo me vuelva más grande en su vida y en su trabajo. Les estoy pidiendo que hagan eso. Sean humildes. Permítanme a Mí, Jesús, ser Rey de ustedes. Mi Reino no era de este mundo. Tu Reino no es de este mundo. Recibirás tu premio en el Cielo, Mi amado. Por mientras, sírvanme, su Rey, de la manera que les pido. Este será el mejor plan para ustedes y para el mundo.
1 de noviembre de 2008
Jesús
¿Estimados apóstoles, están ustedes enterados de mi presencia? ¿Ustedes entienden cómo permanezco con ustedes en cada momento? Ustedes sufren a veces y en su sufrimiento se sienten abandonados. Ésto es simplemente un sentimiento que permito para que puedan ustedes compartir conmigo por lo menos esa parte de mi Pasión. Yo no podría nunca abandonarles y no los abandono. Yo permanezco con ustedes, consolándolos y guiándolos. Si estás sufriendo, mi amigo, puedes estar seguro que estoy enterado de tu sufrimiento y que te estoy proveyendo de gracias especiales para hacer frente a tu cruz. De la misma forma que permanezco con cada amado apóstol, permanezco también con el mundo entero. Yo, Jesús, amo a cada persona que ha sido creada por el Padre. Yo busco bondad y paz para cada hombre y mujer en la Tierra. Yo estoy vigilando los intereses celestiales para todos los hijos de Dios. Ustedes, mis amados, poseen una visión terrenal que es limitada. Yo entiendo que la visión de ustedes tiene limites porque Yo entiendo todo sobre ustedes. En este tiempo quisiera que ustedes, mis apóstoles amados, también aceptaran que su visión es limitada. Al buscar el bienestar de todos los hijos de Dios, debo permitir que ocurran cambios que afectarán a todos los hijos de Dios. Yo hago esto para crear la bondad y la paz a que me refiero pero el cambio será gradual en términos de los beneficios venideros. Confíen en Mí en todo. Yo no abandono ni a uno de los hijos de Dios y mis apóstoles queridos quienes me dan amistad y lealtad constantes estarán unidos conmigo en todo. Estén en paz, estimados hijos. Estoy con ustedes.
1 de octubre de 2008
Jesús
Amados apóstoles, uds. cómo desean fuertemente la santidad. Este deseo me satisface y Yo bendeciré este deseo. Yo aumentaré su santidad. Hay tiempos en los cuales te desesperas en el proceso de convertirte tan santo como tu deseas. En esos momentos cuando son tentados, quisiera que supieran que Yo puedo hacerlos santos en un instante. Si tu requieres santidad heroica en un momento, Yo puedo dártela. El Espíritu Santo sopla donde es bienvenido y necesitado, si tu le das la bienvenida al Espíritu, el Espíritu te santificará. Yo, Jesús, viví en la Tierra y en mi humanidad Yo entiendo las luchas que les plagan. Yo entiendo la frustración que uds. sienten cuando se examinan y encuentran que tienen trabajo que hacer en la virtud. Amados míos, consideren la vida como una caminata. Si tu estás haciendo una caminata un día cualquiera, uds. caminan. Uds. no se sientan en el camino y llaman esta acción caminar. Eso sería estar sentado y eso es diferente a caminar. Su vida espiritual debe ser activa. Si uds. se miran y encuentran que necesitan trabajar en la santidad, entonces se estarán mirando en verdad. Uds. caminan en el sendero y ven que adelante el sendero continúa hacia lo desconocido tan lejano como la posibilidad de su santidad. Yo, Jesús, estoy conforme con esto para uds. No estoy contento, sin embargo, cuando uds. se mueven hacia atrás o dejan el camino del todo. Uds. están designados a servirme y a servirme en este tiempo. Por favor, no se distraigan. No crean que Mi plan pueda seguir sin su servicio. Mi plan no requiere su perfección, mis amados, pero si requiere su presencia. Si uds. permanecen conmigo durante su tiempo en la Tierra, mis tesoros les serán transmitidos. Después uds. pueden abrir sus corazones a otros y permitir que estos tesoros sean distribuidos a ellos también. Pídanme estos tesoros para otros. Los enviaré a otros a través de uds. No teman que esta oracion no será contestada. Eso no será así. Esta oración será contestada más abundantemente que lo que uds. puedan imaginarse. Acércate más a Mi en santidad, amado apóstol, para que Yo pueda santificarte y moverme en el mundo a través de ti. No tengas miedo a los cambios. Tu debes moverte siempre en tu sendero, así también el mundo debe moverse siempre a través del tiempo. Mientras que el mundo se mueva a través del tiempo, este cambia y ahora está cambiando. Tu, amado apóstol, eres parte de ese cambio.
Septiembre 1, 2008
Jesús
Queridos apóstoles, quiero que conozcan la felicidad. La felicidad eterna será de ustedes en el Cielo, naturalmente, pero Yo quiero que tengan la felicidad hoy día durante su tiempo de servicio. Si hacen como Yo les digo, como les estoy pidiendo, esta felicidad celestial será más y más disponible a ustedes y la compartirán más y más facilmente. Serán verdaderos representantes del Cielo en su felicidad y los demás se sentirán atraídos al Cielo que ustedes representan. Quiero que me crean cuando les digo que tengan confianza en Mí. Si no pueden confiar en Mí, queridos apóstoles, ¿por qué continurían siguiéndome? La respuesta es que pueden confiar en Mí, naturalmente, o se retirarían de Mí como lo han hecho otros. Sí confían en Mí. Dependen de Mí y están salvos conmigo. Han hecho una decisión inteligente al ponerse en Mi cuidado. Siempre es la mejor decisión el depender en el que los ama perfectamente y los guarda en su corazón, el plan perfecto para el tiempo en el mundo. ¿Por qué tendrían miedo de disminuir su felicidad? ¿Por qué permiten que la ansiedad de ustedes y de otros borre la alegría que está disponible para ustedes en el momento presente? Mis queridos apóstoles, viven en el presente, no en el futuro. Si el presente es difícil, estoy allí. Si el futuro se vuelve difícil, también estaré allí. No serán abandonados y sus seres amados tampoco serán abandonados. Al fin, entre más confianza tengan en Mí, más abundante será su felicidad de cada momento. Quiero que abandonen el miedo. Quiero que se arrojen en la providencia que los rodea. El miedo es una trampa para ustedes o Yo no la trataría tan seriamente. Pídanme ahora más felicidad y Yo se las daré también. Es importante que otros vean en ustedes una reflexión precisa de las gracias del Cielo disponibles a los apóstoles. No escondan estas gracias. Dejen que fluyan estas gracias de ustedes a los que los rodean. Compartan lo que es bueno, queridos apóstoles, no lo que es malo. Compartan lo que venga de Mí y ustedes ayudarán atraer a otros a nuestra familia. Les digo que tengo mas abundantes gracias disponsibles para ustedes, así es que hagan feliz a su Jesús y pídanle estas gracias. Serán bienaventurados con todo lo que necesiten y la felicidad será de ustedes. La paz los acompañe. Nunca los abandonaré
1 de agosto de 2008
Jesús
Mis amados, estoy con ustedes en sus luchas. ¿Cómo puedo ayudarles a entender que sus luchas son necesarias para vuestra santidad? Quizás ustedes deberían simplemente confiar en Mi y ver sus luchas como evidencia que Yo continúo trabajando para perfeccionar vuestras almas. Si no hay lucha, mis pequeños apóstoles, entonces no habría ninguna posibilidad de progreso. Esta es una época para hacer grandes avances en santidad, pero estos son solamente posibles con esfuerzo. Yo estoy haciendo todo esfuerzo hacia ustedes. ¿Están ustedes haciendo esfuerzos de moverse más cerca de mí? Pregúntense hoy y cada día, ‘en que estará Dios pidiéndome que sea más santo hoy?' Quizás sea caridad, quizás paciencia, tal vez confianza, tal vez deberían concentrarse en su propia santidad y evitar examinar el trabajo necesario en otras almas. Oh, mis queridos apostoles, si ustedes pudieran ver cómo es deseable la santidad para el Cielo. Si solamente pudieran ustedes ver que hermosos son ustedes cuando están mirando al Cielo con un verdadero deseo de llegar a ser más santos. Cuando ustedes se distraen, mi corazón suspira. Y sin embargo Yo soy paciente con ustedes. Yo sé que mis pequeños quieren servirme. Yo sé que a mis pequeños les cuesta trabajo absorber la verdad sobre la santidad. Y es por esta razón que Soy paciente. Soy paciente porque ustedes lo están intentando. Continúen tratando, queridos apóstoles. Caminen con valentía dentro de la santidad. Sean valientes en examinar su condición. Si ustedes lo hacen, Yo los rodearé con amor de modo que ustedes no se desalienten sino que se animen. Ustedes serán afirmados para esforzarse a alcanzar cada vez más crecimiento en santidad y en humildad. Cómo el Cielo regocijará al ver como ustedes los apóstoles del Rey abandonan sus lazos con el mundo y se unen más completamente al trabajo del Cielo. El trabajo del Cielo siempre implicará dos metas, una, la santidad del apóstol, dos, la llegada del Reino. Mis apóstoles deben ocuparse primordialmente por su propia santidad y entonces Yo, el Rey, podré considerar lo mejor posible para la llegada del Reino de Dios. Tengan paz. Regocíjense. Estoy con ustedes y mi plan está avanzando.
Julio 1, 2008
Jesús
Mi corazón nunca deja de amar y en ningún momento deja Mi corazón de ansiar el amor en restitución. Ansío amor de ti, Mi querido apóstol. Tú Me amas, Yo sé. Me sirves con firmeza, Yo sé. “¿Qué es lo que Jesús quiere de mí que yo no le estoy dando?” preguntas. Yo te diré. Quiero que Me muestres que comprendes Mi amor por ti confiando en Mí. Me duele cuando tú no confías en Mí. Fíjate en tu tiempo de servicio. ¿Estarás de acuerdo que Yo te he proporcionado con todo lo que necesitas para ver tu parte en Mi plan? ¿Estarás de acuerdo que Yo te he dado consuelo cuando tenías miedo? ¿No te he guiado cuando no estabas seguro? ¿Qué te he rehusado? Estás creciendo en santidad, y Yo estoy respondiendo a tus oraciones por tus amados queridos con prudencia y firmeza. El papel al cual has sido llamado a representar en Mi plan es importante y necesito tu servicio, pero nunca te pediría servir a daño de tu santitad. Si no estás creciendo en la santidad, Mi querido apóstol, es porque no Me permites que te dirija. Quizás estás creciendo en santidad, pero no tan rapidamente como tú quisieras. Ese es otro asunto completamente. Es Mi parte decidir qué tan rapidamente te voy a avanzar. Tu parte consiste en cooperar. Te estoy hablando hoy para urgirte hacia adelante. Mis apóstoles deben estar inclinados a beneficiarse con Mi dirección que les envío. Debes sentarte en silencio conmigo todos los días, pidiéndome dónde puedes mejorarte en la santidad. ¿Cuales costumbres estás manteniendo que necesitas abandonar? ¿Cuáles costumbres nuevas deben reemplazarlas? Apóstoles, no han sido llamados a mantenerse inmóviles, sino a avanzar hacia la santidad. Este avance es necesario para estos tiempos o no te estaría llamando tan gravemente. Espero que cambies. Yo quiero que crezcas. Muchos de ustedes ya son piadosos, caminando muy cerca de Mí cada día. Yo Me regocijo en ustedes, es cierto. Ustedes saben que Yo lo hago. Sin embargo, permito que permanezcan en el mundo, para trabajar, sí, pero tambien para hacerse todavía más santos. Una de las maneras que se pueden hacer santos en un corto tiempo es confiando en Mí en todo. Un niño pequeño no se preocupa por una comida un poco después de haber comido otra. La criatura confía en sus padres para que lo alimenten, especialmente si nunca ha sufrido hambre. Ustedes, Mis queridos apóstoles, nunca han estado sin Mi providencia, así es que no hay razón por qué tener miedo. Pueden confiar en Mí. Yo les he probado esto muchas veces. Deseo que Me sirvan con alegría y confianza y sólo confiando en Mí eso será posible. Devuelvan Mi gran amor por ustedes confiando en Mí en todo.
Junio 1, 2008
Jesús
Estoy aquí, contigo en todo momento. Yo veo tu lucha por la santidad y Yo te animo a continuar a lo largo del camino que has escogido. Cuando tú estás desanimado, algunas veces ves otros caminos escogidos por otras personas. De donde tú estás mirando, su camino podría verse suave y fácil, feliz y satisfactorio. Quizás su camino no incluye el sacrificio que tú encuentras que es necesario recorrer a lo largo del camino que Yo he marcado para ti. Quizás el camino de ellos no parece ser tan inclinado, tan lleno de obstáculos, y quizás su camino parece incluir mayor aclamación del mundo y aceptación. Pobres pequeños apóstoles. Aquí está lo que ustedes no pueden ver cuando admiran la aparente facilidad del camino de otros quienes no han sido escogidos como Ustedes lo han sido. Ustedes no ven que otros, quienes no han aceptado el mismo nivel de compromiso, no están disfrutando del mismo nivel de unidad con el cielo. Sí, su lucha parece menor. Sí, sus recompensas parecen inmediatas y abundantes. Pero tú tienes algo que nadie más tiene de la misma manera y éso soy Yo. Nadie tiene la misma relación conmigo como la que tienes tú. Tú eres mi apóstol amado y Yo amo a todos mis apóstoles. Pero el amor que Yo te tengo y el plan que yo tengo para ti es único. Este nunca será repetido. Yo necesito que tú continúes en tu servicio por Mí. Yo necesito que tú recuerdes que eres llamado a vivir diferentemente, que tu vida, la cual quizás no procede exactamente como tú la planeaste, está procediendo exactamente como Yo la planeé. Puedes tú aceptar ésto? Puedes recordar que tú le has permitido a tu Salvador navegar tu camino en la tierra? Puedes tú regocijar del camino que Yo he demarcado para ti aún si éste incluya sufrimiento? Por favor, mi amado apóstol, inténtalo, Yo te ayudaré con ésto. Regocija en tu compromiso apostólico por Mí. Yo te enviaré mis gracias en todo momento. Estas gracias son irrepetibles, ésto significa que si una persona en un momento rechaza una gracia particular, éste momento agraciado no puede ser recuperado. El tiempo pasa mientras estás en la tierra. Oportunidades también pasan. Tú estás tomando ventaja de tu tiempo en la tierra para la familia de Dios y por sus seres queridos y por ti mismo. Tú eres tan precioso para Mí. Yo estoy cuidando de ti, te lo prometo. Cuando tú seas tentado con desesperanza, recuerda que Yo estoy contigo en todo momento, enviándote perfectas gracias y bendiciones para ti y a través de ti. Ten paz en Mi voluntad para ti y Yo protegeré mi plan para ti. Tú eres amado por todo el cielo y eres amado por Mí.
1º de Mayo de 2008
Jesús
Amados apóstoles, Mi corazón se revienta de amor por cada uno de ustedes. En realidad, no puedo contener el amor que tengo por toda la humanidad. Muchos rechazan Mi amor. No se abren a aceptar amor directamente de Mi corazón. Ustedes, Mis amados apóstoles que me sirven en este tiempo, sí aceptan el amor del Salvador. Ustedes regocijan en Mi amor. Ustedes permiten que Mi amor los transforme a ser portadores del plan del Cielo de sanación para la humanidad. Porque muchos me rechazan, Yo regalo de una manera ridiculamente pródiga a los que se inclinan a aceptarme. Muchos de los hijos de Dios, que viven en la tristeza del pecado, no admiten que Dios podría ofrecerles algo de valor. Están cerrados a Mi amor hacia ellos y están cerrados a Mi plan para ellos. Pero, no obstante, esta gente aceptará bondad de ustedes, los apóstoles de Dios. Aceptarán el buen ejemplo de ustedes, los apostoles de Dios. Finalmente, si Mi plan tiene éxito, ellos aceptarán amor de ustedes. El amor que encuentran en sus corazones me pertenece a Mí porque Yo lo puse allí. Cuando aquellos que los rodean son amados por ustedes, ellos me conocen a Mí. Esto sucede porque ustedes están conectados a Mí cada día por medio de sus promesas apostólicas y por medio de sus servicios apostólicos. Les he dicho en el pasado que ustedes traen la luz al mundo oscuro. Quiero que sepan, queridos y fieles apóstoles, que la luz que ustedes traen está cambiando al mundo. Nosotros, los que estamos en el Cielo, vemos que la luz está creciendo. Unos de ustedes empezaron inconstantemente. No están seguros que son llamados. Mi amado, Yo te hablo a ti en este momento. Escuchame. Eres llamado. Perteneces en esta familia. Necesito tu ayuda. No quisiera nunca estar separado de ti otra vez. Me duele estar separado de ti y a ti te duele estar separado de Mí. Yo soy el único que te ama perfectamente. Si permaneces cerca de Mí, puedo seguir amándote de tal manera que tú sabrás que te valorizarás como el Cielo te valoriza. Ustedes no son perfectos. Es cierto. Yo acepto esto en ustedes. Si tú creyeras que eres perfecto, Mi amado amigo, no me servirías. Es mejor para cada uno de Mis objetivos que tu creas que tienes defectos. Cree en Mi perfección e inclínate a ella, y juntos podemos traer un flujo irrefrenable de amor al mundo. Me regocijo en tu amor por Mí, amado apóstol. Quiero que te regocijes en Mi amor por ti. Si haces esto, mostrarás a otros un perfecto ejemplo de la paz que viene de descansar en el Salvador. Regocíjate en tu corazón. Estoy allí y te amo.
1 de abril de 2008
Jesús
Mis amados apóstoles, les hablo desde mi corazón, la fuente del amor. Les hablo libremente en esta hora para enseñarles tocante el amor. Deseo que cada uno de ustedes acepten mi amor, que incluye el amor de todo el Cielo. Los que son tibios y no aceptan mi amor no pueden ayudarme en mi meta de renovación. Los que se preocupan por establecer sus reinos en la tierra perderán oportunidades de sembrar la renovación cada día. Los que posponen un compromiso completo con mis metas tristemente encontrarán que estarán decepcionados más adelante, cuando se den cuenta que importante era su servicio para Mí. Yo confío en que mis apostes sean apasionados en su servicio, buscando siempre almacenar tesoros divinos en las almas de aquellos que tienen a su alrededor. Verdaderamente, no se pierde ninguna palabra bondadosa, ningún silencio compasivo, ni ningún acto de amor. Cada uno de éstos se utiliza inmediatamente y se preserva eternamente. Entiendo que ocasionalmente te canses. Entiendo que a veces te desalientes. Yo entiendo estas cosas porque en mi humanidad Yo también sentí estas cosas. Yo permito estos sentimientos en mis amados apóstoles porque entonces su servicio a Mí llega a ser aún más beneficioso. Tengan la seguridad que se les ha dado toda la fuerza y valor necesarios para el servicio de cada día. Desde el punto de vista Celestial, no hay dificultad, en que los apóstoles sirvan a pesar de su cansancio. La mayoría de los apóstoles desempeñaron sus servicios en medio del cansancio y el cansancio que cada apóstol pueda sentir no significa que el fuego del Espíritu este a riesgo de ser extinguido. No tengan ningún miedo sobre esto porque Yo mismo cuido de la presencia del Espíritu en tu alma. Este fuego ha sido almacenado de forma experta para que queme durante todo el tiempo que sea necesario. Algún día tú terminaras tu servicio en la Tierra. Las tareas que necesito de ti serán cumplidas. Este será un día alegre para ti. Tú verás todo lo que haz logrado por Mí. Sí, el cansancio viene y va, pero el amor crea energía que mantiene constantes al servidor y el servicio. En el futuro me prepongo aumentar la capacidad para el amor en cada apóstol. Esto es necesario para las metas celestiales y permitirá a mis amados servir aun con más esmero y humildad. Con el pasar del tiempo, te enseñaré más y te instruiré a cerca del uso de este don. Esta concesión divina aumentará grandemente la eficacia de Mi presencia en tu alma. Estoy tan agradecido que tus buscas permanecer cerca de Mí. Alegraos, amados apóstoles. Estoy con vosotros.
Marzo 1, 2008
Jesús
Mi estimado amigo, aprenderás muchísimo sobre el amor en el Cielo. Reflexionarás en el pasado de tu estancia en el mundo y entenderás que muchas de las cosas que te ocurrieron fueron tanto como ejercicios en el amor como oportunidades para amar. Existe en el mundo un mal entendimiento sobre el amor pero los que me siguen, mis estimados apóstoles, tratan de dominar el amor como yo lo dominé, en el sacrificio. Es cierto que el amor produce gozo. Esto es cierto. Pero cuando tomamos el amor, también a veces es como tomar un peso que tenemos que cargar. No debemos decidir a favor del amor y luego al darnos cuenta que es una molestia, abandonarlo. No se hace así. Al contrario, si amas como Yo amé, te darás cuenta que a veces el amor es pesado. Yo sentí esto en el Calvario cuando llevé Mi amor por ti hasta la muerte. ¿Hice la decisión apropiada de pagar el precio sublime por el amor? Seguramente que sí. ¿Qué más haría, dada la Hermosa creación que eres tú? De la misma manera, quiero que cada uno de mis apóstoles sepa que a veces el amor por mí es una carga pesada para ellos. Esto es normal. Quiero que cada uno de mis apóstoles sepa que el amor para otros es a veces una carga para ellos. Esto es normal también, Hay veces cuando la decision de amar se siente liviana, naturalmente, y no parece que haya ninguna carga. Regocíjate en estas ocasiones. En el amor, existen otras ocasiones cuando la carga te causa dudar tu compromiso. No tengas miedo de estas ocasiones. El dudar es necesario para tu crecimiento. Yo tuve tal experiencia también. Sufrí tentación hacia una manera más fácil. Cuando el amor es llevado de esta manera y triunfa, ese amor se hace más firme y menos probable de ser frustrado después. Recibe los desafíos al amor mientras decides a favor del amor. Yo estaré contigo en cada situación, aconsejándote en la humildad y nobleza. Mira cada desafío como un ejercicio de valor, permitido por el Cielo para enseñarte sobre la eternidad. Considera las oportunidades de amar los que te rodean, especialmente a los que a veces encuentras difíciles de estar en acuerdo con ellos. Favor de no alarmarte cuando salgas mal en el amor, cuando otros te faltan. Esto tambien fue mi experiencia y esto también será de beneficio para ti porque te ayudará en aprender a perdonar. Yo te traeré a una santidad más grande con cada experiencia si te acuerdas que estoy contigo y que te amo perfectamente y completamente. Desde el lugar seguro de Mi corazón, tú avanzarás con confianza en sí mismo de que eres amado. Esta confianza se expresará en una habilidad creciente de amar a los que te rodean. Tengan la paz, mis amados apóstoles. Mi plan es tal que aprenderán a vivir como residentes del Cielo. Todo está bien.
Febrero 1, 2008
Jesús
Mi amigo, el Cielo ha logrado muchas cosas con tu servicio al Reino. ¿Te cuentaré lo que estamos logrando juntos? Primero, hemos aumentado tu santidad. Es cierto, mi querido apóstol. Con tu cooperación, he podido adelantarte en virtud. Considera donde estabas en el camino sagrado cuando primero te comprometiste a servir como mi apóstol. Considera donde estas ahora. Podrás ver que haz avanzado, aunque puedas ver que aun tienes mas trabajo que hacer en este respecto. Quiero que entiendas que tu progreso se ha hecho para que te alegres y tengas esperanza de un mayor progreso. Esto es bueno para ti y es bueno para el Cielo. Adicionalmente, tu servicio al Reino se ha usado para traer luz a otras almas. Piensa por un momento. ¿No es cierto que tu haz empezado a tratar a otros mas como Yo los trato? ¿No es cierto que han habido momentos en que haz retornado amor por hostilidad? ¿No haz descubierto que tu vez aun a tus enemigos con mas compasión? Piensen queridos apóstoles. ¿Han compartido Mi mensaje de misericordia con otros? ¿Se han beneficiado? Sin tu cooperación, esto no habría sucedido. Si, muchos se han beneficiado porque tu haz escogido servirme. ¿Te gustaría saber de otro resultado de tu servicio? El Cielo, como tu sabes, esta lleno con amor perfecto y consuelo. Yo amo a toda la humanidad, desde luego, sin embargo no todos corresponden a Mi amor. Debido a tu cooperación, Yo, Jesucristo, he recibido una mayor cantidad de amor y consuelo de tu mundo. Tu, en tu determinación de servirme Me haz otorgado el mas grande consuelo. La luz de tu voluntad de servir como Yo deseo que tu sirvas Me ha dado consuelo en una época en que Mi corazón sufre de soledad por muchos. Tu verdaderamente te haz convertido en Mi amigo y te guardo en Mi corazón con la mayor protección. Todas las intenciones en tu corazón ahora se mueven con el latido regular de Mi corazón. Yo no te abandono y Yo no abandonaré tus intenciones. Juntos seguiremos cada una de ellas. La lealtad que tu sientes por tus seres amados es compartida por Mi en el sentido que tus sagrados deseos se convierten en algo personal para Mi, así como son personales para ti. Así como tu haz determinado que los amados tuyos sean sanados, así Yo también he determinado que los amados tuyos sean sanados. Estos son proyectos conjuntos embarcados por el Salvador y Su amado apóstol. Tu nunca estas solo en tus preocupaciones y tus cruces. Yo te agradezco por ayudar al Cielo a lograr mucho y Yo te recompenzaré, en parte, manteniendo la promesa que Yo he hecho de buscar la conversión de todos tu seres queridos. Ten paz en todas tus pruebas, por favor, por que Yo estoy contigo.
Enero 1, 2008
Jesús
Siempre estoy con ustedes, amados apóstoles. Ustedes se mueven en
sus días de servicio aprendiendo grandes y más grandes lecciones en
la santidad. Yo soy el maestro. Cuando me ofrecen su día, me
prometen permanecer conmigo a través del día. Esto de ninguna manera
disminuye la necesidad de que sientan su humanidad con todos los
gozos y pesares. Al contrario, es a través de sus gozos y pesares
diarios que están aprendiendo las lecciones de amor. Quizás piensen
que su cruz está muy pesada y quizás en realidad la cruz que cargan
está pesada. Quizás piensen que la pasarían mejor y más facilmente
sin la cruz. Esto es posible, mis amigos, ¿pero para qué propósito?
Seguramente, Yo, Jesucristo, podía haber avanzado más rapidamente y
más cómodamente al Calvario sin el gentío burlón, sin las flaquezas
físicas o sin el peso de la cruz. Esta es una declaración obvia.
Pero estaban destinados a ser salvados por Mi Pasión. El mundo
entero se benefició por Mi decisión de aceptar la voluntad de Dios,
que incluía el sufrimiento. De esta misma manera, el mundo está
beneficiando de tu decisión de aceptar las cruces en tu vida. Me
ofreces tu día. Esto es algo tan simple en los ojos del mundo, sin
embargo, en los ojos del cielo, esto es una ofrenda realmente amplia.
No tengas miedo de la cruz de cada día. No pienses que tu cruz va a
interponerse con el plan que tengo para ti. La verdad es lo
contrario. El plan que tengo para ti incluye el sufrimiento y tu
santidad aumentará debido a tus cruces. No me regocijo en el
sufrimiento de Mis amigos. No, no es así. Pero sí me regocijo en la
buena disposición de Mis amigos a sufrir, por Mi y conmigo. Esto
nunca cambiará. Mi gratitud para cada uno de Mis amados apóstoles se
aumenta en cada día que el compromiso fluye al pasado. Una corriente
de promesas de fidelidad te siguen al proceder hacia mañana. Ten la
paz en tus cruces, te ruego, porque las cruces son de beneficio para
ti en modos que no puedes entender. Debe ser sufuciente para ti que
el Salvador entiende. Si estás cansado, no temas. Tendrás lo que
necesitas para afrontar y Yo te apoyaré. Yo estaba cansado también.
Si faltas, no te desanimes. Yo falté, también, y Yo te levanataré y
te pondré de pie de nuevo. No existen circunstancias que te puedan
causar ansiedad porque así como prometes tu fidelidad al Padre, Yo,
el Salvador, prometo mi fidelidad a ti. Yo los cuidaré, mis amados.
No serán abandonados.
1 de diciembre de 2007
Jesús
Somos una fe de esperanza. Ustedes esperan para que Yo regrese al
mundo y Yo espero para que las almas regresen a Mí. Ustedes sienten
un anhelo por Mí y por bondad lo cual ocasionalmente les causa
dolor. Yo Siento un anhelo similar por las almas en el mundo que me
han rechazado y por eso sufren el dolor de la separación de Mí. Cómo
se lastiman. Cómo sus heridas los disturban y los hacen lastimar a
otros. Mi corazón suspira con la soledad de ellos. Ansió
confortarlos y consolarlos. Anhelo curar sus heridas. Uds., mis
amados apóstoles, me confortan en este duelo compartiendo esta
experiencia conmigo. Soy confortado por vuestra fidelidad hacia Mí,
la cuál se refleja en su fidelidad hacia la causa de vuestros
hermanos y hermanas. Mientras que espero vosotros esperan y mientras
yo sufro vosotros también sufren. Les hablo hoy para recordarles
algo. Mientras me regocije, así vosotros también os debes regocijar.
Regocíjense conmigo por el regreso de muchas almas, así como quizás
otros también se regocijaron por tu regreso. Regocíjense conmigo por
la sanación de muchas almas, así como quizás otros también se
regocijaron de tu sanación. Tú te regocijarás al ver que otros
vuelven a Mí a través de tu servicio constante y humilde. Somos una
fe de esperanza, es verdad, pero somos también una fe de alegría. La
bondad del Padre se derrama sobre toda la tierra en este tiempo en
olas de amabilidad y de bondad.
Ustedes, mis amados apóstoles, empujan suavemente estas ondas con
vuestro compromiso a mi servicio. La gran misericordia del Padre
atrae almas a mi corazón, el cual arde constantemente, un horno de
compasión divina y amor. Si, estamos esperando. Pero mientras
esperamos, nos estamos preparando. Ustedes se preparan para recibir
a su Rey y Yo me preparo para recibir los frutos de tu servicio.
Estén en Paz, mis amigos amados. Servimos juntos, sufrimos juntos, y
nos alegramos juntos. Asegúrense que ustedes son amados y que su
soledad es temporal. Yo estoy regresando.
Noviembre 1, 2007
Jesús
Mi amado apóstol, comprendo tus luchas. Te estás haciendo más santo,
pero piensas que no estás progresando. Amadísimo, ¿puedes aceptar
que entre más santo te hagas, más santidad deseas? ¿Puedes aceptar
que entre más estés vigilante de tus propias faltas, más inclinado
estás en aceptar las faltas de otros? Estoy en paz que me estás
conociendo mejor. Cada día te trae crecimiento de alguna clase para
ti, aunque ese crecimiento se origina en errores aceptados y
corregidos. Te comprendo, amado apóstol. Yo sé que en ciertos días
estás listo para la batalla de santidad y que en otros días sientes
que no estás bastante fuerte para la batalla. Esto es lo que te
quiero decir. Te levantas cada día y recitas tu promesa de lealtad
al Padre. Este compromiso de tu día te asegura que el Padre te toma
cada día en la condición que te encuentra. Cada debilidad se usa
para aumentar tu humildad e iluminarte el camino de transformación.
No te desanimes por la necesidad de mejoramiento. Si continúas en el
camino en el que te has embarcado, vas a gozar de mucha santidad. No
puede ser de ninguna otra manera porque los que prometen lealtad al
Padre son cuidados en todo detalle. Nuestra meta para ti es la
santidad porque sólo en la santidad encontrarás la paz y la alegría.
Fíjate en tu alrededor. ¿Cuántos se han comprometido a la santidad
como tú te has comprometido? Si te fijas en otros, te darás cuenta
que el Salvador puede contar sólo con unos cuántos como sus
apóstoles comprometidos. Y aun así, cada persona, no importa su
condición, anhela por la santidad que tú buscas, aunque su anhelo
sea negado e ignorado. El corazón se me mueve con lástima por esos
que no acuden a Mí. Deja que tu corazón también se mueva con lástima.
Muestra compasión constante, nunca juzgues a esos que no entienden
lo que les falta. Trato de mostrarte, mi amado apóstol, que tú has
empezado un viaje que toda persona que va a pasar toda una eternidad
en la familia de Dios debe tomar. Si otros demoran el viaje, eso es
cosa de ellos. Mis amados apóstoles entienden que este viaje, el
viaje a la santidad, es el viaje más importante que han de tomar.
Esto es su prioridad, mis amigos. Sigan haciendo su promesa y Yo me
encargaré de que se hagan más santos.
Octubre 1, 2007
Jesús
Mis amados apóstoles, por favor est
én alerta a mi voluntad. En
ningún momento deben temer que yo no tenga un plan perfecto para
ustedes. A veces hacen decisiones que no son consistentes con mi
plan. A veces esas decisiones les causan dolor a ustedes y a otros.
Debe ser en estos momentos en que más deben buscarme por que yo
adaptaré mi plan para ustedes, para que se empalme con sus
circunstancias. Yo siempre busco traerlos más cerca a Mí, y más
cuando ustedes creen que se han alejado de su camino debido a la
tentación o al pecado. ¿Cuándo deberían creer que estan solos?
Nunca. ¿En que circunstancias estará mi Corazón tan endurecido que
me rehusaré a acogerlos prontamente con perdón y gracia y un plan
alterno para ustedes? Esas circunstancias no existen. Mis amadísimos
pequeños apóstoles, tengan plena seguridad de mi deseo de trabajar
con ustedes a cada momento, irrespectivamente de su condición en ese
momento. En la humanidad, hay momentos de tal santidad que hasta el
cielo se detiene para admirarlos. En la humanidad también hay
momentos de debilidad y crueldad. Por favor crean que el cielo toma
lo malo con lo bueno y mueve cada alma dispuesta hacia mayor y mayor
bondad. El cielo los aleja de la tentación y del dolor del pecado.
Yo soy bueno, mis amigos, como mi Padre es bueno. Ustedes mis
queridos apóstoles, son llamados a parecerse a Mí y también ser
buenos. Yo sé que ustedes tratan de hacer esto. Hoy Yo pido que cada
apóstol considere que Yo he tratado a otros con bondad. Yo les he
instruido acerca de la gentileza y hoy los instruyo acerca de la
bondad. Pequeños apóstoles, los corazones de otros son heridos tan
fácilmente. ¿Puedes recordar cuando alguien te trato con brusquedad?
¿Recuerdas tu dolor? Yo fuí tratado con maldad en algunos momentos y
mi Corazón sintió este mismo dolor. Nosotros no queremos esto para
otros. Queremos que los otros puedan entender que Dios los ama y
ustedes, mis amigos, harán esto cuando traten a otros con la bondad
del Padre. Yo les ayudaré si me lo permiten. Les enseñaré a
permanecer en silencio ante la presencia de las faltas de otros y
les enseñaré como hablar abiertamente acerca de sus cualidades.
Pausa una vez más y trata de recordar una bondad que se haya hecho
hacia ti. ¿Recuerdas como te sentiste en ese momento? ¿Sentiste
agradecimiento, cierto? ¿Te sentiste afianzado? Yo quiero fluir a
través tuyo hacia otras personas. Me permitirás hacer eso si
trabajas diariamente en ser bueno con cada persona con quien te
encuentres. El dolor de ellos disminuirá debido a tu bondad. El
dolor del mundo entero será reducido si cada uno de mis amados
apóstoles aprende a ser bueno. Empieza con ser bueno contigo mismo.
Yo te acepto, mi amigo. Tú debes de aceptarte a ti mismo. Ten paz en
mi amor por ti. Yo no te doy una instrucción sin también darte la
gracia de ejecutarla entonces ahora te enseñare acerca de la bondad.
Septiembre 1 de 2007
Jesús
Queridos apóstoles, les envío un espíritu de dulzura. Porque son
llamados a tratar a otros como Yo he tratado a los demás, son
llamados a ser benignos con los que los rodean. Este llamado a
dulzura de ninguna manera disminuye el llamado a vivir en la
verdad. Si predican la verdad como Yo lo hice, suavemente,
pueden atraer a otros a nosotros y en la unidad del pensamiento
y acción. En este tiempo, cuando es tan importante que las almas
sean llamadas a regresar a la familia de Dios, tenemos que tener
mucho cuidado de ser benignos con los demás en cada interacción.
Yo soy Jesús. Estoy lleno de amor para cada alma que encuentres,
no importa su condición. Mira a cada persona por medio de Mi
amor y trátala con Mi dulzura. Mi más querido apóstol, de
manera que permitas que tu mismo recibas sanación de cualquier
heridas que tú mismo sufres, tu debes permitir que Yo te
ministre a ti. Soy manso y humilde de corazón con tus faltas.
Recuerda esto y no huyas de Mí cuando sientas que has fallado.
Si no permites ministrarte durante los tiempos de inquietud,
serás vulnerable a los torcimientos que podrán ser sembrados por
el enemigo. Los apóstoles que andan conmigo inspiran esperanza
al mundo. Este es el plan. Pero mis amigos deben recordar que
los apóstoles que andan conmigo también inspiran miedo al
enemigo. El miedo del enemigo le causa que dé latigazos a los
amigos del Rey que Regresa. Tengan paz en esto ya que siempre ha
sido así y no hay ninguna razón mas que tener confianza en Mi
plan para cada día de toda la vida. Al mismo tiempo, prepárate
para hacer batalla por tu santidad también como Yo luché. Si
permaneces conmigo, las batallas te harán más fuerte y más santo.
Esa es Mi meta. Acepta el benigno ministerio de tu Salvador en
silencio y podrás ser capaz de sobresalir si eres benigno y esto
es lo que necesito de ti. Necesito que permanezcas con calma y
seas representante benigno del modo diferente. El mundo te
recordará por tu dulzura si permites que Yo te enseñe. Tú no
eres llamado a cambiar el mundo. Yo soy llamado a cambiar el
mundo. Tú eres llamado a representarme exactamente de manera que
Yo tenga la oportunidad con cada alma que encuentres. Por medio
de tu amor, tu benevolencia, y tu dulzura, vas a crear
oportunidades celestials para Mi en los que te rodean. Nunca
perederé una oportunidad, te prometo. Hago el mejor posible uso
de tus esfuerzos. Gracias te doy, Mi estimado amigo. Tu
fidelidad al Padre nunca se olvidará.
Agosto 1 de 2007
Jesús
Un niño pequeño reza muchas veces que Dios le ayude a ser bueno.
Esta oración es agradable a Dios. En realidad, ¿cuál oración es
más agradable? Un niño reza esta oración con humildad y
sencillez hasta con más pureza. Es esta pureza de corazón que
todos los apóstoles deben procurar. Cada día debe estar lleno de
breves oraciones de esta clase. Si un apóstol quiere vivir con
el Padre, tal apóstol debe hacerse el niño del Padre. Dios es
sin igual. No busquen grandeza. Busquen la bondad. Mis amados,
ustedes saben que los quiero y que estoy agradecido por sus
servicios. Saben que estoy agradecido con su progreso. ¿Saben
que Jesús les llama constantemente a más santidad? ¿Hago esto
para beneficio mío? Sí es cierto. Es verdad que tomo placer en
verlos avanzar. Y así es para sus propios beneficios también que
los llamo para que traten de llegar a más alturas. Quiero que se
vuelvan tan santos como puedan. Al aumentar su santidad, mi
amigos, su paz también aumenta. Al aumentar su paz, también la
paz del mundo aumenta. Es por muchas razones, todas como estas,
que les pido que acudan y entren más y más en mi corazón.
Ustedes son llamados a que se acerquen más a mí y se retiren más
de las distracciones. Dirijan su vista al cielo y al hacer esto
se retiran más del mundo que trata de alejarlos de mí. Por hoy,
prometan su lealtad al Padre y luego traten de ser más santos.
“Padre, ayúdame a ser bueno.” En cada momento de su vida hay
oportunidades para la bondad. Encuentren esas oportunidades y
hagan la intención. Deben esforzarse, mis amados. Trabajen por
su santidad. Si estuvieran participando en un juego, tratarían
de ganar. Quiero que participen en su movimiento hacia la
santidad. Quiero que hagan esfuerzos cada día a escoger el curso
de más santidad. Yo estoy con ustedes en cada momento,
ayudándoles. Si ustedes, mis amados apóstoles, trabajan conmigo
a hacerse más santos, yo puedo alcanzar a otros por medio de
ustedes. Pero eso es negocio mío. El de ustedes es de tratar de
volverse lo más santo posible. No tengan miedo. Ustedes son
amados.
Julio 1, 2007
Jesús
Estoy contigo. Frecuentemente te lo repito. Yo, Jesus, estoy
contigo. Yo, Jesús, nunca te dejaré. Yo veo todo lo que ocurre
en tu vida. Yo entiendo exactamente el origen de tu dolor. Como
nadie mas, Yo te comprendo. Gran parte del dolor que mis
pequeňos sienten es por la soledad. Aunque estés rodeado de
otros, tu te puedes sentir solo. Miren, queridos apóstoles, cada
persona sentirá la soledad hasta que lleguen a descanzar en Mi.
Es solamente despues de unirse a Mi que podrán amarse los unos a
los otros asícomo fueron destinados amarse el uno al otro. Hay
muchos que no permiten ser unidos a Mi. Yo no puedo forzarme en
ellos, por que ellos son libres de rechazarme. Porque me
rechazan a Mi, no pueden amar a otros de la forma como ellos
fueron destinados amar. Hay quienes, tristemente, permanecen sin
ser amados. Otros así llegan a ser heridos. Otros atacan por
medio de su dolor, causando angustía. La humanidad fue creada
para vivir en la tierra en comunión con Dios. Mis apóstoles, a
pesar de tu lucha, tu permaneces unido a Mi. Así Yo puedo
sanarte y enviar Mi amor por medio tuyo. Los signos de Mi
presencia te rodean, a pesar de tu lucha. Creé esto. Si tu vez a
una persona que me ha rechazado, verás signos de aquel rechazo.
Si miras a un mundo que me ha rechazado, también verás los
signos. Amados Mios, cuando vean seňas que Dios ha sido
rechazado, deben mantener la calma. Yo, Jesus, te he dicho que
el cambio es necesario. Yo, Jesus, te he dicho que deseo cambio.
Yo no te abandono, ni abandono al mundo. Tengo muchos amigos en
este mundo y tú eres uno de ellos. Tú confías en Mi, Yo lo sé.
Yo le daré honor a la confianza que has puesto en Mi. Yo llevaré
todas las cosas al bien, tanto en tu vida como en el mundo. Yo,
el Inocente, nunca he traicionado a nadie y no lo haré contigo.
Piensa con frecuencia en las promesas que te he hecho. Te he
dicho que nunca te abandonaré. Te he dicho que protegeré Mis
intereses en tu alma. Te he dicho que buscaré la conversión de
tus seres queridos. Durante este tiempo, quiero que cada uno de
mis apóstoles considere mis promesas. Sirvanme con firmeza y
desde luego también sirvanme en paz. Queridos apóstoles, ustedes
están conectados a Mi. Ustedes aceptan Mi amor. Deben saber que
así como te quiero a tí, también los quiero a todos. Mis
queridos amigos, por favor vivan estas verdades para que otros
vean en ustedes un ejemplo. Por favor, den ejemplo de confianza
y alegría. Necesito esto de ustedes, para que Yo pueda hacer
regresar a Mi esas almas heridas. Estoy contigo. Yo te ayudaré a
lograr todo esto.
1 de junio de 2007
Jesús
La consideración celestial es la brujula que asegurará el camino
correcto para cada apóstol. En cada situación, considera las
metas celestiales para ti y aquellos alrededor tuyo. El apóstol
que le da consideración cuidadosa a las metas celestiales será
conocido por hablar menos, en vez de más. Aquel apóstol hara
deciciones en Mi companía, conociendo Mis metas. Le pediría a
cada uno de Mis apóstoles que pongan esto en practica hoy.
Desplazate dentro de cada dia suavemente, conciente que Yo
tendráque ajustar tu curso varias veces. Quizás tu esperas una
cosa. Pero Yo, tu Jesus, tal vez necesitaré algo diferente de tí.
Quizás estas comprometido a cierto plan. Pero Yo, tu Jesús,
quizás he escogido un plan completamente diferente. Solamente
con cuidadosa consideración estarás alerta a Mi voluntad en cada
situación. Apóstoles, ustedes han sidos preparados para servirme
en la manera que Yo requiero que sirvan. Se les ha enseñado
muchas cosas acerca de la santidad. Si son humildes, sabrán que
todavía hay muchas cosas que aprender acerca de la santidad. Si
son humildes, tal vez protestarán, diciendo, “Jesus, no estoy
listo. Necesito ser más santo aun.” Entiendo tus debilidades y
tus luchas. No temo a los limites de tu humanidad. He tenido en
cuenta tus debilidades en el plan que tengo para tí. Nunca debes tener
miedo que te falta santidad para completar la misión que he
designado para tí. Te haré santo si procedes de acuerdo con Mi
guía. Tendrás todo lo que necesitas. Por favor empieza a usar
todo lo que se te ha sido enseñado. Empieza a ver a otros así como
Yo los veo, en necesidad de amor y tolerancia. Se les ha
enseñado a no juzgar a otros. No hagan juicios. Han sidos
enseñados a tomar tiempo en silencio. Tomen tiempo en silencio.
Han sidos enseñados a confiar en Mi. Confíen en Mi ahora, hoy.
Han sidos enseñados a no temer al futuro. No teman al futuro.
Queridos apóstoles, han sidos enseñados a rezar. Rezen. Ahora,
hoy, cada día. Rezen. Pídanme por misericordia para este mundo.
Pídanme por la gracia de converción para este mundo. Pídanme por
el espíritu de la verdad en tal abundancia que todos los ojos
seán abiertos a la verdad de Dios. Mis amados y leales apóstoles,
quiero que usen todo lo que les he dado para servirme para que
de tal forma otros sean salvados. Estoy con Ustedes. Yo los
dirigiré en cada momento. Deben estar en paz para que así, otros
puedan aprender sobre la paz. Necesitan tener calma, para que
así también otros puedan aprender sobre la calma. No
menosprecien el poder de ser ejemplos de mantener la
consideración celestial. Es esta consideración en cada apóstol
que me permitirá finalmente reclamar a una multitud de almas
para el Padre.
1 de mayo de 2007
Jesús
Mis apóstoles, les hablo con gran esperanza. ¿Porqué siento
esperanza cuando les hablo con estas palabras? Yo, vuestro Jesús,
siento esperanza por que estás leyendo estas palabras y me estás
escuchando. En tu alma, tú estás interesado en Mi plan. En tu
alma, tú estás dispuesto a realizar cambios que llevarán acabo
Mi plan. En tu alma, recibes un preludio del cielo lo cual te
causa la alegría que Yo deseo que tu hagas disponible a otros.
Mi plan celestial está verdaderamente arraigado en tu alma, y
por esta razón tengo esperanza. Estos tiempos en los que estás
viviendo te presentan con oportunidades de practicar la
esperanza, aún cuando la mayoría del mundo siente desánimo y
temor. Mis apóstoles ven que el mundo está cambiando y este es
el mensaje, un mensaje de esperanza, que emana atravez de ellos.
Eres precioso para Mí, tanto por el amor único que Yo siento por
tí, sino también por el plan único que Yo tengo para tí.
Permíteme descansar en tu alma cada día, y Yo te llenaré con Mi
amor. ¿Dónde podrás hallar más silencio? ¿Cómo puedes darle a tu
Jesús algunos minutos más de tiempo para estar contigo y
santificarte aún más? Mi amado apóstol, por favor sé
disciplinado cada día con tu tiempo Conmigo. No quiero que estés
distraído. No quiero que el mundo te cause perder la esperanza.
Si no tomas tiempo para estar Conmigo, serás vulnerable a los
temores plantados por el enemigo de la esperanza. Yo confío en
mis seres amados. En ellos encuentro descanso y consuelo. Ves,
Mi querido apóstol, si puedo cambiarte y llenarte con mis
grandes bendiciones espirituales, Yo también puedo cambiar a
otros. ¿Hay por lo menos una vida de quien puedas decir que tú
haz afectado por tu fe en Mí y por Mi presencia en tí? No
límites Mi plan en tu mente. Mi plan es vasto y está funcionando.
Sé alegre hoy como también Yo estoy alegre. Espera en Mí,
querido, como Yo espero en tí. Confía en Mí también como Yo confío
en tí. Esta Conmigo así como yo también ansío estar contigo, y
juntos llenaremos el mundo con esperanza, atrayendo así a muchas
almas heridas a nuestra familia de amor.
1 de abril de 2007
Jesús
Mis amados apóstoles descansan en Mi corazón cada vez que oran.
Verdaderamente, cuando vienen a Mi, allí estoy Yo. Hay veces que sienten
abandono como Yo me sentí abandonado. Yo permito esto para que
puedan compartir Mi experiencia. De esta manera, compartiendo Mi
experiencia de abandono, pueden llegar a concernme de una forma
más completa. Por vía de esta intimidad se asemejan más a Mi.
Mis queridos, es a través de compartir Mis experiencias que
aprenden amar a otros que cargan cruces. Hay momentos que tu
humanidad te lleva a juzgar a otros, pero por que también haz
sufrido, ofreces compasión en vez de condena. Cada experiencia
en tu vida, compartida Conmigo, aumenta tu capacidad para la
santidad y compasión. Piensa en aquellas ocasiones cuando
alguien te trató con compasión cuando tu esperabas condena.
Piensa en las ocasiones en tu vida cuando alguien te trató con
bondad y apoyo, sobrepasando una falla o un defecto. Mis amigos,
no siempre entienden que son las cruces que cargan que aumentan
vuestras capacidades celestiales en vuestras almas. Conozco tu
lucha. Yo acepto tus debilidades. No pienses que tu angustía es
una medida de tu santidad. No pienses que por que hayas tu cruz
pesada, que no estás progresando. Yo estoy contigo y te estoy
avanzando, aún cuando gimas de fatiga. El Reino hará el mejor
uso posible del inevitable sufrimiento que acompaña tu humanidad.
Tu decisión de servir es todo lo que es necesario para obtener
gracia para otros que provenga de tu vida. Ten paz que Yo entiendo
tu sufrimiento y tu movimiento hacia la santidad. Estoy contigo
en cada momento. Me causa gran alegría el aceptar tu sufrimiento
y recompensarlo con ganancias celestiales, tanto en tu alma como
en el mundo. Ustedes son Mis seres amados. Son Mis elegidos. El
mas grande cuidado se toma con cada uno de vuestras pequeñas almas.
Desde Mi punto de vista tu progreso es evidente. Debes confiar
en Mi y permitirme llegar a otros por medio de tuyo. Reflecciona en
nuestra caminar juntos. Piensa en la enorme gracia que ha fluido
a travez tuyo en el pasado. Este flujo de gracia aumenta a cada
momento y no depende de tu perfección, sino de Mi perfección. Mi
presencia en tu alma trae un perfume al mundo que es
irremplazable. Te necesito. Nuestra unidad, tuya y Mía, trae
beneficios únicos al Reino. Sí, tu eres importante para Mi y
para tu familia celestial. Ahora, descansa junto a tu Jesús mientras
Yo te mando valentía, fuerza y calma celestial.
1 de marzo de 2007
Jesús
Mis amados apóstoles, que duro están trabajando. Que
diligentemente ven a Mis deseos. Los estoy trayendo a la
santidad, despacio y sutilmente, pero con certeza. Tu camino te
lleva hacia Mi corazón y a cada momento de cada día, estas
siendo atraído más completamente a Mi. Tal vez no sientes el
aumento en santidad. Tal vez no notas tu progreso pero te
aseguro que si estás progresando. Tu santidad florece bajo el
prudente y vigilante cuidado del Jardinero Divino. Quizás tu
querrás avanzar más rápidamente. Tal vez suspiras sabiendo los
labores necesarios para avanzar en la santidad. Entiendo ambas
cosas pero te digo hoy que no te debes desanimar. Soy Yo, Jesús,
quien finalmente contempla tu alma y determina la rapidez a la
que necesitas para progresar y llegar al lugar perfecto en el
momento correcto. Si te movieras demasiado rápido, quizás sobrepases
este punto. Si detuvieras tu labor no avanzariás tan lejos como
Yo lo requiero. Ten paz donde te encuentras espiritualmente y
entiende que te estoy pastoreando allí constantemente. También
ten paz que necesitas trabajar hacia la santidad, avanzando
constantemente con virtud. Estoy contigo. Acepto tu disposición
para servir y tu deseo de ser más santo y verdaderamente envío cosas
grandes dentro de tu alma y dentro del mundo. Pido que cada
apóstol encuentre silencio durante este tiempo, permitiendo que
el silencio corte la maleza que brota en las actividades de cada
día. Trabajamos juntos en tu alma, como lo he dicho, y Yo, Jesús,
cuento con que hay trabajo por hacer. Si no contará con que aún hay
trabajo por hacer en tu alma, diría que habrías avanzado lo
suficiente y te llevaría al Cielo. Cuando veas la condición de
tu alma e identifiques correctamente que hay trabajo por hacer y
proyectos por emprender, regocijate. Compara tu alma a la Mía, y
tendrás un vistazo a la realización de este proyecto. Debes
decir “Verdaderamente, confío que Jesús me llevará allí si yo lo
sigo.” Yo no abandonaré el proyecto de tu santidad. Tu no lo
debes hacer tampoco. La santidad personal de cada apóstol recibe Mi
mayor atención por que cada proyecto en el mundo se desprende de
este proyecto en cada una de las almas individualmente. ¿Entiendes?
¿Estás en paz con esto? Necesito que aumentes en santidad cada
día para que así Yo pueda estar más presente en el mundo cada
día. Si tú eres nuevo en el camino a la santidad, alegrate. Eres
bienvenido, y florecerás. Si llevas caminando hacia la santidad
por muchos años, alegrate. Eres valorado y estas progresando. A
través tuyo Yo renuevo al mundo. Alegrate. Mi plan para tí y
para el mundo va por buen camino.
1 de febrero de 2007
Jesús
Mis pequeños apóstoles continúen creciendo en santidad. Hoy los
llamo a la obediencia. Es Mi deseo que examinen su vida y
traigan obediencia a cada parte de sus vidas. Yo les ayudaré.
¿Hay alguna parte donde puedes mejorar? ¿Deseas que ilumine esto
para para tí? Considera Conmigo, tu Salvador, donde puedes
mejorar. Hay áreas que son solidas, por supuesto, pero también
hay áreas donde falta el espíritu de obediencia y con esto
quiero decir el espíritu de amor y humildad. No pienses tanto
en la condición de otros almas. Concentrate mas bien en la
condición de tu propia alma. Considerando la obediencia, es
bueno pensar como un niño pequeño. Un niño pequeño quien es
amado por sus padres, busca ser bueno y agradable. Su bondad y
actos pequeños de obediencia le permiten sentirse bien de si
mismo y del camino de pureza que está escojiendo. Algunos de mis
pequeños en el mundo han perdido esta inocencia. Yo quiero esto
para ti. Después de todo es esta inocencia que te admitirá en el
Cielo. Juntos necesitamos cultivarla. Separa la opinión del
mundo de Mi opinión por que el mundo te dirá que es una tontería
ser obediente en cosas tan pequeñas, por ejemplo, si nadie te
está viendo. Pero Yo siempre estoy contigo y te veo a cada
instante. Mira cada situación, a pesar de lo insignificante que
parezca y trata de ser obediente. No trates de hacer esto solo,
sino Conmigo, por que juntos trabajamos en tu desarrollo
espiritual. Es nuestra labor conjunta, tuya y Mía. Es nuestro
proyecto. Es un proyecto interesante y dichoso para Mi. No hay
nada que Yo más ame que querer ayudarte a mejorar la condición
de tu alma. En la medida que la condición de tu alma mejora, así
aprenderás más y más acerca de Mi, y de lo mucho que tanto te
amo. ¿Quieres aprender más de lo tanto que te amo? Practica la
obediencia en las cosas pequeñas. No espero que te vuelvas
perfecto repentinamente. No esperes esto de tí mismo. Sé gentil
contigo mismo. Yo te amo tanto que no quiero que te juzgues
duramente. De la misma manera, Yo nunca seré severo contigo.
Nunca seré duro o frió. Eres valorado, Mi amado. Soy tu Jesús,
siempre estoy aquí para tí. Toma Mi mano, y te guiaré más cerca
a la obediencia cada día.
1 de enero de 2007
Jesús
Yo, Jesús, me deleito en Mis apóstoles. Veo hacia el mundo y veo
a Mis amigos, sirviéndosen unos a otros y creciendo en el amor y
en verdad siento alegría. Mis amigos, ustedes serán bien
recompensados. Entre más sagrado te vuelvas más fácil será para
tí llegar al Cielo. Esa es mi meta para tí, que te conviertas
tan santo en la Tierra que tu muerte será un momento de gran paz
y alegría. Como anticipo la llegada a casa de cada uno de Mis
amados servidores. Yo planeo aquel día y hago preparaciones para
el gran regocijo que esto será. Serás bienvenido a la eternidad
por una multitud de apóstoles, todos los cuales sirvieron antes
de tí. Reconocerás a tus amigos y a tu familia en el Cielo y
ellos reunirán para recibirte. Que jubilosa reunión. Que
recompensa tan merecida. Mis amigos, sus vidas pasarán
rápidamente, mucho más rápido que se puedan imaginar. Hoy les
hablo para recordarles y para animarlos. Les recuerdo que
ustedes están comprometidos Conmigo, con Mi voluntad. Empiecen
cada día recordando que ustedes han hecho un compromiso de
servir al Cielo en ese día. Si prometes tu lealtad a Dios,
estarás del lado de Dios. Si estas del lado de Dios, estarás
trabajando contra el enemigo de Dios. Quiero que rechazes todo
que viene del enemigo. Sean diligentes en su tiempo en silencio
y Yo les revelaré aquello que deseo que rechazen o abandonen. Te
atraigo a Mi corazón más y más. Siempre hay una necesidad de
avanzar. Hoy, te llamo para hacer un compromiso aún mas grande para
avanzar hacia la santidad. Te ayudaré, por supuesto. Haré tu
camino más claro. Vengo hoy para recordarte de tu promesa, pero
también para animarte. Veo al mundo en este tiempo y hay
oscuridad, es cierto, pero también hay luz y esa luz proviene
de vuestro compromiso a Mi. Los ángeles ven tu servicio y se
regocijan. Los santos ven tu servicio y aplauden. Nuestra madre,
María, ve tu servicio y ella es consolada. Yo, Jesucristo, veo
tu servicio y siento alegría. Eres parte de un equipo, Mi equipo.
Somos el equipo que trae salvación y esto lo hacemos a través
del amor. En tu corazón estoy depositando amor para toda la
humanidad. Tu sentirás este amor individualmente, hacia cada
persona con quien entres en contacto. Así es como Yo experimento
el amor. Yo amo a toda la humanidad y esto lo hago una persona a
la vez. Tu debes hacer lo mismo. Ama a todos a tu alrededor,
especialmente a aquellos en tu familia. Trata a cada persona con
dignidad y respeto por que si ellos ven que eres bueno, ellos
van a entender que Yo soy bueno. Ten paz. Estoy contigo en todo
y tu servicio me deleita.
1 de Diciembre, 2006
Jesús
Hoy les hablo con una gran determinación. Recibo mayor consuelo
al observar cómo Mis apóstoles laicos sirven tan diligentemente
preparando a otros para Mi regreso. Mi Corazón se lamenta por el
rechazo de algunos, pero también se llena de esperanza con la
aceptación de muchos otros. Cuánto es lo que Me agradan,
pequeños apóstoles, pues no sólo trabajan para el cielo sino que
hacen equipo con él. Juntos estamos llevando esperanza a
aquellos que antes no la tenían. Ésta es su ruta, éste es el
camino de la santidad. Yo los estoy dirigiendo en todo mientras
van por el camino que Yo les he marcado. En el caso de ustedes
todo está bien, pero les quiero explicar por qué hoy hablo con
una gran determinación. Estoy decidido a manifestarme más en el
mundo. Quiero que todos gocen de la luz celestial; quiero que
todos posean confianza y quiero consuelo para cualquier persona
que esté sufriendo. En este tiempo estoy enviando una gran
precipitación de gracias de conversión. Es tiempo de que los
corazones cambien, y porque tal es Mi deseo, una enorme cantidad
de conversiones, les estoy proporcionando todo lo necesario para
lograr esta meta. Mis apóstoles notarán que muchos se sentirán
atraídos hacia su misión que es verdadera; acéptenlo con una
profunda humildad. Muéstrenle al mundo cuán pequeños son ustedes,
y ellos verán cuán grande soy Yo. Esa es la manera de ganar
almas para el Padre. Me siento muy complacido cuando un apóstol
acepta los desprecios e insultos con paz. Esta situación Me
agrada porque es la prueba de que en verdad están aceptando el
llamado que se les ha hecho de imitarme. Asimismo, es una
muestra de que la arrogancia va en retroceso y la humildad en
aumento. ¡Cuánto se alegra el pequeño del pesebre con esta
actitud! Éste es el mejor regalo que le puedan dar al Rey:
aceptar los insultos con humildad. En verdad, Yo busco este tipo
de ofrendas y Me regocijo con ellas. Cuando Me regocijo, las
gracias se derraman sin trabas ni obstáculos bañando al mundo
entero. Nunca subestimes el poder que puede venir de ti, un
apóstol humilde, unido a Mí, un Dios decidido. Juntos estamos
cambiando al mundo.
1 de Noviembre, 2006
Jesús
Yo soy real, queridos apóstoles. No teman de haberse equivocado
al poner su confianza en Mí. Serán recompensados por su servicio
y compromiso, aunque aquel apóstol que es sabio comprende que ya
ha recibido su recompensa, pues siendo un servidor leal está más
próximo al Rey y esto lo va convirtiendo en un servidor cada vez
más noble. Si ustedes caminan conmigo, Yo los iré cambiando,
ampliando cada vez más sus capacidades espirituales. Mis amados
apóstoles laicos irán notando que aunque los cambios en su alma
sean constantes, también serán suaves. En este tiempo está
disponible un gran progreso espiritual producto de Mi
misericordia y de éste que es Mi plan. A través de la santidad
de unos cuantos convertiré a muchos. Sean valientes mientras
hago estos cambios en su alma. Conserven la paz. El Salvador
quiere asegurar Su plan llamando cada vez más almas al campo del
servicio. Alégrense cuando vean que son muchos los que responden
y entiendan que este plan es para todos. Ustedes están siendo
llamados; están escuchando Mi dirección y están en vías de mayor
santidad. A través de ustedes estoy llamando a los demás. Cuando
los otros escuchen y respondan, entonces volveré a llamar a más
y más a través de ellos, y una gran multitud será atraída de
este modo al seno seguro de la familia de Dios. Conserva la paz,
pequeño apóstol; todo está bien y el cielo está complacido al
ver que el plan de Dios se está llevando a cabo. Nunca te dejaré
solo ejecutando Mi plan. Siempre estarás actuando conmigo si
estás trabajando para Mí ¿Comprendes? Sé que lo entiendes porque
lo que digo es sencillo. Estoy contigo. Jamás te dejaré.
1 de Octubre, 2006
Jesús
Hijos Míos, estoy con ustedes. Su Dios, Su Creador les comunica
este mensaje de tantas formas. Cada día, al amanecer, escuchen
Mi voz que les dice, 'Estoy contigo.' Cuando se sientan tentados
a desesperarse por las cruces y los problemas, escúchenme
susurrándoles, 'Estoy contigo.' Cuando vean el trabajo que deben
hacer y sientan que éste los rebasa, permítanme dirigirlos
suavemente para que lo realicen con la perfecta aseveración de
que: 'Yo estoy contigo.' Queridos apóstoles, tan valientes,
estoy con ustedes. Yo no les digo que el peso los rebasará, ni
tampoco que el trabajo que tienen encomendado les será imposible
de realizar; este tipo de mensajes no vienen de Mí. Yo, en
cambio, les digo que perseverarán y saldrán triunfantes. Nuestra
misión de misericordia no vacila, aunque los pasos de Mis
pequeños apóstoles lo hagan a veces. La misión se está abriendo
paso en el mundo con una constancia que desafía todos los
intentos contra ella. Si Mis apóstoles en ocasiones sienten
temor, sepan que eso no representa ningún problema para Mí o
para la misión, pues el temor es de esperarse. Preséntenme sus
temores y con detalle expónganme qué cosa los está amenazando.
Cuando así lo hagan, Yo podré remover todo aquello que les causa
temor. Los convenceré de que en Mi presencia y con Mi poder,
todo es posible. Si temen que su pequeña barca pueda estrellarse
contra las rocas, comprendan que jamás lo permitiré. Si soy Yo
quien dirige su barca -que es su trabajo- serán conducidos a
puerto seguro. Ábranse paso durante cada día con todo valor,
sabiendo que si bien para ustedes no será posible, para mí sí es
posible. Quizás les falte valor, pero Yo lo tengo. Algunas veces
caminarán en la oscuridad, pero Yo tengo la luz para ver
exactamente a dónde los están llevando sus pasos. Queridos
apóstoles, es tiempo de trabajar duramente, sí, pero también es
un tiempo de mayor gloria. Regocíjense. Yo estoy con ustedes.
1 de Septiembre, 2006
Jesús
Una profunda paz reside en los que sirven al Señor. Esta paz
interior, que es signo de la presencia celestial, es lo que une
a cada apóstol con el Salvador. Trabajo en cada alma sin
interrupción si ésta me acoge. Las circunstancias que rodean al
apóstol cambian, y aunque los demás vengan y se vayan en su vida,
quizás con sufrimiento o persecución, Mi presencia permanece
constante aliviando, consolando y dirigiendo. Esta conexión que
hay entre el cielo y cada servidor apostólico es como el
pasadizo a través del cual estoy regresando al mundo. ¡Cuánto se
alegra el cielo con cada persona que se compromete! En este
tiempo son muchos los que, al mirar al Salvador, saben que los
estoy llamando. Cada apóstol escuchará Mi llamado. Ustedes lo
han escuchado y deben considerar lo que su Jesús les está
pidiendo hoy. Piensen cómo les estoy pidiendo que sirvan hoy.
Querido apóstol, debo insistir en la necesidad de que pases
tiempo en silencio contemplando Mi voluntad. Insisto en ello
porque requeriré de tu servicio en cualquier forma que sea Mi
voluntad durante este tiempo. Si cada día te dispones completa y
atentamente a Mí por un período de tiempo, podré instruirte e
impulsarte. También te podré otorgar un atributo celestial que
es sumamente importante: la paz que necesito que poseas. Debes
tenerla por tu propio bien, claro, pero también para que a
través de ti fluya al mundo. Tu mundo no tiene paz. Mi paz ha
sido rechazada por el mundo. Ustedes, Mis queridos apóstoles,
rechazarán las discordias del mundo y aceptarán Mi paz. Por eso
son tan importantes para Mí. Yo soy su amado y pueden sentir Mi
presencia ¿no es así? En verdad, estoy con ustedes. De la misma
forma, querido apóstol, deseo estar con todos. ¿Me ayudarás? Sé
que lo harás. Dedica un tiempo para estar en silencio conmigo
cada día y te proporcionaré todo lo que necesites y todo lo que
el mundo necesita.
1 de Agosto, 2006
Jesús
A Mis apóstoles les estoy enviando la gracia necesaria para que
se mantengan en un espíritu de calma. Con este espíritu, Mis
seguidores esparcirán la calma celestial a un mundo agitado que
se convulsiona por la inestabilidad. Este compromiso lo vivirán
dedicándole tiempo a la oración en silencio momento en el que Yo
derramaré estas gracias celestiales en su alma. Los demás, al
verlos, podrán identificar estas gracias, pues estos dones son
contrarios a los que ofrece el mundo. Ésta será una forma más en
que Mis apóstoles se distinguirán. No pierdan demasiado tiempo
discutiendo los eventos del mundo; las discusiones prolongadas
no benefician la situación. En cambio, dediquen más tiempo a
orar por el estado del mundo, pues con la oración se benefician
las situaciones, las personas que están a su alrededor y su
invaluable y pequeña alma que, además, se vuelve cada vez más
hermosa con la oración y el silencio. Quiero que cada apóstol
entienda que Yo no he abandonado al mundo. Consideren esto con
mucha cautela. Yo Soy Jesús. Soy Dios. No he abandonado al mundo.
No teman. Se los digo, queridos apóstoles, con la mayor firmeza.
No quiero que Mis apóstoles sientan temor o vayan infundiendo
temores a los demás. Entréguenme sus temores y transmitan Mi paz
a otros. Éste constituye su llamado, su tarea divina, y deben
aceptarlo con tanta seriedad, como aceptan Mi amor por ustedes y
su amor por Mí. Este amor mutuo es algo natural y justo, santo y
bendito. De igual manera, la paz que proviene de Mí y que pongo
en su alma es natural y justa, santa y bendita. Apóstoles:
practiquen disciplinarse en todas las acciones que les
proporcionen paz; y también sean disciplinados para evitar todo
aquello que les cause angustia o tristeza. Su Jesús quiere
consolar a muchos y, con mucha frecuencia, lo haré a través de
ustedes.
1 de Julio, 2006
Jesús
Conserven la paz, pequeños hijos de Dios. Estoy con ustedes. No
piensen que se han quedado huérfanos y abandonados en un mundo
que no tiene amor a Dios. Quiero que Mi amor se derrame en el
mundo como un arroyo continuo. ¡Cuánto Me deleitan Mis pequeños
apóstoles cuando generosamente Me permiten usarlos para este
propósito! Cuando un alma Me acoge, trabajo sin descanso; y así
esté durmiendo o descansando de alguna manera, Yo sigo ocupado
trabajando en su alma, preparando grandes regalos para sus
hermanos y hermanas que no Me conocen. Soy incansable y estoy
decidido a formar muchos santos que escalarán con gran rapidez
la montaña de santidad para que Me puedan servir de una manera
más plena. ¿Te gustaría ser uno de esos santos? Ya lo creo que
sí. Trabajaremos juntos, tú y Yo, para que te acerques más
plenamente a lo que es Mi voluntad. Cómo cuido a Mis pequeños
apóstoles; cómo los rodeo con Mi protección. Muy de cerca
observo sus vidas para que cada experiencia que tengan beneficie
su alma. Mis pequeñitos experimentan el dolor y van cargando con
sus heridas, pero esto no debe asustarlos. Yo no los juzgo por
el dolor que sienten, al contrario, cuando los miro recuerdo Mi
propio dolor y Me conmuevo; su dolor no los separará de Mí. Una
vez más quiero decirles que no teman. Estoy trabajando en su
alma para que pueda llevar Mi Reino a la tierra a través de
ustedes. Yo me encargaré de todo. Confíen en su Jesús para que
conserven la paz.
1 de Junio, 2006
Jesús
Hoy les hablo a Mis amados apóstoles con un Corazón herido y
sufriente. Sufro por cada alma que va por la tierra sin conocer
Mi amor. Mi amor no tiene límites y, pese al rechazo, se derrama
sobre el mundo. Aquellos que no acogen el amor del Salvador
permanecen en soledad, pero los que sí lo acogen se ven
inundados por él. Queridos apóstoles: sé que están fatigados:
ustedes no pueden ver todo el impacto que tiene su servicio en
el Reino, pero por favor créanme cuando les digo que un día
experimentarán los frutos de su labor. Se regocijarán de cada
acto de servicio y de cada vez que se negaron a sí mismos,
porque verán sus actos junto con todas las gracias que se
obtuvieron: entonces se maravillarán de Mi generosidad. También
estarán agradecidos conmigo por haberles ocultado estas cosas
mientras pudieron servir, pues a través de esa confianza,
ustedes habrán ganado méritos para su eternidad y gracias de
conversión para las almas. ¿Cuántos pecadores no han sido
atraídos a Mi Sagrado Corazón a través de sus más pequeños actos
de amor y confianza, cada vez que los han despreciado y se han
burlado de ustedes? Queridos apóstoles: piensen si ustedes
mismos no regresaron a Mí por un acto de generosidad de otra
persona: así es como formamos una gran familia. Cada apóstol
está en deuda con los demás por su propio progreso en la montaña
de santidad, ya que el servicio de uno sostiene y apoya a los
demás. ¡Cuántas bendiciones tiene el plan de Dios! Mi gratitud
hacia ustedes perdurará por siempre. Continúen sirviendo al
Reino y se contarán entre Mis amigos y fieles seguidores.
Imaginen cómo será Mi gratitud. El enemigo se burla de Dios
afirmando que sus hijos le han dado la espalda y se han alejado
del cielo; se jacta de que los hijos de Dios escuchan más la voz
de las tinieblas. Por todo ello, es preciso que los apóstoles de
Jesucristo se mantengan firmes con el rostro elevado al cielo y
escuchando únicamente Mi voz. Amadísimos Míos, no presten oídos
a las palabras vacías del enemigo; antes bien, permitan que sea
Mi voz la que los consuele y dirija para que no caigan en el
engaño. Trabajen para que las almas acepten Mi amor. Todo está
bien. Estoy con ustedes en todo momento.
1 de Mayo, 2006
Jesús
Mis amigos del mundo conocen el sufrimiento, pero esta
situación no cambiará; siempre ha sido así. Sin embargo, lo que
diferencia a Mis amigos de aquellos que van por la vida sin Mí,
es la gracia que acompaña a los que Me siguen. Cuando un alma
está dispuesta a aceptar la gracia celestial su sufrimiento
cambia, pues sus cruces las lleva en unión con el cielo, y con
ello se beneficia tanto el alma individual, como el resto del
mundo. Considerado de este modo, que es el verdadero, las almas
pueden llegar a comprender que el sufrimiento no es algo malo,
sino algo muy valioso que debe ser explotado en aras del cielo.
No vayan a creer que su Jesús no comprende las dificultades
asociadas con el sufrimiento. Mediten de continuo el sufrimiento
que Yo acepté y padecí cuando estuve en el mundo -no sólo en Mis
últimas horas en la cruz, claro está- sino también en el que
padecí a lo largo de toda Mi vida. Mi vida en la tierra no
estuvo rodeada de comodidades, y tampoco disfruté horas de
sosiego. Tuve que trabajar duramente día tras día, y las más de
las veces me las arreglé sin todas esas cosas que actualmente
las almas dan por un hecho. Consideren Mi vida terrena en su
totalidad. Querido apóstol, amigo Mío: viví tan silenciosamente
como Me fue posible, y a diario ofrecía oraciones por ti.
Consolé y ayudé a los que sufrían o tenían alguna necesidad.
Cada día me dedicaba a Mis deberes y jamás me desvié de Mis
responsabilidades. Lo hice así porque sabía que te beneficiarías
de un modelo a seguir. También te diré que pasé todos y cada uno
de Mis días terrenos consciente de tu vida, y cuando Me llegaba
a tentar la desilusión, pensaba en tus luchas; así Me
disciplinaba a Mí mismo y obtenía valor y esperanza. A Dios
Padre le ofrecí Mis luchas, pidiéndole que a cambio te
concediera a ti la gracia de tener valor y esperanza. No perdí
ni un solo instante de Mi tiempo en la tierra, amado Mío. Te
pido que medites frecuentemente en esta vida Mía, y que
comprendas que no pasó un día sin que pensara en ti, y que te
dejé un ejemplo a seguir en la forma de vivir cada día. Si
logras recordar esto, que caminé en la tierra por ti, entonces
podrás comprender que caminas en la tierra conmigo, con ese
Alguien que comprende cada uno de tus temores, cada una de tus
tentaciones. Ahora quédate en paz y caminemos juntos. El tiempo
no puede separar a un apóstol de su Salvador. De nuevo, y
siempre, te aseguro que estoy contigo.
1 de Abril, 2000
Jesús
Mis apóstoles buscan la forma de agradarme. El sólo deseo de
agradar a su Salvador, por sí mismo, Me consuela enormemente.
Por lo tanto, si sientes el más pequeño deseo de agradarme,
pequeño apóstol, puedes estar seguro de que ya lo has hecho.
Claro que el deseo de agradar es sólo el comienzo, pues de allí
Yo te muevo para que sirvas activamente en el Reino. ¡Con cuánta
urgencia requiere el Reino de Dios de apóstoles firmes en estos
tiempos! En los que más confío es en aquellos que son constantes
en su servicio. Mis pequeños pueden ver los planes que tengo
para ellos al momento presente, pero a veces subestiman la forma
en que intento valerme de ellos en el futuro. Esto es aceptable,
claro, y siempre será mejor que un apóstol se mantenga enfocado
en el día en que se encuentra; sin embargo, Yo les aseguro que
el grado de servicio que obtenga de ustedes el día de mañana -y
cada mañana que les conceda- está directamente relacionado con
el grado de cooperación que obtengo de ustedes hoy. Si al
presente Me sirven totalmente, pueden estar seguros de que los
estoy preparando para que presten un mayor servicio el día de
mañana. A final de cuentas, todo tiene que ver con la práctica.
Practiquen su santidad, queridos amigos Míos, apóstoles Míos, y
no teman el mañana a pesar de lo que ocurra hoy. Mi plan es
detallado y todo lo abarca. Yo cuidaré de Mis amados amigos y de
sus seres queridos. Yo Soy Dios; Soy Todopoderoso, y jamás
podrán poner tanta confianza en Mí, que no pueda Yo superar
hasta en sus mayores expectativas. Sirvan con toda plenitud el
día de hoy, amigos Míos, y los utilizaré con mayor efectividad
el día de mañana. Confíen en su Jesús. Yo los protegeré.
1 de Marzo, 2006
Jesús
Hijos, Mis palabras llevan todo el amor que les tengo. Cuando
lean Mis palabras, comprendan que las estoy enviando porque los
amo. Toda esta misión está cimentada en Mi amor por ustedes.
Entiendan que pronuncio estas palabras con el objeto de poder
ayudarlos a que acepten Mi amor y permitir que éste cambie su
corazón. A veces escuchan lo que estoy diciendo pero no cambian
su pequeño corazón y, en ese caso, Mis palabras no les ayudan en
nada. En otras ocasiones, cuando permiten que estas palabras
auxilien su alma, su pequeño corazón cambia y se suaviza
llenándose de todas las cosas divinas y permitiendo que el poder
divino los dirija. Cuando esto sucede, cuando permiten que Mis
palabras y gracias alteren la forma en que piensan y viven,
entonces es cuando esta misión tiene éxito. El mundo está
cambiando, querido apóstol, y cuando tú tomas la decisión de
sentarte en silencio conmigo y escuchar Mis palabras, ese
pequeño acto ya está asegurando que el mundo cambiará porque tú
estás cooperando conmigo. Los planes que tengo para tu vida se
basan únicamente en lo que es mejor para ti y para el mundo que
te rodea. En este tiempo, en que muchos buscan la manera de
dirigirte hacia Mi enemigo, Yo vengo para dirigirte hacia el
cielo. Esto, por supuesto, no es otra cosa que misericordia Mía
y sé que estarás agradecido. Dios se consuela con la gratitud de
Sus hijos. Quiero que uses este mensaje para hacer una revisión
de tu pequeña alma que es invaluable. Siéntate en silencio
conmigo y descansa en el amor tan perfecto y total que te tengo,
en virtud de que te acepto, querido tesoro Mío, con todas tus
imperfecciones. Tus pecados no Me desalientan de ninguna manera.
Tráeme tus pecados; confiesa tus pecados, y te pido que no vayas
a creer que por ellos tu Jesús no podrá amarte. Por supuesto que
te amo con todos tus pecados y tu dolor. Esta misión de amor
existe porque te amo, y ahora mismo te estoy hablando
directamente a ti porque te amo. Queridísimo y pequeño apóstol:
se te ha elegido para que trabajes en este mundo íntimamente
unido a Mí. ¿Me responderás con un 'sí'? ¿Aceptarás el amor
tierno y total que siento por ti, y Me permitirás suavizar tu
pequeño corazón? No me rechaces. Yo Soy tu Jesús y he venido por
ti. Ábreme tu corazón aunque sólo sea un poquito, y vendré a
vivir contigo para siempre. Quiero únicamente lo que es bueno
para ti, y a través de todo lo que es bueno para ti, renovaré al
mundo. Acéptame, Yo te lo pido.
1 de Febrero, 2006
Jesús
Mi muy querido apóstol: te pido vehementemente que seas pequeño
de alma, pues sólo con humildad espiritual podrás ver el
verdadero estado en el que se encuentra tu alma y comprender el
trabajo que necesitarás realizar para hacerte santo; la santidad
es tu meta. Cuando hay santidad en el alma, Yo puedo hacer que
enormes gracias fluyan al mundo a través de ella. No pienses en
tus propias metas, pequeño apóstol, sin antes haberlas comparado
con las Mías. En este tiempo necesito que muchos apóstoles se
esfuercen por alcanzar la humildad, un valor totalmente opuesto
a lo que incita el mundo. ¿Lo entiendes? Estudia este concepto y
te darás cuenta que en el Reino de Dios se necesita una gran
pequeñez. Las almas que están en el cielo no se tiran unas a
otras, sino que se edifican mutuamente, y Mis santos en el cielo
están buscando varias maneras de afirmar a las almas terrenas
que están luchando; no piensan cuál será la mejor forma de
anteponerse a sí mismos, sino que intentan por todos los medios
elevar a un alma hacia la santidad. Ustedes también deben
comportarse así. Los exhorto a escuchar a su Salvador:
esfuércense por lograr la pequeñez en el servicio que prestan al
Reino. Que su alegría brote de haberme permitido tener la gloria.
Yo escudriñaré su alma buscando ese anhelo de santidad y los
convertiré en santos, con tal de que Me lo permitan. Amados míos:
en Mi vida verán un ejemplo constante de paciencia hacia los
demás. En la tierra fui dócil y sigo siendo dócil; porque soy
dócil les tengo paciencia. De igual forma, ustedes han de ser
pacientes con los demás, dóciles con los demás, tener perdón
para los demás y confiar en Mi habilidad para trabajar en el
alma que Me dé la libertad de hacerlo. Si un alma está dispuesta,
Yo la ayudaré, ya se los he dicho. Confíen en Mis palabras y
oren unos por otros, especialmente por aquellos que se designó
caminarían con ustedes durante este tiempo de transición.
Queridos amigos del cielo, créanme cuando les digo que todo
estará bien. Su preocupación en este tiempo debe enfocarse en
los avances de su propia santidad, y la única forma de lograrlo
es conservando la pequeñez interior. Que Mi paz esté con ustedes
en todo momento, porque Mi gracia es mucho más poderosa que
cualquiera de los amargos planes del enemigo. Les estoy pidiendo
que se concentren en cuánto van avanzando hacia Mí. Por cada
apóstol que Me rinda su orgullo, le daré al mundo Mi majestad,
la majestad de Jesucristo, su Rey que retorna.
1 de Enero, 2006
Jesús
Mis apóstoles escuchan Mi voz y saben que su Salvador les habla.
Con mayor frecuencia les hablaré en sus almas dirigiendo sus
acciones. En este preciso momento estoy regresando a través de
cada uno de ustedes. ¿Podría algún plan ser más perfecto?
Atraigan a otras almas hacia Mí para que también a través de
ellas Yo pueda fluir al mundo. Queridos amigos del Salvador:
unidos iremos cambiando su mundo. Cuando las almas sientan temor,
nosotros les llevaremos calma; cuando las almas sientan rabia,
nosotros les llevaremos perdón; cuando las almas se sientan
abandonadas, nosotros les llevaremos amor; cuando sientan una
enorme tristeza, les llevaremos consuelo, y cuando las almas
vean la muerte, las induciremos para que acepten el cielo y
comprendan la vida eterna. Muchos de los que viven en el mundo
actualmente, no saben o no entienden cuál es su herencia, y esto
les hace sentir un gran temor a la muerte impidiéndoles vivir
plenamente. Si un alma acepta la verdad sobre la eternidad, esa
alma trabajará para Mí, porque sabrá que la gloria es permanente
sólo si es obtenida para el cielo. La gloria del cielo es el
amor, y se logra en la medida en que uno haya amado en la tierra.
Aquellas almas que hayan vivido de manera egoísta y afanándose
únicamente en concentrar y obtener bienes mundanos, se llevarán
una gran decepción cuando al final miren en retrospectiva su
vida; la situación será decepcionante no sólo para ellas y para
Mí, sino también para los miembros de sus familias, desviados
por aquella visión imperfecta del propósito de la vida. Sin
embargo, si realinean el propósito de su vida, Yo ayudaré a que
sus familiares también cambien el propósito de su vida: ésta es
Mi promesa para ustedes. Hagan de Mí, Jesucristo, el propósito
de su vida, y obraré a través de ustedes para reivindicar al
mundo. ¿Cómo puedo ayudar al mundo por su medio con la vida que
les he dado? ¿Cómo pueden poner un ejemplo para que los demás Me
vean en ustedes y en sus acciones? Piensa en esto, Mi querido
apóstol. Medita en esto. Dame el tiempo para que dirija tu alma,
porque tu alma y tu vida en la tierra son esenciales para Mi
plan. No queremos que el Reino pierda almas porque viviste un
propósito equivocado. Esto de ninguna manera debe suceder porque
ya Me estás escuchando, pero es preciso que todos los días Me
dediques un tiempo para que trabaje en tu alma, para que Me
comunique contigo, para restaurar la valiosa paz y calma que, en
estos tiempos, es Nuestro regalo para el mundo. Con el paso de
los días, esto irá adquiriendo cada vez mayor importancia.
Cuando a ti te envíe este don de paz y tranquilidad, tú lo
llevarás a los demás; y si te envío más, tú también transmitirás
más esta calma y paz a los que te rodean. Si en algún momento no
sientes calma, no temas; es señal de que el mundo te ha quitado
la calma, y entonces deberás regresar a Mí para que te conceda
más. Mi plan funcionará, pero para que eso suceda, es necesario
que hagas un compromiso y dediques un tiempo a la oración. Hoy y
todos los días, planea el tiempo que Me dedicarás, Mi tiempo. ¿Cuándo
te sentarás en silencio para que Yo pueda comunicarme contigo?
Si aún no tienes un momento determinado, puedes hacerlo ahora
mismo, si quieres. Mi queridísimo apóstol: te amo de manera
total y confío en ti. Mi gratitud hacia ti no tiene límites y
estoy bendiciendo a tus seres queridos. Cumpliré con Mi parte de
la oferta. Acepta Mi regalo de enviar calma a tu vida y te
dirigiré en todo y comenzarás a vivir tu vida para los
propósitos de Dios, y en verdad, Mi Reino llegará.
1 de Diciembre, 2005
Jesús
Queridos hijos: cada uno de ustedes fue creado por el Padre,
Quien recibe su mayor alegría de observar cómo van progresando
en el aprendizaje de amar mientras van de paso por el mundo. De
camino experimentan las dificultades, pero al irlas superando,
van creciendo y avanzando. Este proceso de aprender cómo amar y
rechazar todo aquello que no es amor, es el verdadero y único
sentido del tiempo que tienen destinado en la tierra. Si se les
dijera que pronto vendrían al cielo ¿cómo tratarían a las almas
que están a su alrededor? ¿De qué diferente manera los verían,
si supieran que el tiempo que les queda para estar con ellos
está limitado? Bueno, pequeñas almas, hoy quiero recordarles que
el tiempo que tienen destinado para estar con cada una de esas
almas que los rodea, es finito. El tiempo pasará, y la
oportunidad que tuvieron de compartir con esas almas habrá
terminado. Si aman verdaderamente a cada una de las almas que
rodean su vida, cuando llegue el fin de su estancia terrena se
sentirán en paz y satisfechos porque sabrán que, a pesar de las
dificultades que surgieron y que hicieron todo más difícil,
hicieron el intento de amarlas. Las dificultades y obstáculos
para amar se originan de dos fuentes: la primera, son sus
propias fallas; y la segunda, son las fallas del otro. Estas
dificultades, que son de esperarse, han de superarse para que,
tanto unos como otros, se relacionen con el amor puro que
experimentarán en el cielo. Cuando en su vida se presente un
alma que ustedes creen no poder amar, sólo recuerden que estarán
con ella en el cielo, en donde se amarán mutua y perfectamente.
Mucho agradaría y consolaría al Padre celestial que, ya desde
este plano terreno, comenzaran a tratar a los demás con este
amor perfecto. Ahora bien: si tuvieras que hacer esto solo,
seguramente batallarías mucho y quizás no tendrías el perdón que
se requiere para que ese amor mutuo pueda brotar de la misma
forma que en el cielo. Sin embargo, esto no lo harás solo: tu
acción irá acompañada de todos los habitantes celestiales,
además de Mí, Jesucristo. Muchos son los ejemplos que te he dado
sobre la forma en que amé durante Mi estancia en la tierra.
Queridos apóstoles: instrúyanse sobre Mi vida en las Escrituras,
y sean dóciles como Yo fui dócil; sean amables como Yo fui
amable; respetuosos como Yo; perdonen como Yo perdoné. Estoy con
ustedes en todo momento, y Me podrán pedir la gracia de amar a
cada alma que toque su vida. Hijo Mío: Yo te enviaré la gracia,
y juntos, tú y Yo, te prepararemos para amar como residente del
cielo. En el proceso hallarás una alegría sin límites que será
apenas el comienzo de la recompensa que te tengo reservada.
Conserva la paz; tu Dios te creó para amar y Él te mostrará cómo
hacerlo.
1 de Noviembre, 2005
Jesús
A Mis apóstoles se les conocerá por su amor; siempre ha sido así.
Busquen a los que son gentiles con los demás, y verán Mi mano en
acción. Si comienzan a seguirme, serán amables y amorosos con
las demás almas. Queridos apóstoles: en este tiempo les estoy
enviando grandes gracias. Todo lo que necesitan viene de Mí, así
que no duden en responder a Mi llamado sólo porque no se sienten
lo suficientemente santos. Es cierto que están llamados a la
santidad, pero toda verdadera santidad proviene de Mí, y si
ustedes Me lo piden, se las enviaré y en abundancia. He
observado que muchas almas temen comprometerse conmigo porque se
fijan únicamente en sus fallas y debilidades. En este tiempo, te
pido que dejes de pensar en ti mismo en términos que son sólo
humanos. Es tu humanidad lo que Me deleita, amigo Mío; es tu
humanidad lo que Me da gloria. Las almas en el cielo Me rinden
adoración, es verdad, y Yo correspondo a su amor; pero cuando un
alma en la tierra, actuando en fe, hace incluso el más pequeño
acto de amor o fidelidad hacia Mí, a Mí Me da la mayor gloria y
la familia de Dios recibe un gran poder. Sí; cada vez que un
alma terrena se pronuncia a favor de Dios en cualquier manera,
el Reino crece. No pongan límites a la importancia que tiene
cada acto por pequeño que éste sea, y cada pequeña oración. Aún
cuando se levantaran cada día e hicieran su juramento de lealtad
al cielo deseando honestamente servir, y saliendo cometieran
pecados durante todo el día, se les seguiría considerando amigos
del Salvador. Ahora bien; Yo sé que no lo harán así, puesto que
una vez que Me han jurado lealtad, quedan rodeados de enormes
gracias que los ayudan en cada momento, les iluminan cuál es Mi
voluntad para ustedes, y pueden de este modo tomar las
decisiones celestiales con mayor facilidad; sin embargo, quise
hacer esta referencia para que comprendan que cuando intentan
agradarme aún en la forma más insignificante, pueden cambiar el
mundo. Cada oración, por más pequeña e imperfecta que sea,
enciende esta Renovación. ¿Responderán a Mi llamado? Estoy
confiando en Mis apóstoles de la tierra para difundir Mis
palabras y permitir que Mi luz y Mi amor fluyan de nuevo a este
mundo. El trabajo, amigo Mío, se te hará difícil únicamente si
estás confiando en ti mismo. Si confías en Mí, verás que ocurren
las cosas más grandes en el menor tiempo. Te llenaré de Mi amor
por los demás; pídemelo, y cuando no sientas Mi amor, recuérdame
esta promesa y la veré cumplir enviándote un amor muy grande por
los demás. Esta oración siempre reflejará Mi voluntad y siempre
es respondida. Si miras a las almas a través de Mis ojos, las
amarás. Mantén la paz en todo momento porque estás rodeado por
el cielo; no hay nada que temer. Permite que el amor dirija tus
acciones y serás parte de Mi equipo
1 de Octubre, 2005
Jesús
Ha sido Mi voluntad que Mis apóstoles gocen un tiempo de gran
alegría. La alegría es algo que el mundo desea arrebatarle a los
hijos de Dios; no obstante, está a su alcance y en gran medida.
El mundo empuja a las almas para que se concentren en las
comodidades y las posesiones materiales; Yo les pido que se
concentren en el servicio. Marcado contraste ¿no es cierto?
Quiero explicarles porqué concentrarse en el servicio les
proporcionará una inmensa alegría. Si cada mañana al
despertarse hacen su juramento de lealtad a Dios, iniciarán el
día con más pensamientos de servir que de ser servidos; de ese
modo comprenderán que su día es una oportunidad de trabajar para
el cielo y para los hijos del cielo, sus hermanos y hermanas.
Esta perspectiva los lanzará dentro de cada día como siervos o
sirvientes, y cuando se les presenten las ineludibles
oportunidades de ayudar, consolar o simplemente de ser
tolerantes con sus hermanos y hermanas, ya no las verán como una
carga o una interrupción en medio de sus entretenimientos y
comodidades, sino como una petición hecha directamente desde el
Trono de su Dios: cumplir con una petición que viene desde Dios,
no puede más que proporcionar alegría. Tú sirves al cielo, y
Nosotros cumplimos con nuestra parte del acuerdo enviándote
alegría. Si todos los hijos de Dios vivieran de esta forma,
existiría gran alegría en la tierra y, a través de ella, vendría
la paz. Pero aún cuando uno solo de los hijos de Dios se
comprometa a servir como apóstol amado, la alegría aumentará y,
desde luego, la paz. Esto se debe a que el apóstol no se enojará
cuando se le incomode, sino que responderá con tranquilidad y
confianza cuando el mundo le presente dificultades o incluso
dolor. No golpeará ni se rebelará contra las demás, porque en él
sólo habrá paz. El mundo está cambiando y lo está haciendo alma
por alma, un alma a la vez. Éste es el momento de que vengas a
Mí y te comprometas a llevar paz a tu mundo. Enviaré la paz a
través de ustedes, Mis amados apóstoles.
1 de Septiembre, 2005
Jesús
Los pequeños hijos de Dios pasan por un gran sufrimiento en la
tierra, es verdad. Siempre habrá quienes estén sufriendo.
Ofrezcan el mayor amor y asistencia a todos aquellos que estén
cargando la cruz, porque algún día ustedes la cargarán y no
faltará quien les ayude. Queridos hermanos y hermanas: todo está
bien, y puedo decirlo porque todo lo veo desde la perspectiva
celestial. ¿Me permitirían compartir con ustedes esta visión?
Les daré Mi visión si están dispuestos a aceptarla. Desde el
cielo veo que las almas piden Mi auxilio; Me piden las alivie de
la oscuridad. Estoy enviando alivio, Mis queridos fieles, estoy
enviando inmensas gracias de conversión. Cuando los niños se
enfrentan a algún problema no sabiendo cómo resolverlo o cómo
salir de aquella situación, se presentan los padres quienes, a
todas luces, podrán comprender con mayor claridad y casi siempre
lo que su hijo necesita para salir del problema y recuperarse,
pero ¿qué padre no ha padecido las protestas de aquel hijo que
quiere hacer las cosas a su gusto y manera, pese al peligro que
hay en el camino que se empeña por seguir? En este caso, el
padre tiene el deber de mostrarle a su hijo un camino mejor y
más seguro e impedir que tome aquel rumbo, y aunque el padre
deba soportar las protestas del hijo, uno que sea buen padre
perseverará en el camino que a la larga beneficiará a su hijo.
En este tiempo, Yo Soy el Padre y, observando el mundo, he
decidido que ha llegado el momento de perforar la oscuridad con
Mi luz. Ya se los he dicho a Mis amados apóstoles y les pido que
confíen en Mí, les pido que sean Mi apoyo, les pido que hagan lo
que les estoy indicando, es decir, que cada mañana cuando me
ofrezcan su día examinen cuál es su rol en esta Renovación, y
así, a través de ustedes, podré seguir irradiando Mi luz al
mundo. Queridísimos amigos: Yo Soy su Salvador, no los abandono.
¿Entienden acaso que el cielo es su lugar de destino; que es el
lugar a donde deberán llegar? Cuando otras almas sean llamadas
al cielo, no pongan objeciones: para eso nacieron en la tierra.
Comprendo la tristeza humana, y saben que la entiendo porque Yo
mismo la experimenté de manera muy profunda cuando estuve en la
tierra, pero Yo los consolaré y los sostendré. Se les ha pedido
difundir Mi calma celestial. Todo está bien. Ustedes lo saben
porque se los estoy diciendo. Tú eres de los que le cree a su
Dios, difunde, pues, Mi calma, Mi gracia, Mi alegría. ¿Apoyarás
a tu Jesús en todo? Eso es lo que te estoy pidiendo. Que tu alma
descanse alegremente conmigo. Te daré exactamente lo que tu
mundo necesita, y tú serás un conductor santo de Mi gracia.
Estoy contigo. Regocíjate.
1 de Agosto, 2005
Jesús
Escuchen a su Salvador, queridos Míos. En este tiempo me estoy
dirigiendo a todas las almas sobre la tierra. Estoy con ustedes
a cada momento y jamás los dejaré. Deben aceptar todas y cada
una de sus experiencias en unión conmigo. Si comienzan a
seguirme tendrán dificultades, pero las han tenido en el pasado.
No quiero que Mis apóstoles crean que si no Me sirven, su vida
estará exenta de dificultades. Si la cruz que llevan es muy
pesada, tráiganmela; Yo Soy el experto cargando la cruz. Es
comprensible que necesiten ayuda en sus dificultades, y también
es sensato acudir con el experto para recibir ayuda. Ésta
constituye una aproximación muy razonable de cómo deben vivir su
vida y cargar con su cruz. Juntos podremos continuar; ustedes
apoyándome en Mi misión de misericordia, y Yo apoyándolos en
todo. Los beneficios recibidos por servir al cielo son
absolutos. Cuando se ponen al servicio celestial, no hay nada
que les pueda faltar, porque el cielo sabe todo lo que
necesitan. Cuando me ofrezcan su día cada mañana, estén
conscientes de que éste es un acto mutuo, ya que Me permiten
entrar en ese día y caminar junto con ustedes a cada momento
fluyendo a través de ustedes, y sí, también cuidándolos,
alertándolos de los peligros y asegurándome que su alma se
beneficie de cada reto, cada alegría y cada cruz que se les
presente. No están solos, y no permitiré que les pase nada que
no Me sirva para su proceso final de santificación. Caminen,
pues, alegremente, porque siendo apóstoles al servicio de un
mundo tan atribulado, tienen derecho a todo tipo de protección
celestial. Mi gratitud por su amistad conmigo jamás la podrán
medir en términos humanos, pero confíen en que Mi gratitud los
habrá de impactar. Apóstoles amados: también estoy cuidando de
sus seres queridos; puedo escuchar sus oraciones, y una parte de
la gratitud que les tengo la utilizaré en beneficio de todas sus
intenciones por otras almas. Ahora ya lo saben: no tienen
ninguna razón, cualquiera que sea su circunstancia, para perder
la alegría.
1 de Julio, 2005
Jesús
Hoy clamo, grito, a los jóvenes. Las almas jóvenes son las más
preciadas joyas del Reino de Dios en la tierra. La formación de
estas almas ha de verse con una profunda reverencia. Cada
individuo del Reino tiene una responsabilidad con las almas
jóvenes, aún cuando sólo sea poniendo un ejemplo de vida
cristiana. Queridos hijos de Dios: se les pedirá rendir cuentas
del impacto que causaron sus acciones, y cada pecado en sí, es
un impacto por imperceptible que éste sea. Consideren la vida
que han llevado y descubrirán en qué área les estoy pidiendo que
auxilien a los jóvenes. Muchos niños viven en familias carentes
de uno de los dos padres; quizás les estoy pidiendo compartir su
fe cristiana con ellos para que tengan un modelo a seguir en ese
rol. Queridas almas: en la mayoría de los casos, los jóvenes
aprenden a ser adultos observando a los demás, y si ustedes
ponen un ejemplo de vida caminando conmigo, esto causará un
impacto en ellos. El niño (o joven) al ver su estilo de vida, la
comparará con el pecado. Piensen si ustedes conocieron a alguna
persona santa cuando estaban creciendo; ahora transpórtense a
ese tiempo en que vieron a otros cometer actos que no eran
santos. ¿Acaso no reconocieron que esos actos no serían
aceptables por aquella persona santa? Algunas veces puede
tratarse simplemente del lenguaje. Hay personas en cuya
presencia se cuidan de lo que hablan. Les estoy pidiendo que se
conviertan en una de esas personas. Quiero que los demás noten
su presencia y sepan que Jesús no debe ser insultado. Quiero que
otros comprendan que en su presencia, su Iglesia no debe ser
injustamente difamada. En resumen, quiero que otros sepan que
cuando ustedes están presentes, Yo estoy presente. Entonces los
utilizarán a ustedes como catalizador para medir sus acciones.
Tienen que defenderme. Les estoy pidiendo, a cada uno, que se
siente en silencio y medite de qué manera le estoy pidiendo que
auxilie a Mis jóvenes en el mundo. Den ya por un hecho Mi enorme
gratitud en este asunto. Mediante esta misión de amor y
misericordia, deseo hacer un llamado a todos los jóvenes para
que regresen a Mi Corazón ¿Me ayudarás?
1 de Junio, 2005
Jesús
Mis hermanos y hermanas: cuánto los amo. Qué ansioso estoy de
que utilicen las gracias que están a su disposición. El cielo
se llena de gozo cuando un alma, una vez que comprende esta
misión, comienza a pedir gracias para los demás. Asimismo, los
que están en la tierra y por quienes se intercedió comienzan a
beneficiarse y cambiar, en virtud de que están rodeados de
gracias y su alma se pone en estado de alerta sabiendo que hay
esperanza. Queridos: ayúdenme. Quiero que todas las almas
regresen a Mí. Estoy esperando a que cada alma se abra para que
Mis gracias puedan inundarla. Muchos de ustedes ya lo han visto
y experimentado y lo pueden entender. Aquellos de ustedes que no
han visto cómo sucede esto, por favor pídanme gracias para un
alma que esté lejos de Mí y continúen pidiendo. Pídanme gracias
para los extraños y Yo acudiré a ellos de una forma especial:
los observaré de cerca -como sólo Yo puedo hacerlo por el
conocimiento que tengo de ellos- y encontraré el momento
perfecto, y mientras espero ese momento, les permitiré
beneficiarse de las oraciones y deseos de ustedes enviando a sus
vidas momentos y gente llenos de gracia. Piensen, amigos Míos
¿acaso no hice lo mismo por ustedes en un momento dado de su
vida? ¿Acaso no los perseguí si se encontraban muy lejos? Si
jamás se alejaron del todo, probablemente los alenté cuando se
sentían abandonados o temerosos. Tengo gracias para cada alma
que está en medio de la oscuridad. Les pido que ahora trabajen
para Mí y verán cómo las almas comienzan a regresar. Todo estará
bien, Mis queridos amigos, ustedes son hijos del cielo y, como
tales, no tienen nada que temer. Lo único que puede haber para
ustedes son cosas buenas. La tierra es residencia temporal; su
verdadero hogar está en el cielo, y cuando lleguen a este lugar,
habrán llegado finalmente a casa. Sean alegres servidores del
Regreso de su Rey, y verán grandes cambios en su vida.
1 de Mayo, 2005
Jesús
Conserven la paz, queridos hijos del cielo, no hay razón para
nada sino para un semblante de paz. Estoy trabajando en tu alma,
si Me lo estás permitiendo, y te acercarás más y más a Mí porque
sabes que te lo estoy pidiendo. Quiero que te comportes como Yo,
e incluso, quiero que pienses como Yo. Tu actitud con la gente
que te encuentres durante el día será suave y amable, y ellos
pensarán qué cosa te hace ser tan diferente. Hay un gran
contraste entre los que Me siguen y los que siguen al mundo, y
mientras más te acerques a Mí, el contraste será todavía más
intenso. Me gustaría ver una gran multitud de almas acercándose
más y más a Mí, y tú Me puedes ayudar con este proyecto, porque
tú Me representas. Los estoy llamando a todos, y me estoy
valiendo de cada uno de ustedes para hacerlo. Por lo tanto, sé
Mi voz en tu mundo y clama, grita a tus hermanos y hermanas;
cuéntales del amor tan grande que les tengo y háblales de Mi
gran deseo de acercarlos más a Mí: Yo lo haré si Me permites
trabajar a través de ti. Si practicas amar a todas las almas y
ser misericordioso con todas ellas, pronto les estarás hablando
de Mí. Tampoco te será difícil entender que si no eres
misericordioso y amable con las almas, no importa cuánto les
hables, las ahuyentarás. La única forma en que las atraigas será
mediante tu amor que será inspirado sólo por Mí. Por lo tanto,
sé gentil y suave como Yo, y las almas regresarán a los pastos
seguros de Mi Sagrado Corazón.
1 de Abril, 2005
Jesús
Queridos hermanos y hermanas Míos: no tengan miedo. He preparado
sus almas para el cambio. Si un profesor preparó a su estudiante
para el examen, éste lo anticipará con paz, sabiendo que lo
único que necesita es trabajar consistentemente. En posición
similar se encuentran Mis hermanos y hermanas en el mundo: a
través de muchos medios les he explicado que en el mundo habrá
cambios, y con una gran claridad también he dicho que estoy
previendo cada detalle. Cada uno de ustedes, Mis amados
apóstoles, tiene un rol en este tiempo de transición. Miren lo
que viene con una gran paz y valor, y su servicio será digno de
honra. Si el mundo responde con excitación y angustia, ustedes
respondan con una calma que se haga notar. En todas las cosas
confíen en Mí. Comiencen hoy mismo. Sin importar lo que suceda
en su vida, respondan pacíficamente repitiendo continuamente:
'Jesús, en ti confío.' He preparado un ejército de soldados
pacíficos que responderán ante los cambios de este atribulado
mundo. Ustedes, amigos Míos, resaltarán; esparcirán Mi paz por
todos los rincones. Estén alegres como su Jesús está alegre
porque, en verdad, la oscuridad se está levantando.
1 de Marzo, 2005
Jesús
En este tiempo Mis hijos están distraídos. Estoy enviando una
gran efusión de paz sobre todos los que Me acogen en sus almas,
y quiero estar presente en cada alma. ¿Desean Mi paz celestial?
¿Les gustaría experimentar de antemano el cielo? Queridas almas:
si ustedes Me lo piden, lo obtendrán. Esta experiencia no es
algo que se pueda comprar, ni tampoco algo que el mundo pueda
crear: es un estado de unión conmigo, es la experiencia de
formar parte de la familia de Dios. Cada uno de ustedes
pertenece a esta familia, pero algunos de nuestros hermanos y
hermanas han elegido alejarse de Mí, dando como resultado sólo
aislamiento y tristeza. La confusión trepa rápidamente en los
que viven alejados de Dios, y las almas se avocan a buscar los
ungüentos del mundo ofrecidos por el enemigo para darle un
sentido a su existencia. Pero ¡Ay de ustedes! porque ninguno de
esos ungüentos habrá de satisfacer a un hijo del cielo, pues
para el alma sólo hay un ungüento verdadero, y ése Soy Yo,
Jesucristo. Yo Soy el único ungüento que sana; Yo Soy el
ungüento que da pleno sentido y suaviza. Acudiré a cualquier
alma que Me busque y llevaré conmigo la paz celestial que no se
puede comprar. Pequeños hijos del mundo, llámenme y vendré a
ustedes. La confusión no viene de Mí, la tristeza y la
desesperación no vienen de Mí, sólo la paz y la serenidad
provienen de Mí. Pídanme que les otorgue estos dones, y lo haré.
1 de Febrero, 2005
Jesús
Deseo hablarle al mundo de Mi amor. Queridísimos hijos de Dios:
serán bienvenidos en el cielo. Aquí tienen una familia que hace
preparativos para cuando lleguen. Cada alma progresa de continuo
en su viaje terrenal, puesto que a cada momento se están
acercando al final de su vida, aún cuando vivan hasta edad
avanzada. Si comenzamos con ese pensamiento, Mi siguiente
pensamiento se les hará más sensato: Quiero que consideren qué
es lo que Me traerán cuando Yo vaya por ustedes. ¿Me traerán su
amabilidad hacia los demás? ¿Me traerán el servicio prestado a
su familia? ¿Me traerán un deber cumplido en obediencia y
dignidad? Como verán, pequeñas almas, Yo no les preguntaré sobre
sus posesiones materiales porque aquí no tendrán ningún valor, a
menos que utilicen estas posesiones para ayudar a otros; sólo
entonces las posesiones materiales adquirirán un valor
celestial. Los he puesto en el mundo para servir. Yo estoy con
ustedes cada día, pero ustedes también deben estar conmigo.
Queridos hijos: pídanme que los guíe, y les diré cómo deseo que
sirvan.
1 de Enero, 2005
Jesús
Queridos hijos del mundo: jamás los dejaré. Les pido que Me
consideren el mejor de todos los padres. ¿Sabe el padre amoroso
cuando el corazón de su hijo solloza? ¡Claro que lo sabe! Si tu
corazón está sufriendo, acércate a Mí. Sanaré tus heridas y
restauraré tu corazón. Te daré fortaleza y valor para que puedas
continuar con tu trayectoria sobre la tierra. Sin embargo, hoy
te estoy pidiendo que actúes de manera diferente: pídeme estar
unido a ti; pídeme que Me quede a tu lado en todo momento;
quiero hacerlo por ti. De esa forma andarás la senda que Yo,
Jesucristo, he marcado para ti. Queridos hijos del mundo: les
pido que caminen conmigo, necesito su ayuda. Yo, el Dios
Todopoderoso, les pido que caminen conmigo ahora. Hay muchas
almas que Me están clamando con gran dolor. Llévenme a ellas.
Por favor, queridos hijos Míos, llévenme a ellas.
1 de Diciembre, 2004
Jesús
Estoy derramando gracias sobre el mundo. En verdad, en este
tiempo comienzo a inundar al mundo con las gracias celestiales
que sanarán a las almas y convertirán los corazones. Queridos
hijos del único y verdadero Dios: su Salvador se prepara para
regresar. Quiero que cada uno de ustedes acoja Mi regreso al
mundo. Para que puedan hacerlo, aquieten su corazón y acepten el
don de Mi gracia divina. Para todos ustedes tengo reservadas Mi
mayor aceptación y Mi perdón. Mi corazón estalla del amor
infinito que les tengo, y ahora regreso para reclamarlos a
todos. Hijos del cielo: sientan Mi alegría. El tiempo de
desolación para las almas ha llegado a su fin. Estoy regresando.